El tapping en sustitución le trae paz a mi potranca, Rose - AHEFT

Rose, la potranca de LeAnn Fisher, tuvo experiencias traumáticas relacionadas con sus patas cuando era pequeña. Como resultado, Rose entraba en pánico y luchaba por liberarse cada vez que se le acercaban los herreros. Sin embargo, con el sencillo tapping en sustitución de LeAnn, la totalidad del problema se resolvió por sí mismo. Observen cómo LeAnn se encontró “sintonizando” los problemas de Rose. Un concepto fascinante.


Por LeAnn Fisher

¡Hola, Gary!

Quiero compartir un caso de tapping en sustitución por mi potranca, Rose. Rose nació con las patas delanteras torcidas, lo que requirió que el herrero le pegara herraduras especiales en sus pequeñas patas cuando sólo tenía dos meses y después, nuevamente cuando tenía cuatro meses. Los dos acontecimientos fueron muy traumáticos para ella – y para mí. Las dos veces tuvieron que sedarla y las dos veces llegó a estar aterrada y a luchar para liberarse. La primera vez, ella me pisó una pierna. La segunda vez, ella dio marcha atrás y se cayó sobre mi cabeza (Gracias a Dios, ella era una bebé).

Cuando los herreros volvían para seguir con su trabajo, ella se descontrolaba. Yo era la única que podía atraparla y había que sedarla cada vez, sólo para poder recortarle las pezuñas.

Yo no soy entrenadora, pero probé todos los trucos que conozco para hacer que un caballo acepte que le trabajen sus patas – todo sin suerte. Un día, cuando ella tenía casi dos años y se había fijado consulta con los herreros, decidí hacerle tapping en sustitución. Al tener una experiencia limitada con el tapping en sustitución, yo decidí hacerle tapping mientras iba hacia mi trabajo y después, nuevamente, cuando volvía a mi casa. – Ahora bien, ¡yo no recomiendo intentar eso! Resultado de imagen para potranca fina

Comencé diciendo: “Soy Rose." Y utilicé la frase obvia:
“Aunque estos hombres me asustan, soy un buen caballo…”
"Aunque me siento atrapada cuando ellos trabajan en mis patas, soy un buen caballo y un buen espíritu”.

Me sorprendió la forma rápida e intensa en que me conecté con ella, y es por lo que no recomiendo intentarlo mientras se maneja. De pronto, me invadió una intensa emoción e hice tapping sobre los sentimientos:

"Aunque estoy asustada de que puedo morir si ellos atrapan mis patas y no me dejan huir, confío en mamá (yo) y confío en mí misma”

"Aunque mis patas son mi seguridad y estos hombres me sedan y atrapan mis patas, yo sé que mis pezuñas necesitan ser recortadas y me siento bien”

"Aunque temo por mi vida, estos hombres son siempre amables y mi mamá siempre está conmigo. Yo sé que estaré bien.”

Salieron más afirmaciones como éstas hasta que finalmente la intensidad bajó y después se fue a cero. Yo debería haber salido de la carretera, pues estaba sintiendo el pánico hasta la garganta.

Cuando llegué a casa, los herreros ya habían llegado. Mi hija había puesto a Rose en un compartimiento amplio junto a su madre. Yo me sorprendí al ver que ella estaba tranquilamente masticando heno en vez de dar golpes con los ojos desorbitados. Ella salió tranquila del compartimiento y se quedó despreocupada mientras los herreros le recortaban rápidamente sus cuatro pezuñas. ¡Ella inclusive levantó la última pata para que ellos se la trabajaran!

No necesito decir que ellos estaban anonadados! Ellos conocían a esta potranca y sabían todo lo que habíamos pasado con ella, entonces ahora que la veían parada como un caballo maduro, sin preocuparse por el trabajo que ellos estaban haciendo, ¡los sorprendió!. Ahora ella se para en el campo y me deja que le levante las patas sin verse alterada. ¡Qué cambio sorprendente!

No tengo palabras para dar las gracias a EFT. El trabajo de los herreros se necesita cada seis a ocho semanas para mantener sus patas saludables. Ahora Rose permite que se lo hagan sin traumas.

LeAnn Fisher, PA-C

Traducido por Dalila Milicúa

InEnglish.gif