Morir con dulzura

Todos los profesionales y estudiantes activos de EFT van a querer imprimir y guardar este artículo de Deborah Mitnick. Servirá como guía indispensable para la próxima vez que Uds. tengan que enfrentar un proceso de muerte (ya sea de amigos, familiares o de Uds. mismos).

La muerte del cuerpo es inevitable y, debidamente manejada, puede ser una experiencia hermosa… un tiempo de amor… de gratitud… de unión. Es de lamentar que habitualmente (y curiosamente) se ve como una “cosa mala” y por lo tanto pierde su verdadero potencial de ayudar a madurar al espíritu humano.

Deborah mezcla dos “experiencias de muerte” para nosotros en un artículo que nos proporciona varios usos de EFT así como otros elementos de “toque humano”. Para dar verdadero sentido a este tema, Deborah creó un mensaje mucho más largo que lo habitual para nuestros ojos. Por lo tanto, está completo y merece un buen lugar en vuestra biblioteca.


Por Deborah Mitnick

Mi amiga “Sarah” murió ayer. Voy a contarles esa muerte y cómo utilicé tapping para ayudar a Sarah y a su familia a hacer la transición a través de las muchas etapas que llevaron a su muerte. Pero también voy a insertar un breve informe sobre otra muerte. Les voy a contar sobre una clienta mía que me pidió que la ayudara mientras su madre estaba muriendo. Estoy combinando esos dos informes por su similitud, aunque los veo como incidentes diferentes.

Sarah, mi amiga, tenía 84 años (casi la edad de mi madre) y yo la conozco desde que yo tenía tres años. Su hija “Jennifer” tenía cinco años cuando nos encontramos y hemos sido amigas íntimas por más de 52 años.

Sarah tuvo un infarto hace una semana, y a pesar de que ella nos miraba y entendía claramente lo que le decíamos, no podía hablar y tenía un lado de su cuerpo paralizado. Podía pestañear y apretar nuestras manos para contestar sí o no a nuestras preguntas. Sabíamos que no había esperanza de recuperación total y de que en caso de que ella viviera, no podría lograr el funcionamiento dinámico que ella había disfrutado y querido hasta que le dio el infarto. Ella había hecho un testamento en vida que establecía que si no recuperaba el funcionamiento total de su cuerpo y no podía comunicar con otros en la forma en que estaba acostumbrada, ella no quería que se la mantuviera viva con ningún tipo de apoyo y no quería que se le diera alimento ni hidratación en caso de que el pronóstico de una total recuperación fuera dudoso.

Yo permanecí con Sarah y su familia casi todo el día y la noche durante la semana pasada. El hijo y la nuera de Sarah, “Charles” y “Linda”, así como su hija, Jennifer, estuvieron junto a Sarah aún más que yo.

Como algunos de ustedes saben, yo siempre quise trabajar en situaciones de crisis, en situaciones de incidentes críticos y me especializo en casos de trauma, pena y fallecimientos, entre otras cosas. Me he especializado en el trabajo con situaciones anticipatorias de sufrimiento y sé cómo negociar los sistemas hospitalarios para arreglarlos de manera de que el personal del hospital haga las cosas en el momento adecuado.

Pero Sarah es mi amiga y yo estaba sufriendo por ella. Y Jennifer, Charles y Linda son mis amigos y mi corazón estaba sufriendo por ellos. Así que yo me preguntaba si podía ser suficientemente objetiva como para ayudar a la familia. Todo lo que yo sabía era que yo quería realmente estar con ellos y superar todos los malestares que fuera posible. Así que me pasé la semana ayudándolos a pensar en algunas de las decisiones que se tenían que tomar para “desconectarla”. Después de unos pocos días, finalmente ellos decidieron retirar todos los tubos, inclusive la hidratación intravenosa. Sarah tomó esta decisión por ellos de la manera más fácil que pudo, dada la forma tan clara en que ella había escrito su testamento muchos años atrás. (¡Yo recomiendo que todos nosotros tengamos testamentos en vida!). La familia sabía exactamente lo que Sarah quería y no tuvo muchas dudas ni culpas en hacer lo que había que hacer).

A pesar de la claridad del testamento de Sarah, ésta era igualmente una decisión desgarradora para la familia. Habían llorado mucho y había cuestionamientos que surgían Esta familia estaba encontrando dificultad para “soltar”. Ellos querían hacer lo que era mejor para Sarah, pero los mortificaba el conflicto y la pena que les causaba tomar esta última medida, porque sabían que ella iba a morir más rápido una vez que le retiraran todos los tubos. Sin embargo, a pesar de que ellos querían respetar su voluntad, a cierto nivel no estaban prontos para dejarla ir; no estaban prontos para ya no tenerla físicamente con ellos.

Después de tomar la decisión de retirar la hidratación, Jennifer le dijo a su mamá todo lo que iba a suceder. A pesar de que Sarah no podía hablar, ella comprendió claramente lo que se le decía e inmediatamente se sintió aliviada. Jennifer le dijo: “Está bien que te vayas. Vamos a retirar todos los tubos y respetar tu voluntad. Estaremos bien.” La familia decidió coordinar con el Hospital para llevar a Sarah a su casa de manera de que pudiera morir en su propia cama.

Pero igualmente la familia se lamentaba y reflexionaba y estaba asustada ante lo que sería la muerte inminente (Yo pude prepararlos para lo que ellos iban a ver. También logré que médicos “expertos” les dijeran lo que iba a suceder cuando se acercara el final.
Yo me ofrecí a aplicar tapping a Sarah y a la familia, para ayudarlos con los conflictos de “soltar”. Más tarde esa noche, yo reuní a la familia alrededor de Sarah y les dije que me gustaría hacerle tapping a Sarah y también di a la familia la oportunidad de hablar con Sarah mientras yo le hacía tapping. Yo le dije que no sabía lo que iba a resultar de esto y les pregunté si estaría bien para ellos si ella comenzaba a irse, aun antes de que llegara a su casa y a su propia cama.

Le dije que había tenido otra experiencia con tapping en una mujer moribunda. En ese caso, la hija de la mujer era mi clienta. “Mary” me dijo que su mamá había estado en coma durante semanas y que el resultado era inevitable. Ella dijo que era torturante mirar a su madre agitada y con dolor en su coma, pero, dijo: “Mamá no se podía ir” porque Mary todavía quería que su mamá “se quedara aquí” y “cuidara” “de ella." Ella dijo, “No estoy pronta para que mamá se muera”.

Después de una sesión telefónica de EFT, Mary se sintió más pronta. Durante esa sesión, hicimos tapping para: “Aunque no estoy pronta para que mi mamá se muera…” “Aunque la voy a extrañar…” “Aunque voy a tener que cuidar a sus gatos ahora…”, “Aunque es duro dejarla ir…”.

Y, como algunos de ustedes saben, yo habitualmente hago tapping en un lado para el “desafío” y en el otro lado para la “opción”, así que hice que Mary hiciera tapping para las afirmaciones en el lado derecho del cuerpo, pero alternamos con el tapping en el lado izquierdo del cuerpo para las opciones, como “Optar por el perdón y la paz…” “Estar abierta para optar por dejarla ir…”

Yo pregunté a Mary si estaría dispuesta a hacer tapping en su mamá, aunque su mamá estuviera en coma. Dado que Mary y yo creemos decididamente que aquéllos que están en coma pueden oírnos cuando les hablamos, Mary aceptó con entusiasmo esta propuesta). Conversamos sobre el tipo de afirmaciones sobre las que podía hacer tapping a su mamá, mientras hablaba por ella, como ser: “Aunque es duro para ti dejarte ir porque tú piensas que yo todavía te necesito aquí…”, “Aunque tu estás preocupada sobre quién cuidará a tus gatos…”, “aunque es difícil decir adiós, tu quieres aceptarte profunda y completamente. Tú quieres saber que estoy de acuerdo con esto y que yo cuidaré de tus gatos. Y lo haré. Está bien para mí si tú te vas en paz, cuando sea el momento para ti”.

Pocos días después, Mary dejó un mensaje de voz en mi contestador: “Te llamo para decirte que mi mama falleció, pero gracias a ti, fue tan pacífico y tan sorprendente. Yo te contaré más cuando hablemos en nuestra próxima sesión, pero básicamente lo que hice fue: Puse su música favorita, canté y bailé, le hablé de los buenos viejos tiempos. Le hice tapping en su mano mientras le hablaba. Mantuve todo en un tono ligero. Cuando fuimos a darle la medicación, tenía un poco de dolor y emitió un lamento. No se había escuchado ningún sonido de ella durante dos días. Yo hice tapping en sus cejas y repasamos todos los puntos de tapping que tú me enseñaste. Yo le dije: “Mamá, quiero que sepas que nosotros (sus hijos) estamos todos en paz. Cuando tú sientas que está bien, estamos de acuerdo en que te vayas. Estamos bien”. Y con eso, Deborah, ella abrió sus ojos del coma. Miró alrededor. Yo le dije: “Si, está bien. Ve hacia la luz y reúnete con tu hijo y con tu esposo y con todos los que ya se fueron”. Todos estábamos hablando y cantando con ella. Mi mamá miraba directamente a quien le hablaba. Mi amiga cantó una canción de oración. Después de la canción, mi mamá pareció conforme y dio su último suspiro. Fue tan bello; fue tan sorprendente. Te lo debo todo a ti, Deborah. Yo no hubiera tenido la fuerza necesaria sin tu apoyo. Aunque mi marido dijo que él no podía creer cuán fuerte era yo, yo no hubiera podido hacerlo sin ti. Me gustaría hablar contigo un día en esta semana y prepararme para el funeral. Gracias.”

Ahora que ya los ubiqué en este cuadro, les contaré más sobre Sarah y su familia.

Así que, con mis amigos, les dije que yo no podía saber lo que sucedería a continuación. Yo solo confiaba en que Sarah nos escucharía y eso facilitaría su pasaje y ella haría la transición cuando fuera el momento para ella. (Yo también pensaba en el curso de Gary sobre “Compartir Beneficios” y supuse que la familia lograría sus propios beneficios (y quizás inclusive algo de paz) mientras enfocaba mi atención y hacía tapping en Sarah). Yo comencé con el tapping en su mano y después en todos los puntos meridianos que pude alcanzar. “Aunque no estás totalmente pronta para irte, tú quieres aceptarte profunda y completamente. Y aunque estás preocupada por cómo se va arreglar la gente sin ti, todo está bien. Ellos están aquí contigo ahora y quieren que sepas que estarán bien. Ellos quieren que sepas que si ellos tuvieran problemas emocionales, Deborah los ayudaría a superarlos.”

Entonces invité a los miembros de la familia a que le hablaran uno a la vez. Todos le dijeron que estaba bien hacer la transición cuando ella estuviera pronta y que ellos estarían bien. La invitaron a mirar hacia la Luz y ver que su esposo y familiares estaban esperando para darle la bienvenida y facilitar su transición. Le dijeron que los siguiera cuidando y que ellos siempre sentirían su presencia espiritual. (¡Le pedí que saludara a mi padre! (Sarah y mi padre habían sido muy buenos amigos.)

Entonces le dije que si había alguien a quien ella todavía quisiera decirle adiós, estaba bien y que ella había hecho lo mejor que había podido al despedirse. También le dije que cada miembro de la familia quería pedirle perdón por cualquier cosa que hubieran hecho y que la hubiera ofendido a ella, que ellos habían hecho lo mejor que pudieron en su momento, en vista de los recursos con que contaban y de su propia historia. Le dije que sabíamos que ella quería obtener el perdón por cualquier cosa que hubiera hecho que pudiera haber ofendido a otros y que la perdonaban con amor porque sabíamos que ella también había hecho lo mejor que podía, considerando su historia y sus recursos.

Todo el tiempo que la familia le habló, yo le hacía tapping. Todos lloramos, pero llorábamos no solo lágrimas de pena, sino de celebración y de aceptación que lo que tenía que ser aceptado. Le dijimos que la íbamos a llevar a su casa a su propia cama y que ella podía esperar que eso sucediera o irse dulcemente, aun antes de que eso sucediera.

Por unos 30 minutos, hice tapping a Sarah mientras la familia hablaba con ella y le aseguraba que estaban bien. Cantamos canciones de consuelo para ella. Cuando los miembros de la familia indicaron que habían dicho todo lo que querían, dejamos de hacer tapping. Todos dijeron que era una experiencia bella y consoladora y que se sentían totalmente plenos. Lloramos y nos abrazamos y celebramos una experiencia hermosa y emocionante.

Cuando miramos a Sarah nuevamente, su respiración se había calmado. Su color se había vuelto más rosado. Sus cejas ya no estaban contraídas y sus arrugas se habían suavizado. Estaba descansando cómodamente

Cuando la llevamos a su casa, la pusimos en su propia cama y continuamos cantando con ella, pusimos sus casetes de música clásica favoritas, y nos aseguramos que ella hiciera su transición cuando fuera su momento. Hablamos sobre la familia que no había llegado aún de las afueras de la ciudad y de que le enviaban sus bendiciones a ella para su transición sin que tuviera necesidad de esperarlos, porque ellos se sentían satisfechos con esa despedida que le daban a ella.

Pocas horas más tarde, Jennifer y yo estábamos solas con Sarah. Jennifer tenía algo más para decirle a su mama y se tomó su tiempo para decir todo lo que estaba en su corazón. Y entonces yo hice tapping a Sarah nuevamente. Muy dulcemente, la respiración de Sarah se aquietó. Y pocas horas después, vimos que su Fuerza de Vida abandonaba su cuerpo de la manera más dulce, tranquila y pacífica.

No siento que necesito agregar ningún informe personal aquí. Me sentí honrada de haber sido participante y también facilitadota para esta familia que quiero tanto. Me siento bendecida de haber conocido a Sarah en su momento más vibrador y me siento bendecida de haber estado con ella mientras moría dulcemente.

Mi vida se vio mejorada porque conocí a esta bella mujer.
Deborah Mitnick, LCSW-C

Traducido por Dalila Milicúa

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