Tirando abajo los muros negativos para que el jardín pueda crecer. Un cuento sobre fertilidad.

Este artículo debe ser estudiado en detalle por aquellos que tienen problemas de fertilidad. Christina Elvin desde Inglaterra expertamente combina hipnoterapia con EFT para producir un embarazo que llegara a término para su cliente. Favor noten como atiende a las creencias y otras limitaciones mentales que estaban poniendo “barreras a la fertilidad” en este caso.


Por Christina Elvin

Soy entrenadora y practicante de Terapias energéticas y meridianas y uso EFT diariamente tanto personalmente como en mi trabajo, encontrando que combina extremadamente bien con muchas otras técnicas y terapias que uso en mi ocupada práctica.

Mi cliente, bien la podemos llamar Mary, recién ha cumplido 34 años en febrero, y ha venido a verme a mediados de marzo. Ha visto mi nombre en la cartelera de noticias en la clínica de fertilidad privada local (18 meses antes yo había dado una charla sobre “EFT y fertilidad” a un grupo de mujeres que querían embarazarse) Mary fue a la clínica pensando acerca de su segunda ronda de tratamiento de fertilidad y se preguntaba si estaba pronta para intentarlo otra vez.

Su historia era que cuando Mary tenía casi 34 años, llevaba ya casada dos años y no había señales de un bebé. La primera sesión de fertilidad, en noviembre, había sido exitosa por cerca de 7 días y entonces ella y su marido quedaron absolutamente deshechos cuando el embarazo se perdió. Los dos sintieron que necesitaban psicológica y emocionalmente reconstruirse antes de considerar el tratamiento otra vez.

La decisión de Mary de venir a verme fue pensando “Bueno, ¿qué tengo que perder? Siempre puedo intentar el segundo tratamiento de fertilidad si esto no funciona”. Por lo tanto me contrataron, y su marido vino también a sostener moralmente a Mary.

En mi trabajo de terapeuta yo siempre ofrezco una consulta gratuita inicial que lleva entre 30 y 45 minutos. Esta es una oportunidad no sólo para dar a los clientes potenciales la oportunidad de conocerme (cara a cara) y hablarme, sino también (como les digo) para que yo los conozca y hable con ellos también, porque esto es una relación recíproca. En esta consulta exploré con Mary el modo en que ella se sentía acerca de su fertilidad, acerca de su vida tal como estaba ahora y por supuesto su vida como era ANTES de casarse. Aquí fue donde muchos comentarios y frases que ella usó me pareció que venían de un lugar doloroso y las reconocí como sus actuales creencias negativas sobre sí misma en la vida, su “escritura en las paredes”.

Ahora, si bien estas creencias negativas son actuales y auto impuestas, CUANDO fueron instaladas allí en AQUEL momento de su vida eran creencias positivas (lo que para mí demuestra cómo una misma creencia puede dar un giro de 180 grados).

La historia de Mary en la consulta gratuita inicial fue la siguiente: A los 20 años comenzó un pequeño negocio con su madre. Resultó tan exitoso que lo vendieron cuando ella tenía 30 por una buena cantidad, por lo que entonces teníamos una exitosa y feliz mujer de negocios. Y durante este exitoso período en su vida ella se encontraba en la siguiente situación:

(1) disfrutando la vida de soltera en su totalidad, yendo a clubes nocturnos cada viernes a la tarde, teniendo sus noches de mujer joven adentro y afuera, saliendo durante fines de semana a lugares distantes, podía haraganear por su casa en ropas cómodas si quería, comer cómo y cuándo se le antojaba, y no tenía que preocuparse sobre otras personas en su vida, a excepción de sus queridos padres, su caballo y su perro;

(2) montando su caballo cada día (andar en su caballo había sido una parte de su vida desde que era muy joven). Su régimen consistía en levantarse temprano en la mañana y andar a caballo alrededor de una hora antes de ir al trabajo, y en las ocasiones en que se levantaba tarde, tampoco se preocupaba y se iba a cabalgar de todas formas y luego iba al trabajo mas tarde. Y a menudo volvía a cabalgar en la tarde durante la semana y dejaba al caballo por las noches en los establos y solía llevar su amoroso perrito con ella cuando iba a cabalgar;

(3) tenía su propia casa, la que había decorado exactamente como a ella le gustaba, cambiándola tan a menudo como tenía ganas, y no se preocupaba por el gusto de otras personas. Tenía una limpiadora para hacer las cosas aún más fáciles para ella (no muchos veinteañeras pueden contratar limpiadoras) y además tenía un lindo auto, el cuál era un muy lindo auto sport que podía cambiar cuando lo quisiera;

(4) disfrutaba de tener mucho dinero para gastar en ropa, salir, comprar regalos para la gente (era una persona muy generosa y popular) y hacer vacaciones de negocios era bueno y su socia, al ser la madre, no se preocupaba si se iba por ahí unas pocas veces más de lo común;

(5) realmente, en verdad disfrutaba de su estilo de vida de soltera, tanto que se decía continuamente qué vida maravillosa y plena llevaba, tenía todo lo que podría desear. No quería arruinar este idílico estilo de vida comprometiéndose con un hombre y teniendo que cambiar sus hábitos, compartirlo todo (casa, muebles, auto, tiempo) lo que había disfrutado y acumulado con los años, para tolerar los hábitos y conductas de otro, limitando su vida social, casándose e iniciando una familia. Esto no era para ella. ¡Mary disfrutaba su vida tal como estaba!

Poco después que Mary cumplió los 30, ella y su madre vendieron ese exitoso negocio. Mary obtuvo un trabajo de tiempo completo como gerente de cuentas en una compañía llevada adelante por una familia local. Se sintió anzuelo, línea y plomada por el hijo del jefe, y cuando andaba por los 32 años se casó y comenzó a intentar tener un bebé inmediatamente.

Desde que se había casado había vendido su propia casa y su auto deportivo pero conservó el caballo y el perro; El vendió su casa y juntos compraron una propiedad más grande para renovarla y convertirla en su “casa de los sueños”, ¡haciendo la reforma mientras vivían en ella! ¡Y la reforma estaba cobrando sus bajas en ello! Se había llevado sus dineros reunidos, y sus estados de ánimo se estaban desgastando al avanzar las cosas muy lentamente (porque ambos trabajaban todo el tiempo también) y todo estaba siempre en un gran desorden y Mary no podía quedar embarazada, ¡exactamente la vida opuesta a la que había llevado Mary los últimos 10 años de su vida!

De manera que esa era la situación de Mary ahora que estaba conmigo. Y hacia el final de la consulta inicial yo sugerí usar hipnoterapia y EFT. Hipnoterapia porque una parte importante de la tensión y el stress que había aquí se debía a la reforma y a la situación de fertilidad, y EFT para derribar esas creencias negativas.

Mary vino a mí una semana después de la consulta inicial y comenzamos con el “jardín de la hipnoterapia” sacando los yuyos y preparando el terreno, preparándolo para las nuevas semillas que van a ser plantadas. Ella fue extremadamente receptiva a esto y sus descripciones del “jardín” eran maravillosas. Ella describió flores maravillosamente coloridas, creciendo durante el día. Hice grabaciones de hipnoterapia, las cuales incluyen una relajación adecuada a los propósitos, y el cliente escucha estas grabaciones antes de irse a dormir.

Cuando vino para su próxima sesión, 2 semanas mas tarde, ella parecía estar menos estresada y se veía más relajada. Su “jardín” continuaba floreciendo. Por lo tanto en esta sesión nos concentramos sólidamente en EFT y nos enfocamos en otras de sus creencias largamente sostenidas, números (1) – (5) citados arriba.

Mirando la historia de su caso las frases que vinieron fueron:

(1) Aunque he disfrutado mi vida de soltera y ahora me estoy preparando para disfrutar mi vida de familia me acepto a mí misma;

2) Aunque estoy triste de que no pueda arreglármelas para andar en mi caballo todos los días, tengo tiempo suficiente tanto para mi caballo como para mi esposo y me acepto a mí misma.

3) Aunque mi casa ya no es la mía propia nunca mas y no tengo los lujos a los que estaba acostumbrada a tener, amo estar con mi marido y trabajar en una “casa de los sueños” juntos y me acepto a mí misma;

4) Aunque el dinero está más justo que antes, yo prefiero estar en casa con mi marido y construir nuestras vidas juntos y me acepto a mí misma.

5) Aunque en aquél entonces disfruté teniendo todo lo que quería, puedo tener todo lo que quiero ahora y me acepto a mí misma.

Así es que durante la primera sesión de EFT le mostré a Mary el paquete completo de EFT, la frase preparatoria, la secuencia, el procedimiento de nueve pasos y la secuencia otra vez. Y se llevó copias a la casa para continuar trabajando en su “propio trabajo” en casa entre sesiones.

Luego que Mary se sintió confortable con esto, comenzamos entonces con las creencias negativas de Mary números (1) - (5) (las que yo sentí en nuestra consulta inicial que estaban pidiendo a gritos ser disueltas con EFT). Mientras éstas habían sido creencias positivas y relevantes para ella en AQUEL momento de su vida – ahora eran redundantes. Y aquí es donde los muros negativos habían sido construidos para ella en su vida actual.

Después que hablamos acerca de sus creencias (1) a (5), Mary recordó algo que se había dicho a sí misma desde el momento en que se casó; y esta era la creencia número (6) – “Si llego a los 35 años y todavía no tengo un bebé, yo NUNCA voy a quedar embarazada”. ESTO era uno de los grandes – ¿y cuán a menudo permanecen en el trasfondo y de pronto surgen aparentemente de la nada?

La creencia negativa número (6), aún siendo una creencia bastante reciente – se había instalado solamente hacía 2 años atrás- era realmente una creencia muy fuerte. Comenzamos a golpear para tirar abajo el primero de esos 3 muros negativos – muros que Mary ahora veía como “rodeando su jardín, impidiendo a la gente que vea su hermoso jardín – y quería que todos vieran su jardín y qué bien estaba creciendo”.

Ella continuó su “propio trabajo” con las restantes creencias negativas, y otras que también vinieron a aparecer, después de esta sesión. Ella también se dio cuenta que ella y su marido estaban lidiando con las reformas con más facilidad, no sintiéndose como cansados o poniéndose irritados con el otro como había pasado previamente. El la estaba mirando mientras ella hacía tapping.

Por el tiempo de la tercera sesión – la cual fue dos semanas más tarde – al final de Abril, Mary tenía algunas noticias para mí, de hecho todavía se sentía impactada por las noticias – las cuales ambos habían guardado para sí y no le habían dicho a nadie más. Su período estaba 10 días atrasado y tanto ella como su esposo habían renunciado hacer un test doméstico de embarazo en la precaución de que fuera negativo. Su esperanza era que lo mas tarde que lo hicieran los resultados serían más fuertes. ¡Usaron el test de embarazo esa mañana y había sido positivo! Estaban caminando por la luna de alegría y al mismo tiempo estaban cautelosos en caso de que...

En esta sesión y en la cuarta trabajamos en cosas que necesitaban ser cambiadas para preparar su embarazo – lo llamo “trabajo en futurizar” – cuando miramos a los “qué pasaría si”. Esto fue tal que ella pudo mirar por sí misma mejor en su embarazo – surgieron cosas tales como su cabalgata regular, así como su ayudar en las reformas, y también su cansancio y frustración al estar la casa permanentemente “polvorienta” y su “baño” no tener puerta todavía. Mientras cada uno de estos asuntos no parecían ser “grandes” problemas para mucha gente, habían sido una fuente de irritación para Mary y simplemente EFT los sacó del camino.

Mary dijo a la cuarta sesión que si su test de embarazo hubiera sido negativo, si no hubiera estado embarazada para fines de Abril, habían decidido que este era el plazo último para ir de nuevo a su segundo tratamiento de fertilidad – el cual no habían estado

Mantuve contacto con el embarazo de Mary a través de su madre (quien más tarde fue cliente mía en por un asunto de planes sobre negocios futuros) y en enero hubo un anuncio en el periódico local y también una maravillosa postal enviada a mí – de la nueva adición masculina a la familia – ¡y a Mary le faltaban 3 semanas para llegar a los 35!

Usando una poderosa combinación de hipnoterapia para preparar el terreno y EFT para tirar abajo aquellos muros negativos, creo que Mary tuvo una maravillosa oportunidad para hacer crecer su jardín, lo que hizo. Esto me demuestra qué tan fácilmente EFT puede ser integrado y trabajarse junto a otras modalidades. En efecto, a Mary (y su esposo) se le dio una doble mano de ayuda, y los tres juntos se convirtieron en ganadores.

Christina Elvin

Traducido por Martin Jones - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

InEnglish.gif