Se elimina un fuerte retortijón menstrual en 10 minutos

Por José Fernando Leyva Cueva, de Perú

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Es sorprende escuchar y leer cómo EFT puede actuar en cualquier lugar, en cualquier momento y con cualquier persona, sin embargo más sorprendente es vivenciarlo.

Martina es una de mis mejores amigas, lo fue durante la universidad y lo sigue siendo ahora. Después de mucho tiempo nos encontramos en una reunión de colegas, y la noté algo incómoda. Con la confianza que nos caracteriza me confesó que estaba en su periodo menstrual y que tenía fuertes cólicos. Para un hombre es imposible sentir el dolor que puede tener una mujer por esas razones, sin embargo el verla retorcerse como lo hacía me permitía al menos imaginarlo.

rosa en las manosLe propuse trabajar su dolor con EFT. Martina tenía conocimientos básicos sobre estas técnicas, lo que permitió ahorrar tiempo en la explicación. Nos apartamos del grupo y nos dirigimos hacia un pasillo. No había un mueble en el cual sentarnos, no había una hoja y un papel para tomar anotaciones, era oscuro, y el ruido del ambiente era más alto de lo que usualmente tiene un consultorio. En resumen era el lugar más incómodo e inapropiado en el que había trabajado con otra persona a la fecha (el lugar más incómodo en el que trabaje conmigo mismo fue en un bus interprovincial).

Se intentó realizar una descripción más amplia del dolor (color, forma, textura, peso) pero se limitó a mencionar que era un “retortijón”. Para ella la palabra que más se conectaba con su situación era “retortijón”.

Se le pidió que en una escala del 0 al 10, en donde 0 es “no siento nada el retortijón” y 10 es el “retortijón más feo que puede sentir”, califique su malestar. Martina dijo “nueve”.

Antes de iniciar con el trabajo tomamos juntos un vaso con agua para favorecer el trabajo energético. Se realizó el proceso de la preparación iniciando con el masaje en el punto sensible debajo de la clavícula y repitiendo la siguiente frase: "Me acepto total y completamente con todos mis conflictos y dificultades. Me acepto total y completamente tal cual soy". Se le pidió a Martina que repitiera las frases con convicción, con mayor seguridad. Luego de tres repeticiones se indicó realizar el tapping en el punto karate repitiendo la frase que incluya la palabra recordatoria: “Aunque tengo este retortijón, me acepto profunda y completamente”.

Siguiendo con la receta básica empezamos a estimular el punto de principio de la ceja, rabillo del ojo, debajo del ojo, debajo de nariz y debajo de labio mientras se repetía la frase recordatoria: “Retortijón”.

Cuando estábamos a punto de pasar al punto de clavícula en la repetición de la secuencia, Martina interrumpió el proceso para comunicarme que el “retortijón” había desaparecido. Para confirmar se pidió que volviera a valorar su retortijón en la escala del 0 al 10, indicando que ahora se encuentra en 0. Debido a la sorpresa que me causó el rápido cambio insistí en que explorara la sensación física, sin embargo su respuesta seguía siendo la misma, “no siento nada de malestar, ya no está el retortijón”.

Esta fue una de las experiencias que más sorpresa me causó debido a la velocidad con la que se produjo el cambio. Sólo hizo falta “cambiar algunos cables para regular el fluido energético de la casa”. Este caso me permitió corroborar lo sencillo, rápido y liberador que puede ser EFT. Aquí no existen prejuicios en relación al tiempo, cada cuerpo sabe cuando curar y con qué velocidad hacerlo.