Uso persistente de EFT para ayudar a una clienta a dejar de fumar a su propio ritmo

Steve Wells de Australia envía este artículo de la psicóloga Jacqui Manning. Tome nota de cómo otros asuntos relacionados deben ser eliminados antes de enfocar el problema del tabaco.

Por Steve Wells y Jacqui Manning

Hola Gary,

Adjunto este artículo maravilloso de Jacqui Manning, una psicóloga de Sydney, quien declara haber obtenido resultados excelentes con su cliente, Meg.

Mis mejores deseos,
Steve

Acabo de completar 6 sesiones con una clienta, Meg, y ha hecho un progreso tan tremendo con tapping, que he tenido que sentarme y escribir este artículo.

Meg decidió verme para ayudarle a dejar de fumar, pero en nuestra conversación inicial, ella me contó que sufría de pánico y ansiedad intensos, y yo le dije que primero trabajaríamos en reducir esta intensidad antes de tocar el fumar. También estaba seguro de que íbamos a atacar algunas de sus creencias firmemente enraizadas y sus miedos relacionados con el fumar, mientras trabajábamos otros miedos.

Al principio de la primera sesión, Meg me dijo que tenía miedo a la muerte y que todas las noches se despertaba con pánico, y comprobaba si su marido todavía respiraba. Como puedes imaginar, esto afectaba su sueño y su estado de ánimo. ¡Sin mencionar su marido!

Al explorar su miedo, me contó que ella creció en una religión insular y que aunque se fue a los 19 años, los efectos eran todavía evidentes. Una de sus principales creencias (como yo lo entiendo) es que Armageddon es inminente y que los miembros de esta religión se ven a si mismos como los elegidos de Dios y tienen garantizada la vida eterna en el paraíso.

En la primera sesión, sometí a Meg a ciertas terapias energéticas (usando EFT con Terapia Provocativa por el Dr. David Lake y Steve Wells) e hice mucho tapping para:

¿Que pasa si he perdido mi billete para la eternidad?
¿Que pasa si cometí un error al dejarlo?
¿Qué tal si tenían razón y he perdido mi oportunidad?

Meg estaba muy sorprendida de poder hablar de esto y otras cosas, de las que no había hablado durante años (Meg tiene ahora 43), sonriendo y riéndose de ellas. Algunas de las palabras de su religión y su terminología retenían una intensidad particular para ella e hicimos mucho tapping en esas en concreto. Yo podía ver que se estaba relajando mucho.

Uno de los otros comportamientos de Meg que quería cambiar era el beber café. Tomaba 15 tazas al día. Esto seria suficiente para afectar el sueño de cualquiera. Le aconseje que practicara una técnica muy útil para comportamientos no deseados, especialmente para cosas como trastornos obsesivos-compulsivos y bulimia. Esta basado en una técnica que aprendí del doctor David Lake, que consiste en tapping continuo en los puntos de los dedos, para comportamientos no deseados. Mis instrucciones para Meg eran de no cambiar nada de su práctica de tomar café, y simplemente hacer tapping en los puntos de sus dedos mientras pensaba en un café, lo preparaba y se lo bebía. No había necesidad de pensar en frases concretas en este ejercicio, sino simplemente hacer tapping continuamente en los puntos de los dedos mientras se tomaba su café.

Meg no estaba convencida que el tapping funcionaria para esto ni para ninguno de sus problemas, pero estaba dispuesta a intentarlo. En nuestra siguiente visita, ella estaba entusiasmada y sorprendida de que había reducido su toma de café a 5 tazas al día, y había conseguido esto simplemente al hacerse tapping continuo mientras se los preparaba. También me dijo que su ansiedad se había reducido considerablemente y que por primera vez en años había sido capaz de dormir sin despertarse para comprobar si su pareja estaba vivo y respirando.

Meg es una de esas clientas fantásticas en las que puedo ver claramente en su cara, lo que ocurre en su interior. Cuando empecé a verla, su ansiedad quedaba reflejada en la velocidad con la que hacia tapping, la manera en la que hablaba y el terror en sus ojos. Empecé a notar que al final de cada sesión parecía más y más relajada, era capaz de hablar las cosas con calma y profundidad, su cara había cambiado y parecía estar más suave y distendida.

Meg había intentado dejar de fumar hacía varios años y esos fueron los 8 meses más aterradores de su vida. Este miedo le impedía incluso hablar de la idea de dejar de fumar en nuestras sesiones; yo podía ver que era muy aterrador para ella.

Adapté el tapping de Carol Look para Meg, de permitirse la posibilidad de dejar de fumar. “¿Que pasaría si me permitiera a mi misma dejar de fumar y aun así estar segura? y le di instrucciones para que hiciera este tapping todos los días.

Al hablar con ella de su situación, sentí que había tanta ansiedad e incertidumbre en su vida, tanto cuando estaba en contacto con su familia como cuando estaba incomunicada, que los cigarros representaban una constante para ella, como un ‘amigo’ y parte de su identidad, así que yo trataba el tema con mucha suavidad. Le hablé de cada paso que íbamos a tomar, con anterioridad, y usé tapping para cada ansiedad que venia al hacer planes de dejar de fumar.

Meg se siente más fuerte y mas positiva con cada sesión y esta sorprendida de que finalmente algo le haya funcionado, y que haya persistido en ello. Está comprometida con el proceso y sé que hace tapping con regularidad de una sesión a otra como suplemento de lo que cubrimos en las sesiones.

Hace poco vino y me dijo que había hecho el maravilloso descubrimiento de saber que ya no tenía miedo por su vida. La noche anterior se había despertado y pudo ver que estaba en una habitación fría y oscura, y normalmente habría sentido terror y ansiedad, pero esta vez no había sentido nada. No podía recordar cuando había sido la última vez que le había pasado esto y estaba MUY entusiasmada al hablar de su nueva personalidad. También me describió como había sentido ansiedad desde que nos habíamos visto por ultima vez, pero que había sido ‘muy diferente’. Dijo: ‘La ansiedad es algo que ocurre desde fuera, en vez de venir de mi. Sé que no soy yo y es algo tan mínimo ahora que no tiene ningún valor.

También dijo que durante toda su vida había sentido que ella simplemente sobrevivía y su habilidad para enfrentarse a problemas era tan pequeña que si ocurría cualquier cosa fuera de lo normal, ella se derrumbaba y no estaba bien, pero ella ya no sentía esto. Ahora podía enfrentarse a la vida.

Meg ha pasado de evitar totalmente la idea de hablar acerca de dejar de fumar, porque era una idea completamente sobrecogedora, a guardar diarios personales de su habito y sus patrones de pensamiento acerca de fumar. Ha reducido su dosis de 30 al día a 10 y lo ha mantenido durante 4 semanas. Hemos establecido un objetivo realista para su fecha final como fumadora – y con Meg haciendo tapping, sé que lo conseguirá. ¡Les mantendré informados!

Jacqui Manning

Traducido por Sophie da Costa

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