Ayudando a un gerente a ubicarse a sí mismo con colaboradores mayores

Este joven se dividía entre querer agradar y tener que tomar acciones disciplinarias hasta que Kate Beeders aplicó EFT a sus asuntos de raíz, lo que le dio la confianza además de un sorprendente beneficio colateral.


Por Kate Beeders

Recientemente, trabajé con un hombre joven en sus iniciales 20 quien había apenas empezado un nuevo trabajo. Peter estaba muy emocionado acerca de su trabajo –era su primer paso en construir una carrera propia después de graduarse de la universidad. Había sido contratado como asistente de administración para una cadena de tiendas y difícilmente podía contener su entusiasmo.

La razón por la que Peter me buscó era que, aunque amaba su trabajo, estaba teniendo dificultades con la parte de “administración”. El conocía todas las políticas pero se sentía muy incómodo pidiéndole a sus compañeros en la tienda que siguieran estas políticas o el tendría que tomar acciones disciplinarias cuando fuese requerido. La mayoría del personal es al menos 10 años mayor que él y han estado trabajando en la tienda por muchos años. Peter era el “chico nuevo”. Odiaba administrar al personal –no quería ser el tipo malo, el dictador; y como él prefería agradarle a todos, encontró que era más fácil hacer las cosas él en lugar de pedírselo a su personal a cargo que lo hiciera. Había un empleado en particular, Larry, que constantemente dejaba la máquina de boletos fuera donde cualquiera la pudiese robar. El gerente de Peter había hablado con él varias veces indicándole que tenía que ser más firme y tratar con Larry. Como resultado de esto, Peter estaba preocupado de perder su trabajo si no era capaz de cambiar sus pensamientos y conductas.

Como era muy importante para Peter ser apreciado, atendimos este aspecto inicialmente. Esto era una gran parte de su identidad y no lo iba a soltar fácilmente. Trabajamos en el reverso de “Aunque no quiero soltar el querer ser apreciado, me acepto total y profundamente. Aunque ser apreciado es una gran parte de mi identidad y no quiero perderla, me acepto total y profundamente. Cuando hicimos tapping en el asunto de raíz de ser apreciado, -haciendo tapping en un incidente, Peter recordó su niñez más temprana. El evento principal que recordó fue que como hijo de una madre soltera, su madre le había dicho muchas veces lo importante que era ser “agradable” de manera que todos lo apreciaran y entonces sería popular. Trabajamos sobre esos temores, también, y en ser más asertivo.

Peter fue de un nueve a cero en todos los diferentes aspectos relacionados a este problema de tener miedo a administrar al personal, de que no lo quisieran. Al final de la sesión, se sintió muy cómodo de ser capaz de hablar con Larry o cualquier otro empleado sobre las políticas y tomar cualquier medida disciplinaria que fuese necesaria.

Al estar alistándonos para colgar, Peter notó otro beneficio de haber hecho tapping. Varios años antes, había ido a esquiar en condiciones de mucho frío y como resultado los dedos de sus pies se congelaron. No había sentido nada en esos dedos por años. Al finalizar la sesión, los estaba empezando a sentir. Al hablar sobre lo que le había pasado hace años, se dio cuenta que no había sido lo suficientemente asertivo cuando fue a ese viaje (no quería ir y una vez allá, no expresó por sí mismo el haberse sentido harto). Cuando hicimos tapping en su falta de asertividad, que también había sido el problema durante el viaje de esquí, tuvimos resultados en sus pies congelados.

El reportó semanas después que se ha sentido muy confiado manejando a los otros empleados y pidiéndoles que sigan las políticas. Hasta su jefe lo felicitó en su progreso. Siempre es impresionante (aunque no sorprendente) cuando un cliente recibe resultados inesperados adicionales de hacer tapping.

Kate Beeders
www.successcoachingwithkate.com

Traducido por Jorge Carrillo - Ir al Sitio WEB de Jorge