Se desvanece la dislexia y con ella otros problemas

Leon Jay, de Nueva Zelanda, nos ofrece muchos detalles creativos que respaldan su uso de EFT para ayudar a un niño disléxico de 12 años. Fíjate cómo Leon desvela los varios aspectos de la dislexia y a continuación los colapsa con eficacia. Hay muchas ideas buenas aquí. Observa también cómo el comportamiento del chico y su rendimiento escolar mejoran tras las sesiones de EFT; ese tipo de “efectos colaterales” suelen ocurrir.


De Leon Jay

Me gustaría compartir uno de mis primeros casos al que no he perdido de vista. Creo que fue el primer cliente que verdaderamente me demostró las posibilidades ilimitadas y el potencial de EFT. Era un niño de 12 años al que le diagnosticaron de dislexia y trastorno por déficit de atención con hiperactividad. No había sido capaz de aprender palabras con más de 2 o 3 letras y esas incluso le suponían un esfuerzo. Tenía problemas con los profesores y se enfadaba y frustraba con facilidad en clase.

Me senté con él y le pedí que me describiese exactamente lo que veía en la página. Me explicó que las palabras se movían de arriba a abajo, a unos 4 o 5 cm de la página, y que cada letra tenía un reborde alrededor. Por si eso fuera poco, había letras dentro de las letras que se movían. También le pregunté cuál era su respuesta emocional al mirar a la página, a lo cual me contestó que sentía miedo; además se puso notablemente alterado.

Comencé a trabajar con él usando los enunciados preparatorios que me había proporcionado; también lo hicimos como un juego en el que él me tenía que seguir haciendo tapping en los diferentes puntos. Usábamos una mano diferente para cada lado en cada punto en cualquier orden. La única regla era que me tenía que imitar exactamente. Comenzamos con:

“Aunque las palabras se mueven de arriba abajo, yo aún soy un buen chico”
“Aunque veo rebordes en las letras, no he hecho nada malo”
“Aunque puedo ver letras dentro de las letras, aún soy capaz de divertirme”
“Aunque me dan miedo las palabras, puedo ser valiente”

Después de trabajar unos 5 o 10 minutos en esto, comprobamos de nuevo la situación. Me dijo que la mayoría de las palabras estaban mucho más claras en ese momento. Trabajamos un poco más sobre “lo que quedaba” de los rebordes y el movimiento; esto hizo que pudiese enfocar claramente la página por primera vez en su vida. Quedaba algo de miedo que, con un poco de investigación, descubrimos que procedía de una profesora particularmente estricta de antes de que le diagnosticasen de dislexia. Una vez que tratamos sobre ella en particular ya no quedaba ninguna reacción emocional respecto a tratar de leer.

Aunque aún no podía leer, puesto que en realidad nunca había aprendido, sentía mucha más confianza en su capacidad para hacerlo. Entonces se volvió hacia mí y me dijo, con más gratitud en su voz que ningún otro cliente antes o después, que por fin podría aprender a leer Harry Potter. Esto me convenció más que nada de que yo tenía que trabajar con EFT como mi terapia de primera elección.

Hice un seguimiento a la semana después y descubrí que le había vuelto tan sólo un poco del movimiento y un ligero reborde. Pasamos otros 15 minutos en ello y no ha vuelto a tener problemas desde entonces. En los seis meses siguientes su madre notó algunos cambios sorprendentes: ya no se metía en tantos líos en la escuela, fue el primero de su clase en el examen de ciencias y comenzó a probar a escribir poesía en casa por primera vez en su vida, ¡sólo por diversión! Sin embargo tuvo problemas porque no usaba los filtros coloreados que antes necesitaba para leer; cuando les dijo a sus maestros que ya no los necesitaba, no le creyeron.

Y por si eso no fuese ya lo bastante bueno, más adelante descubrí que también le había estado enseñando, con gran éxito, la rutina reducida que yo le había enseñado para controlar su rabia, a un compañero de clase que tenía un trastorno por déficit de atención. Cuando un niño de 12 años con trastorno por déficit de atención con hiperactividad logra enseñarle a otro cómo usar esta técnica, después de tan sólo un par de sesiones, y logra resultados, entonces me parece que tenemos que prestar atención.

Traducido por Ana Saval-Badía - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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