EFT para eliminar el “tic” de golfistas

Muchas gracias a Lynn Francis del Reino Unido por hacer un estudio detallado y ayudar a 5 golfistas a sobreponerse a sus “tic”. Este problema neuromuscular de “temblor brusco”, afecta no sólo a golfistas, sino también a dentistas, músicos y cirujanos entre otros. Para quienes lo tienen, es un serio problema.
Por Lynn Francis

Los “tic” son definidos como un problema psico-neuro muscular que frecuentemente ataca a los golfistas cuando efectúan sus tiros al hoyo o en otros tipos de golpes. Debido a esto, el jugador experimenta entumecimiento, tirón, o sacudón inmediatamente antes del impacto. Los movimientos que experimentan son involuntarios, por lo tanto no tienen control sobre ello y puede añadir un promedio de 5.5 golpes a la ronda.

Las respuestas psicológicas incluyen frustración, vergüenza, intensa ansiedad y un incremento de auto-conciencia (sobre este problema).

La larga duración del problema hace que muchos golfistas terminen retirándose. No pueden racionalizar qué está pasando y sobre analizan lo que sucede.

Los “tic” también afectan otros deportes como tenis, dardos, críquet, y cirujanos. Dentistas y músicos pueden también padecer con el mismo tipo de movimientos involuntarios.

El problema es tan serio que la Clínica Mayo de Estados Unidos está conduciendo su propio estudio para determinar la causa, tratamiento y cura.

Habiendo trabajado en cientos de casos utilizando EFT para asuntos emocionales, decidí volcar mi atención a los deportes.

Leí cuanto pude acerca del temible “tic” y encontré muchas teorías sobre sus causas y otro tanto de diferentes tratamientos intentados en el paso de los años. Algunos se atribuían haber curado el “tic”, sin embargo, ninguna de las personas a quienes consulté contaba con una sólida documentación que probara su afirmación. Es por ello que decidí que iba a tratar de curar los “tic” usando EFT, y sobre todo, tener documentado las pruebas de mi trabajo.

Puse un anuncio para golfistas que sufrían del “tic” para que formaran parte del estudio. Hubieron no pocos voluntarios, y yo escogí un grupo de 5 basado en sus variados handicaps y edades, los cuales abarcaban un rango desde profesional a handicap superior a 10, y edades de 28 años el más joven y 59 el de mayor edad. Pedí a cada jugador un detallado informe antes del tratamiento, describiendo sus síntomas u cómo les afectaba el juego. Luego del tratamiento, se les pidió que escribieran un informe final.

No tenía idea de cómo aproximarme al problema, pero siguiendo tu consejo, Gary, y “haciéndome a un lado”, he desarrollado ahora una forma muy intuitiva de trabajar, el cual es una experiencia un poco extraña pero es la única forma en que puedo describirlo. Se siente como si alguien se encargara, guiándome dónde hacer la sesión, qué preguntar o en qué hacer tapping.

Exitosamente curé todos los 5 casos usando EFT develando y eliminando asuntos emocionales.

A continuación hay dos artículos escritos sobre este tema que aparecieron en los medios. El primero describe el estudio con nombres de los participantes, y el segundo tiene una naturaleza más general.

Este estudio fue realizado hace dos años, de modo que recientemente contacté con todos los participantes y todos ellos han firmado certificando que están libres de “tic” hasta el presente.

Lynn Francis

Primer Artículo escrito por Paul Chappell, editor del Golfers Chronical.

LYNN Francis acaba de concluir un práctico e innovador estudio sobre encontrar la cura del “tic”, y sus resultados han sido asombrosos.

Los “tic” son definidos como un problema psico-neuro muscular que frecuentemente ataca a los golfistas cuando efectúan sus tiros al hoyo o en otros tipos de golpes. Debido a esto, el jugador experimenta entumecimiento, tirón, o sacudón inmediatamente antes del impacto.

El problema es tan serio que la Clínica Mayo de Estados Unidos está conduciendo su propio estudio para determinar la causa, tratamiento y cura… ¡algo que Lynn siente que lo ha encontrado!

Lynn explica: “tomé un grupo de 5 golfistas afectados por el “tic” en rangos desde profesional hasta personas con handicap 16. El más joven tenía 18 y el mayor 59 años.”

“Antes del tratamiento, pedí a cada jugador que escribiera un informe describiendo sus síntomas y cómo esto afectaba su juego.”

“Después del tratamiento, el cual duró entre 2 y 4 sesiones, se les solicitó que escribieran otro informe.”

Nombre: Cliffe Grimshaw
Handicap: 16
Edad: 59
De: Glossop
“tic” sufrido por: Seis años
Tiros afectados: Tiro al hoyo corto y golpes de acercamiento

Antes:

Aproximadamente cinco años antes empecé con los “tics” cuando hacía el tiro al hoyo. Al comienzo me pareció como un pinchazo, pero al incrementarse, se desarrolló en mí un bloqueo sobre la pelota. Se hizo difícil cuando no imposible el retroceso del putter antes del golpe.
Estoy tratando de adaptarme al problema, y he intentado con diferentes tipos de putters incluyendo el “broomstick”. Luego traté de hacer hoyo con mi mano izquierda debajo de la derecha. Esto no solucionó el problema, y en los últimos tiempos ha empezado a afectarme incluso cuando hago un golpe de acercamiento.

Después:

El pavor que sentía cuando tenía que enfrentarme a estos tipos de golpes ha desaparecido. Ya no se presenta el pinchazo y congelarme sobre la pelota que tenía antes del tratamiento.

Nombre: Gerard Daly
Handicap: 7
Edad: 42
De: Chadderton
“tic” sufrido por: dos años
Golpes afectados: Hoyos cortos.

Antes:

Mi problema con el “tic” originalmente surgió al usar el tee. No pude regresar el palo en el lapso de tiempo normal.
Finalmente, la condición amainó después de dos o tres meses.
El año pasado empecé a sufrir lo mismo, esta vez con mi tiro al hoyo.
Tan pronto como tengo un hoyo de 10 pies o menos, me afecta un giro incontrolable en mi muñeca. Mientras más corto es el tiro, es más probable que lo empuje o lo jale.
Las medidas que he intentado para erradicar este problema incluyen: cuatro diferentes putters, acortar el putter y cambiar mi agarre. El problema persiste.

Después:

Lynn ha eliminado completamente mi problema con el “tic”. Mi juego ha mejorado en la medida que, en lugar del miedo a tiros de seis pies o menos, ahora miro de frente con confianza en mi habilidad para meter la mayoría de los tiros al hoyo, si no es siempre.

Nombre: Philip Leaver
Handicap: 5
Años: 41
De: Lancashire
“tic” sufrido por: Cinco a seis años
Tiros afectados: Golpe de acercamiento y tiro al hoyo largo

Antes:

Hace como 4 años empecé a sufrir un “tic” mientras hacía un golpe de acercamiento. No importaba cuánto practicara, no mostraba signos de disminuir. Sólo aparecía en situaciones tensas, por ejemplo si necesitaba tirar por encima de un bunker hacia un lugar más angosto. Mi brazo se ponía tenso y causaba que rebajara el golpe.
Esta primavera también empecé a sufrir el “tic” en el tiro al hoyo.

Después:

Desde que tuve el tratamiento, me siento curado de toda dolencia.
Mis golpes de acercamiento han mejorado a un nivel en el que me encuentro cómodo con cualquier tipo de golpe. Lynn también ha trabajado con mi problema de tiro al hoyo mostrado en los golpes de 6 o 7 pies. Mi antiguo desempeño ha regresado, y nuevamente tengo confianza en mí mismo.

Nombre: Gareth Bradley
Handicap: Scratch
Edad: 40
De: Bramhall Golf Club
“tic” padecido por: seis años
Golpes afectados: Golpe de acercamiento y tiro al hoyo largo.

Antes:

El problema ha empeorado progresivamente desde hace 10 años.
En los últimos dos o tres años, el problema se ha presentado en mi tiro al hoyo largo. Sigo estando bien con mis tiros cortos.
La frustración que se está generando empieza a ser difícil de manejar y posiblemente me lleva a perder mis partidos.

Después:

Luego de sólo dos sesiones con Lynn parece que he eliminado totalmente el problema.
He jugado 17 rondas de competencia desde las sesiones y no he tenido ningún “tic”. El temor que me asaltaba antes de hacer un golpe de acercamiento se ha ido. Sí, he tenido algunos malos tiros pero han sido por una mala técnica, no por el “tic”.
Mi juego se ha rejuvenecido, y estoy disfrutando del juego nuevamente.

Nombre: Jason Hartley
Handicap: Profesional
Edad: 28
De: Originalmente de Sud Africa pero actualmente en Hertfordshire
“tic” sufrido por: 12 años
Golpes afectados: Casi todos.

Antes:

La primera vez que experimenté el “tic” fue en 1992 a los 16 años. Estaba jugando en un campeonato provincial en Sudáfrica. Recuerdo que me dirigía a un tiro al hoyo de 8 pies y me sentía muy confiado. Hice mi rutina normal, pero cuando traté de hacer el tiro, sentí como si mis manos saltaran justo antes que hiciera contacto con la pelota.
Un poco confundido, fui hacia el restante del putt (más de un pie de distancia), y volvió a ocurrir.
Gradualmente empeoró. Luego de lidiar con esto por un año, cambié mi tiro de la mano derecha al tiro con la mano izquierda, y así lo hago hasta hoy en día.
Cuando intento con la mano derecha, siento aguijoneos en todo este brazo.
En los últimos dos años, el “tic” se ha extendido al resto de mi juego, desde un golpe de acercamiento hasta un “drive”.
Encuentro difícil de creer que las manos tienen tiempo para contraerse cuando el palo está siendo balanceado a 125 mph
Me aterra golpear la bola.
Necesito superarlo lo más antes posible ya que el juego se está volviendo un problema y mi autoconfianza en este momento está baja. Sólo el pensamiento de jugar golf me da una sensación de hormigueo en mi lado derecho, y estoy consciente que todos mis golpes están tomando la misma ruta de mi tiro al hoyo cuando empezó.

Después:

Sigo encontrando difícil de creer que algo que ha sido tan arraigado pueda ser curado en el plazo de unas cuantas horas.
Desde que estuve con Lynn, mi autoconfianza está alta en todo momento, y he empezado a considerar volver a jugar, y mis puntuaciones lo reflejan.
Las personas que nunca han experimentado el “tic” encuentran difícil de entender, pero para las personas que lo padecen, es bueno saber que finalmente hay una cura definitiva.

Segundo Artículo.

Para todos aquellos que tienen buena memoria, pueden recordar una historia que cubrimos hace un año en el “Golfer’s Chronicle” cuando una ex enfermera de Blackburn declaraba haber encontrado la cura para el “tic”. Hacia finales de 2004, ella curó a 5 golfistas, entre estos el jugador de Cheshire, Gareth Bradley. Investigadores de la Universidad Sheffield Hallam se acercaron a Lynn Francis para probar científicamente si sus afirmaciones eran verdaderas. Y adivinen qué… ¡eran ciertas! PAUL CHAPPLE nos informa.

¿Qué es el “tic”?

El “tic” es la peor pesadilla de los golfistas. Aquellos que experimentan el “tic” añaden un promedio de 5.5 golpes a su ronda.

Sacudidas, tirones, temblores y entumecimiento son los antecedentes físicos del “tic”. Las respuestas psicológicas incluyen frustración, vergüenza, intensa ansiedad y un incremento de auto-conciencia (sobre este problema).

La larga duración del problema hace que muchos golfistas terminen retirándose. No pueden racionalizar qué está pasando y sobre analizan lo que sucede.

Los movimientos que experimentan son involuntarios, por lo tanto no tienen control sobre ello.

El “tic” también afecta otros deportes tal como dardos, críquet y boliche.

Al presente no hay una cura científicamente probada.

Durante los últimos dos años, Lynn Francis (imagen inferior) ha venido trabajando en curar el “tic” en golfistas, con un 100% de éxito.

Ahora ella planea viajar por toda Europa trabajando con deportistas de todo el mundo.

Mike Rotheram y Dr. Mark Bawden, investigadores de la Universidad Sheffield Hallam estuvieron intrigados por el aparente éxito de Lynn, y le solicitaron acompañarla en el proceso del tratamiento.

Mike explicó: “Lynn utiliza un proceso llamado Técnicas de Liberación Emocional (EFT) y su teoría está basada en el hecho que el “tic” tiene una causa emocional subyacente, el cual se manifiesta en las personas como “tic”.”

EFT es una versión psicológica de la acupuntura, en donde los puntos son tocados mientras los clientes se enfocan en las causas emocionales subyacentes.

Para probar el tratamiento de Lynn el golfista de 50 años Nigel Grice, quien padecía del “tic” tomó parte en el estudio.

Su handicap seguía en cinco debido al hecho que había aprendido a hacer el tiro al hoyo con la mano izquierda. Sin embargo, él quería hacer el golpe en la forma convencional.

Cuando informó en el laboratorio para su examen de base, Nigel dijo: “He padecido del “tic” desde finales de la temporada de 1999, durante una jugada en las competencias semi finales del campeonato individual. Perdí cerca de seis tiros al hoyo cortos con algo que sólo puedo describir como un shock eléctrico en mi antebrazo.

“Esto ocasionaba que la cabeza del putter se moviera involuntariamente perdiendo irremediablemente el tiro.”

A partir de allí, Nigel no ha podido hacer tiro al hoyo, incluso en un momento rompió en llanto debido a la desintegración de su juego corto.

Mike añade: Se le solicitó a Nigel que tome parte en la serie de 5 informes en la Universidad, siguiendo un intenso tratamiento administrado por Lynn.

Todas las medidas fueron grabadas en el tiro al hoyo a una distancia de dos pies del hoyo, donde el “tic” tiende a ser más severo. Las mediciones incluyeron una evaluación de conducta (si podía ver el “tic”), y el informe personal (autoevaluación de Nigel).

Adicionalmente, utilicé la última tecnología en tiro al hoyo del golf, el Analizador de Movimiento SAM, el cual mide el “tic” en los golfistas.

De particular interés para el estudio de Mike y Mark fue la velocidad de rotación en el impacto cuando Nigel sacudió el putter en el golpe.

“Los resultados mostraron que el tratamiento de Lynn fue efectivo para este golfista en particular. Todas las cuatro mediciones mejoraron dramáticamente en referencia a los puntajes iniciales”, añadió Mike, de Liverpool.

La evaluación de conducta en el golpe de tiro al hoyo contribuyó a respaldar los hallazgos.

Antes del tratamiento los “tics” ocurrían cerca del 70% del tiempo. Luego del tratamiento final, no se encontraron indicadores visuales de la ocurrencia del “tic”.

La evaluación más importante, que es la evaluación del golfista, añadió mucho más claridad a los resultados.

Al inicio del estudio, Nigel informó que el “tic” tenía su máxima intensidad cuando estaba en el laboratorio. Sin embargo, luego de la medición final, no tenía la sensación del “tic” para nada.

Mike le pidió a Nigel que probara fuera, en el campo de golf.

“Nuevamente, no sintió el “tic”” dijo Mike

Nigel añadió:”El inicio de toda temporada de golf era siempre aterrador para mí, ya que nunca sabía cuánto peor se había vuelto el “tic”. Pero ahora miro hacia delante, a la temporada del 2006 con mucha expectativa, muy confiado de que esta terrible afección finalmente ha quedado conjurada por las excepcionales destrezas y habilidades de Lynn. También creo que como un beneficio añadido a la cura del “tic”, soy ahora una persona diferente. Veo cosas y reacciono diferente a las situaciones de cada día. Me siento mejor. Sé que esto es un resultado directo de la terapia a la que me sometí, y se lo puedo recomendar a todos.

Es claro que el tratamiento de Lynn verdaderamente tiene mérito. Mike concluyó: “Su trabajo está basado en sus destrezas como practicante en encontrar causas emocionales subyacentes. Los beneficios de este tratamiento son importantes no sólo para los golfistas amateurs. También son importantes para los jugadores de torneos que experimentan el “tic” y las personas de otros deportes como dardos y críquet.

“Lynn ha dado con algo que es potencialmente revolucionario. Indudablemente es de lejos el tratamiento más efectivo que he visto.

Es momento ahora que la comunidad científica ponga estos hallazgos dentro de los marcos formales de una investigación

Traducido por Rocío Hoshi

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