Bajar de peso – este maravilloso cuerpo que es mi hogar

Vera Malbaski ayuda a su clienta a respetar a su cuerpo para empezar a eliminar con facilidad su peso sobrante.
Hola David,

Me gustaría compartir con todos una idea para ayudar a perder peso. He estado trabajando con una clienta a quien llamaremos Susana (no es su nombre verdadero) quien estaba muy disgustada por el exceso de peso que tenía. Aunque me he alargado más de lo que quería, creo que hay un mensaje interesante en este relato para todo el que quiera trabajar con exceso de peso. Gracias.

Empezamos por indagar sobre cuándo empezó a aumentar peso y qué estaba pasando en su vida entonces. Salió que había aumentado a lo largo de año y medio justo cuando su cuñado estaba muy enfermo con cáncer. Era un hombre joven – de unos 45 años – y después de ese tiempo, tristemente, falleció. Susana sentía mucha pena por su enfermedad y muerte y por la tristeza de su hermana al quedarse viuda. Trabajamos sobre la pena que sentía y aunque logramos aliviar la pena, no tuvo ningún efecto sobre su peso. Ella seguía en que lo que quería era trabajar sobre el peso y no veía la relación entre su pena y el peso. Durante la siguiente sesión, volvimos a indagar sobre el peso y trabajar en ello pero de nuevo salió su pena por su cuñado. De nuevo hicimos tapping por la pena y de nuevo logramos aliviarla y llegar a un estado en que sentía alegría por haber conocido a su cuñado y por todo el cariño que habían compartido. Yo consideré esto un éxito en sí.

A la siguiente sesión, sin embargo, ella seguía en que no habíamos logrado ningún progreso con el tema del peso ya que no había perdido nada. Entonces se me ocurrió preguntarle que cómo se sentía cuando pensaba en su cuerpo. Susana me contestó, muy apasionadamente, que sentía asco por su cuerpo. Supe instintivamente que mientras seguía sintiendo asco por su cuerpo, por mucho que hiciese para perder peso no lo iba a lograr. Entonces decidí probar una idea que me vino a la mente.

Le pedí que se imaginara delante de un espejo totalmente desnuda y le pregunté cómo se sentía al mirarse. Hizo unas muecas con la cara y dijo que le daba asco. Le dije que empezara por mirarse los pies y me dijese qué opinaba de ellos. Contestó que no tenía ningún problema al mirarse los pies. A continuación le dije que pensara en las pantorrillas. De nuevo no tenía ningún problema. De las pantorrillas pasamos a sus rodillas – de nuevo nada – y seguimos subiendo por el cuerpo. Al llegar a los muslos me dijo que le daba una intensidad de 10 de asco al mirarlos. Empezamos a hacer tapping:

Punto Kárate:
Aunque me da asco mirarme estos muslos tan gordos y asquerosos, me acepto completa y profundamente.
Aunque mis muslos son tan asquerosamente gordos y no quiero ni mirarlos, me acepto completamente.
Aunque me da asco mirarme los muslos, me acepto completa y profundamente y acepto que simplemente son asquerosos.

Por los puntos:
Estos muslos asquerosos.
Estos muslos gordos y asquerosos.
Este asco al mirarme los muslos.
No quiero ni verlos...etc.

Le pedí que volviese a imaginarse delante del espejo y me dijese si había cambiado algo. Su cara mostró sorpresa al pensar que ya no le daban tanto asco y dijo “Bueno, que le voy a hacer – son así y ya está.” Su asco había bajado a un 4 y volvimos a hacer otra ronda:

Punto Kárate:
Aunque me sigue dando algo de asco mirarme estos muslos tan gordos y asquerosos, me acepto completa y profundamente. - y así sucesivamente.

Al cabo de esta ronda dijo que ya no le daban asco y que hasta se había imaginado poniéndose unos vaqueros apretados y se había visto sexy y atractiva. Supe que habíamos logrado dar en el punto para ella. Seguimos subiendo por todo el cuerpo, haciendo rondas en cada parte que encontraba asquerosa y difícil de mirar. El trasero, la barriga, los pechos, los brazos, el cuello y la cara. En cada punto utilicé sus propias palabras para cada parte – por ejemplo, esta barriga tan fofa e hinchada, estos pechos caídos, etc.

Terminamos con una ronda general diciendo:

“Aunque no me gusta mi cuerpo, acepto que es como es y me acepto completa y profundamente de todas maneras.
Aunque me da asco el aspecto que tiene mi cuerpo, me acepto completamente. (¡en este punto me paró y dijo que ya no le daba asco!)
Aunque me gustaría que mi cuerpo fuese esbelto y sexy y sano, (sus propias palabras), me acepto completamente y acepto que es el único cuerpo que tengo y que es como es. Le doy las gracias a mi cuerpo por ser mi hogar, por llevarme a donde quiero ir, por permitir que pueda ver, oír, sentir y por cobijarme. (En este punto sonrió y dijo – ¡es verdad!)

Por los puntos:
Este maravilloso cuerpo que es mi hogar.
Estoy agradecida por tener este cuerpo.
Este cuerpo que me permite vivir.
Este cuerpo que me permite ver.
Este maravilloso cuerpo...etc.

Punto Kárate:
Aunque tengo este exceso de peso, acepto mi cuerpo completamente y ahora elijo que me sea fácil y divertido llegar a mi peso ideal.
Aunque no me gusta mi cuerpo hoy, me doy permiso para soltar la grasa que me sobra y que me sea fácil y divertido hacerlo.
Aunque me sobran todos estos kilos, sé que puedo liberarme de ellos de manera fácil y divertida.

Por los puntos:
Es fácil deshacerme de los kilos sobrantes.
Me encanta verme con 58 kilos. (Su peso ideal)
Estoy guapísima a mis 58 kilos.
Mi estado natural es tener 58 kilos.
Me veo sana, sexy y atractiva con mis 58 kilos...etc.

Cuando acabamos la sesión, para testar el trabajo que habíamos hecho, le pedí que revisitara el espejo y me dijese cómo se sentía al mirarse. Me contestó que no le producía ningún asco ni desagrado al mirarse. Simplemente era como era pero que se podía ver en el verano luciendo un bikini en la playa y viéndose guapa y contenta con su cuerpo. A mi modo de ver - ¡todo un éxito!

Hablé con ella 3 días más tarde y ¡ya había perdido 3 kilos!

Creo que es importante cuando trabajamos con alguien que respetemos sus propias palabras e imágenes y dejemos de un lado cuál es nuestra opinión sobre qué le pasa. Al hacerlo, pude encontrar exactamente dónde residía el problema para ella.

Gracias por la oportunidad de compartir esta experiencia con todos. Espero que sirva para ayudar.
Un abrazo cariñoso

Vera C. Malbaski
Reflexóloga y Terapeuta de EFT
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www.veraeft.com