12 Lecciones aprendidas haciendo Tapping con un perfecto desconocido en un vuelo

En un vuelo reciente, Gene Monterastelli se encuentra ayudando a una mujer que quiere dejar de fumar. En este artículo nos da detalles de cómo trabajó con ella y ofrece 12 lecciones que se pueden aprender de esta situación. Un artículo interesante con muchos buenos consejos para terapeutas. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y visita el sitio web de Gene


Por Gene Monterastelli

Hace poco viajaba en un vuelo de Los Ángeles a Chicago. Los últimos 45 minutos de vuelo terminé haciendo tapping con la mujer que estaba sentada a mi lado. Creo que hay una serie de lecciones que pueden extraerse de esta sesión.

Aquí está lo que pasó y lo que he notado:

¿Cómo se acercó a mi?
Cuando me embarqué en el vuelo, mis dos compañeros de asiento ya estaban sentados. Yo estaba ubicado en el pasillo. La mujer del asiento del medio (que yo llamaré “Rachel”) ni siquiera me miró a los ojos cuando me senté. Durante la mayor parte de las primeras tres horas y media del vuelo ella durmió y cuando estaba despierta no decía una sola palabra a nadie.

Me levanté para ir al baño. Cuando me levanté arrojé mi libreta en el asiento. La parte frontal de la libreta mostraba el escudo de la “Asociación Nacional de Hipnotizadores.” Vi que ella lo leyó cuando cayó en el asiento.

Cuando regresé a mi asiento ella preguntó: “¿Es usted un hipnotista?” Le dije que así era. Ella preguntó: “¿Se puede utilizar la hipnosis para hacer que la gente deje de fumar?” Le dije que con anterioridad yo ya había hecho mucho trabajo con problemas de tabaquismo. Ella preguntó: "¿Me puede hipnotizar ahora para que pueda dejar de fumar?"

Lecciones 1 y 2: Rachel obviamente tomaba muy en serio dejar de fumar. Ella quería un cambio en ese momento y estaba dispuesta a intentar algo que muchos podrían encontrar incómodo (ser hipnotizada) en un lugar muy público. Cuando nos encontramos con personas que quieren cambiar una situación tan desesperadamente, no es necesario emplear mucho tiempo tratando de convencerlos de que podemos ayudarlos. Si están dispuestos a hacerlo, también debemos estar dispuestos. No pierda el tiempo; vaya al grano.

La razón por la que suelo llevar a todos lados mi cuaderno de la Asociación Nacional de Hipnotizadores es porque sé que me ayuda a entablar conversaciones. La mayoría de la gente no sabe nada acerca del tapping, pero sí sabe de la hipnosis. Al hacer esta simple acción abro la posibilidad de hablar acerca de la salud y la sanación, lo que es una gran manera de abrir la puerta a una conversación de tapping sin atropellar al individuo (lo que solía hacer de cuando en cuando en mi entusiasmo por el tapping).

¿Qué sabía ella?
Le dije que no era la situación ideal para hipnotizar a alguien. Sería posible, pero había una forma mucho más fácil de que creáramos un cambio. Le dije que lo que podríamos hacer era este extraño tapping.

Ella dijo: “Oh sí, mi mamá hace eso y ella ha tratado de conseguir que yo lo hiciera.” Entonces me demostró el tapping en varios de los puntos apropiados.

Yo simplemente le pregunté si quería probarlo y ella asintió con la cabeza.

Lección 3: Al principio de mi práctica me habría dedicado mucho tiempo a explicar cómo funciona, los puntos de tapping que necesitábamos golpetear, y lo que puede esperarse. Rachel no tenía por qué saber nada de estas cosas. Estaba dispuesta a hacerlo.

He encontrado que cuando explico demasiado, a veces disuado a la gente a hacer tapping. Ella no necesitaba más información, explicación o prueba. Si ella tuviera preguntas las habría hecho. Ya era hora de trabajar.

¿Cómo podría haber parecido inseguro?
Obviamente, ésta no era como una sesión normal con mis clientes. En lugar de estar en la comodidad de mi oficina o trabajando por teléfono con un cliente que está en su casa u oficina, nos encontrábamos en un lugar muy público. Hasta 15 personas podrían haber escuchado con gran facilidad la conversación si lo hubieran deseado. Además, como no tenía ningún historial de Rachel, ninguna información de admisión, y ninguna conexión con ella, yo sabía que tenía que andar con cuidado.

Por supuesto que era obvio que ella estaba muy motivada para hacer el trabajo, pero yo no quería ponerla en una posición incómoda en caso de que ella dijera algo que pudiera hacerla sentir insegura conmigo o en ese lugar público. Por mucho que me hubiera gustado haber hecho algún trabajo de regresión para encontrar los primeros recuerdos que formaban la raíz del problema, yo necesitaba asegurarme de que estaba manteniéndola cómoda y segura. Además, yo no quería que se desmotivara del tapping. Si ella tuviera una experiencia incómoda con el tapping, podría no volver a interesarse en esta técnica.

Lección 4: Es muy importante que entendamos dónde se encuentran nuestros consultantes y lo que es seguro y saludable para ellos. Puedo desafiar o presionar a mis clientes para que vayan más allá de su zona de comodidad, pero esto no quiere decir que tengo permiso para atropellarlos con mis intereses personales. A veces el éxito en una sesión de tapping se puede juzgar por el deseo del cliente para volver a hacer tapping en el futuro ese problema.

¿Qué notó ella?
Para empezar, tuve que sintonizar a Rachel con el sentido de la ansiedad. Para alguien que normalmente se fuma un cigarrillo cada 15 minutos, fue una tarea fácil encontrar ese deseo apremiante después de estar en el vuelo por más de tres horas.

Una vez que ella estuvo sintonizada con ese deseo, permití que por algunos momentos agradeciera esas ansias. El deseo en sí no era bueno para ella, pero había una razón para que el deseo estuviera allí.

Hizo tapping sobre el hecho de que “A pesar de que no puedo ver por qué el deseo me ayuda ... y que sé que fumar no es bueno para mí ... hay una razón por la que mi sistema tiene el deseo ... y el sistema piensa que tiene una buena razón para tener este antojo ... me alegro de que mi sistema esté tratando de cuidar de mí en esta manera ... aunque no me gusta la forma en que lo está haciendo.”

Entonces le pregunté cómo se sentía el antojo. Rachel informó que estaba un poco más tranquila y se sintió mucho menos frustrada con el hecho de que sentía antojo por los cigarrillos. Entonces pedí que le preguntara a la sensación de antojo “Ahora que reconoces que podría estar tratando de ayudarte, ¿por qué está tratando de ayudarte?”

Ella dijo que era como comer para sentirse bien.

Entonces hice que le preguntara: “¿En qué sentido este antojo trata de hacerte sentir bien?” Ella dijo que era para detener la ansiedad.

Lección 5: Muchas veces es una revelación para los clientes que podría haber una razón lógica para su problema. Esto no quiere decir que sea benéfico, sino que podría tener sentido desde cierto punto de vista. Una vez que somos capaces de reconocer este hecho, entonces posibilita que podamos dejar de estar luchando con ese asunto. Cuando vemos que el problema está tratando de trabajar para nosotros, es mucho más fácil obtener información que podría ser útil para el proceso de sanación.

El plexo solar
Una vez que estuvimos en sintonía con el hecho de que el fumar era crear un sentimiento de consuelo para la ansiedad, propicié que Rachel se sintonizara en dónde residía esa ansiedad. Ella dijo: “Aquí en mi estómago”, y lo señaló. Ella no apuntaba a su estómago, sino que señaló su plexo solar.

Lección 6: Es importante que entendamos lo que un cliente expresa, no lo que dice. La mayoría de nuestros clientes no suele hablar de sus emociones o de su cuerpo físico y por ello tienen una tendencia a ser imprecisos en el lenguaje que utilizan para describir con lo que están tratando. Como facilitador, es realmente bueno preguntar: “Creo que lo que ha dicho es ... ¿Estoy en lo cierto?” En este caso no era necesario ya que su movimiento físico brindó la información que era precisa.

El color amarillo
Una vez que Raquel me había dejado saber que la emoción se reflejaba en el plexo solar, le pedí que se sintonizara en ese lugar y que imaginara que llenaba ese espacio con un color amarillo. Muchas veces, cuando un problema se localiza en el plexo solar tiene mucho que ver con la autoestima y ésta es la ubicación del tercer chakra, que se asocia con el color amarillo.

Hice que Rachel hiciera tapping hasta que sintiera que había llenado el espacio con suficiente amarillo. Cuando informó que había suficiente amarillo por el momento, también me informó de que se sentía mucho más tranquila.

Lecciones 7 y 8: Hay dos cosas que suceden en este paso. En primer lugar, me baso en años de experiencia cuando se trata de cuestiones de antojos y problemas de autoestima. Si esto fuera una sesión normal con un cliente, no hubiera hecho la suposición de que el amarillo era el camino correcto a seguir. Yo normalmente habría hecho más preguntas para ver si ése era el camino correcto a seguir. Dado que el tiempo era limitado decidí seguir con mi experiencia e instinto, pero a medida que lo iba haciendo seguí comprobando que era el camino correcto a seguir. Si no lo hubiera sido, habría cambiado la dirección rápidamente.

En segundo lugar, se podrá dar cuenta de que no revelé lo que yo pensaba que era el problema. Yo simplemente le pedí que llenara con un poco de amarillo ese espacio. Estábamos iniciando la sesión. Apenas nos habíamos conocido y ella aún estaba acomodándose a sentirse a gusto al trabajar conmigo. Si de pronto yo le hubiera revelado que pensaba que su hábito de fumar era a causa de problemas de autoestima, ella podría haberse cerrado en ese momento.

Ella no solicitó ayuda con su autoestima. Ella me pidió ayuda con su hábito de fumar. Podría haber sido un poco desconcertante que de repente un completo extraño comenzara a hablar sobre un tema que ella no había comentado. Es aceptable no revelar todo lo que piensa sobre un problema. Usted podría crear problemas para que el cliente pudiera progresar o usted podría estar equivocado, dificultando que su cliente confíe en usted.

Repite, repite, repite
Durante los siguientes veinte minutos le pedí que se imaginara fumando una y otra vez. En primer lugar, le dije que solamente pensara en un cigarrillo. Una vez que hicimos tapping con todos los síntomas y emociones, le solicité que lo hiciera de nuevo. Cada vez que ella pensaba en fumar, yo la hacía que pensara en fumar un poco más y un poco más, como encendiendo el cigarrillo y dándole una fumada. Le hice imaginarse bajándose del avión y yendo al salón para fumadores. Le pedí que imaginara el olor del humo de los otros fumadores y observar a los demás fumadores.

Cada vez que añadíamos un nuevo detalle, le pedía que se sintonizara con las emociones y la sensación física de nuevo. Hacíamos tapping en lo que estaba ocurriendo hasta que se había ido y repetíamos el proceso.

Lección 9: La mayoría de los practicantes de EFT saben esto, pero es importante destacar que se debe regresar una y otra vez. El simple hecho de que usted reduzca algo a 0 en la escala SUD no significa que haya terminado. Siga probando una y otra vez.

“¡No te creo!”
El proceso de repetir una y otra vez puede resultar aburrida para un cliente. Puede ser frustrante ver los mismos síntomas que surgen una y otra vez. Desde mi punto de vista, pude ver que estábamos progresando, porque se llevaba más y más tiempo en cada imagen antes de que los síntomas aparecieran, pero para el cliente en gran medida esto podría verse igual: pensar en fumar y sentir un antojo.

Me di cuenta de Rachel estaba empezando a sentirse aburrida con el proceso. Cuando le pedí que se sintonizara una vez más y le pregunté si había notado el antojo, ella dijo, “No”, pero justo antes de que lo dijera ella hizo algo interesante: lo que hizo fue lamerse los labios. Era un signo físico de que el deseo iba a venir.

Así que me limité a decir: “No te creo. ¿Qué síntomas observas ahora?” Ella se echó a reír y compartió lo que sentía.

Lección 10: Es válido no creer lo que un cliente está diciendo. Se dará cuenta que no dije, "¡YO NO TE CREO!" Cuando lo dije la miré fijamente a los ojos con una gran sonrisa en la cara. Ella sabía que no la estaba acusando, sino estaba siendo suave en mi deseo de que ella mejora. Es bueno desafiar a sus clientes de manera suave para enseñarles que usted desea lo mejor para ellos.

“¿Qué sucede si fumo un cigarrillo hoy ... ¿significa eso que fracasé?”
Después de 45 minutos de trabajo ella dijo que había hecho un gran progreso. No terminamos, pero teniendo en cuenta la magnitud de la obra y el público cercano, realizamos un trabajo sorprendente. A medida que salíamos del avión, le pregunté cómo estaba.

Ella dijo: “Me siento muy bien. Normalmente, después de un largo vuelo como éste yo estaría sudando frío. Pero tengo una pregunta. Si fumo un cigarrillo más tarde, hoy, ¿significa que he fracasado?”

Yo le expliqué, “¡No, no habría fracasado!” y entonces tuvimos una conversación más larga acerca de cómo los productos químicos de los cigarrillos estaban trabajando como una forma de tomar una ventaja frente a su estado emocional. Podría requerirse más trabajo, pero ahora tendría una herramienta para hacer frente a los antojos que se le presentaran. Le aseguré que aunque sólo recordara hacer tapping para uno de cada cuatro cigarrillos, entonces estaría fumando 12 a 16 cigarrillos menos al día. Eso es fenomenal.

Lección 11: Nuestros clientes desean tanto tener éxito. Cuando alguien viene a mí en busca de ayuda con los cigarrillos se debe a que han intentado todo en el mundo. Normalmente soy un último esfuerzo desesperado. Debido a esto ya hay muchas emociones y sentimientos acerca de haber fracasado en el pasado. La adicción puede ser muy difícil emocionalmente porque no nos gusta la sensación de no tener control de nuestras acciones. Además, si soy realmente un último esfuerzo desesperado entonces surge el pensamiento de “Si esto no funciona, entonces quedaré así para siempre.”

En una sesión normal con un cliente, yo habría pasado un tiempo haciendo tapping acerca de “ser tolerante con uno mismo” antes de terminar. También habría hecho unas cuantas rondas de tapping acerca de lo que aprendimos en la sesión para tranquilizarla. Hubiéramos hecho tapping en cosas como “Ahora puedo ver por qué me dan ganas de fumar,” “Puedo ver que mi sistema realmente trabaja para mí, aunque no está eligiendo la mejor manera de hacerlo,” “Ahora tengo un conjunto de herramientas para hacer frente a los antojos cuando se presenten” y “Está bien si este trabajo no concluye en una sola sesión. Tengo tiempo.”

Permanecer conectado
Justo antes de que Rachel saliera del aeropuerto para encontrarse con quien la recogía, le di mi dirección de correo electrónico y le dije: “Tengo una serie de guiones y audios con los que puedes hacer tapping respecto a fumar. Si me envías un email, yo te mandaré todos estos recursos.”

Ella sonrió, sabiendo que tenía un apoyo respecto a esto y siguió su camino.

Lección 12: La razón por la que ayudé a Rachel fue porque me lo pidió. Me encanta compartir la buena nueva sobre EFT, pero tampoco quería perder esta oportunidad. A pesar de que Rachel probablemente entiende mucho menos de EFT que la mayoría de mis lectores habituales, ella sabe mucho más acerca de mí. Ella sabe sobre mi estilo de trabajo y mi personalidad. También sabe que la entiendo y de dónde proviene. Como hombre de negocios se trata de algo muy valioso para mí.

Ella podría convertirse en un lectora de mi blog, podría remitirme a un amigo, podría convertirse en una cliente en el futuro, o podría no volver a saber de ella. El acto de ofrecerle algunos recursos gratuitos tenía la intención de ayudarla sin condiciones, pero podría conducir a algo más. Si queremos ayudar a más personas y hacer crecer nuestra práctica debemos estar dispuestos a llegar a la gente para que sepa cómo nos puede encontrar en el futuro.

Gene Monterastelli
TappingQandA.com

Traducido por Ricardo Viesca <Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.>

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