El tapping en sustitución detiene un ataque de epilepsia

Os presentamos un caso importante para aquellos que siguen cuestionando el uso del tapping en sustitución (a distancia). En este caso, Linda Wood hace tapping (por teléfono y a 5.000 millas de distancia) para el ataque epiléptico de su hijo. He aquí lo que afirma tras el episodio:

"Normalmente, tras el ataque suele “quedarse frito” al menos 20 minutos. Luego se despierta con un terrible dolor de cabeza y no puede ir a trabajar ni hacer nada. Le ha pasado muchas veces, incluso estando yo presente. Sin embargo, en esta ocasión, [después de hacerle EFT], se recuperó en un par de minutos tras el ataque, se levantó, se duchó y fue directo al trabajo, donde hizo un turno de 12 horas, sin dolor de cabeza ni ningún otro síntoma. Fue fantástico y me dio muchas esperanzas."

Por favor, tened en cuenta las precauciones relativas a la epilepsia que recogemos en la sección de Preguntas más frecuentes.


Por Linda Wood

Tengo un hijo en la treintena que padece epilepsia. No he intentado “curar” su problema, pero me encontré en una situación en la que sentí que “tenía” que utilizar EFT y los resultados sencillamente me MARAVILLARON.

De alguna forma, sus ataques sólo se desencadenan después de que haya estado durmiendo, normalmente justo antes o después de despertarse. Un día le llamé a América desde aquí, del Reino Unido. Mi llamada le había despertado.

Poco después de responder al teléfono y empezar a hablar conmigo, oí esos sonidos familiares que indican que está empezando a tener un ataque de epilepsia. El pánico comenzó a invadirme y me pregunté qué podía hacer a 5.000 millas de distancia. Entonces, rápidamente, me acordé de EFT y me puse a gritar su nombre y a decirle "Thad, estoy hacienda tapping por ti", mientras hacía tapping conmigo misma, y le fui contando lo que hacía, incluso iba diciendo "tap, tap, tap", mientras hacía tapping. ("Ahora me estoy haciendo tapping en la ceja, tap, tap, tap. Al lado del ojo, tap, tap, tap").

Normalmente, sus ataques solían durar varios minutes, probablemente al menos dos, tal vez tres minutos. Sin embargo, en esa ocasión, cuando hube terminado sólo un par de breves rondas rápidas (que duraron como mucho menos de un minuto), ya estaba saliendo de él. Se sentía sumamente cansado, pero podía responder a mis preguntas del estilo de "sí estaba bien, sí podía colgar y dejarlo".

Normalmente, tras el ataque suele “quedarse frito” al menos 20 minutos. Luego se despierta con un terrible dolor de cabeza y no puede ir a trabajar ni hacer nada. Le ha pasado muchas veces, incluso estando yo presente. Sin embargo, en esta ocasión, [después de hacerle EFT], se recuperó en un par de minutos tras el ataque, se levantó, se duchó y fue directo al trabajo, donde hizo un turno de 12 horas, sin dolor de cabeza ni ningún otro síntoma. Fue fantástico y me dio muchas esperanzas.

Cuando tuvo el ataque, mi hijo no se dio cuenta de lo que yo estaba haciendo al otro lado del teléfono. Afirma que sólo recuerda oír mi voz y que eso fue lo que le sostuvo e impidió que se sumiera en un ataque completo, en el que normalmente se cae al suelo y se golpea la cabeza repetidamente con lo que se encuentre en el camino.

Así que, ¿fue mi voz? ¿O fue EFT? Recordad que ha habido numerosas ocasiones a lo largo de los años en los que me encontraba con él e intenté “hablarle” o “gritarle” para sacarlo de los ataques, con escasos o nulos resultados. Diría que los fantásticos beneficios de EFT contribuyeron a los maravillosos resultados que obtuvo. Así que, a los que siguen preguntándose si utilizar EFT con la epilepsia, les diría que no tienen nada que perder. En todos estos años, personalmente no hemos hallado nada más que nos ayude, a pesar de haber visitado a los “mejores” especialistas de Estados Unidos.

Gracias por permitirme compartir este uso eficaz de EFT. Considero que EFT es el “vínculo perdido” que nos conecta a muchas otras terapias. No sé cómo he sobrevivido sin esta técnica.

Con amor,
Linda Wood

Traducido por Eva Llobet Martí

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