EFT en sustitución cuando la cliente está demasiado ocupada para hacer una cita - Alivio del dolor de cadera

Diane von der Weid de Suiza explica en detalle cómo ella y su marido resolvieron el dolor de cadera de una cliente “sintonizándose” con ella mientras estaba en el trabajo. Todos tenemos la capacidad de hacerlo. Sin embargo, la mayoría de nosotros nunca lo intenta debido a la creencia de que es “imposible”. Para repensarlo.
Por Diane von der Weid

Querido Gary:

Me gustaría compartir una inesperada sesión de EFT en sustitución que tuvimos mi esposo Alain y yo hace algunos meses, durante la cual mi cliente (a quien llamaré Jen) sintió cosas muy inusuales. Un mes después de esa sesión, ella nos escribió una carta muy amable describiendo todo lo que había sentido durante los 45 minutos, por eso ahora puedo contarte la historia en su totalidad.

Jen es una secretaria ejecutiva muy ocupada. Ella había estado sufriendo de un terrible dolor en la cadera durante dos meses antes de llamarme para hacer una cita. Durante esos dos meses había ido a un quiropráctico una vez por semana, con poco o ningún resultado. En su llamada ella me dijo que sufría terriblemente, y que pensaba que podría probar con EFT (ella no sabía mucho sobre EFT en ese momento).

Le dije que con EFT consideraríamos la causa de su dolor como emocional, y por lo tanto íbamos a introducirnos en las posibles causas emocionales. Pero ella dijo: “No, no, esto no está relacionado con una emoción. Tengo una urgente necesidad de liberarme de este dolor, que me hace la vida imposible”. A pesar de mi reticencia a hacer un “tratamiento superficial”, accedí a ayudarla porque ella insistió y también porque se le oía muy desesperada - este tipo de dolor permanente puede volverlo a uno loco.

Jen vive y trabaja a 130 kilómetros de distancia de donde yo estoy, por lo que acordamos tener una sesión normal de EFT por teléfono, unas horas más tarde. A la hora del almuerzo ella me llamó desde su oficina y me dijo que su dolor de cadera estaba en un 8 en una escala de 0 a 10. Pero agregó que, lamentablemente, tenía que cancelar nuestra sesión porque habían surgido unos problemas en su oficina, y ahora tenía mucho trabajo que hacer para ponerse al día. También dijo que su día ya era extremadamente agitado, y ella estaba ahora muy, muy estresada y no podía añadirle una cosa más por hacer.

En estas condiciones, le dije a Jen que no tenía que cancelar su sesión, dado que yo podría hacer EFT por ella si quería. Le dije que todo lo que tenía que hacer era seguir trabajando y sólo informarme de los cambios si o cuando se producían. ¡Estaba tan feliz de oír eso! Mi ofrecimiento también le resultó tan adecuado porque ella cree en el trabajo de la energía. Y como Alain estaba libre durante la hora del almuerzo y dispuesto a ayudar, le pregunté a ella si le parecía bien que él trabajara conmigo en su dolor. Ella en seguida estuvo de acuerdo con eso.

Así que nos sintonizamos con la cadera de Jen, y Alain fue el primero en “ver” algo. Describió un bulto negro y cerrado (como hecho de nudos) del tamaño de una pelota de ping-pong, con un nivel de intensidad de 8. Así que simplemente hicimos tapping sobre esto:

Aunque tengo este denso bulto negro en mi cadera… Se redujo a 7 en su visión.

Aunque todavía tengo algo de este denso bulto negro en mi cadera…

Tuvimos que persistir debido a que podíamos sentir que bajaba lentamente. Y a medida que la intensidad bajaba, Alain podía ver cómo el bulto disminuía. Estábamos en un 4, cuando “vi” que había un músculo largo anormalmente estirado entre su cadera y su muslo. Le describí esto a Alain, y comenzamos con un nivel de intensidad de 8, ambos haciendo tapping:

Aunque tengo este músculo estirado como un elástico… Bajó a un 7.

Aunque todavía queda algo de este músculo estirado como un elástico…

Nuevamente tuvimos que ser persistentes debido a que el nivel de intensidad fue bajando muy lentamente. Cuando llegamos a 4 tuvimos otra imagen - esta vez a ambos nos apareció la imagen - otro denso bulto negro, sólo 2,5 centímetros más pequeño que el anterior, y su nivel de intensidad era de 8. E hicimos tapping sobre este también.

Algo muy inusual que nos sucedió durante la sesión, fue que Alain y yo comenzamos a ver lo mismo (por lo general, cuando trabajamos juntos, lo que vemos o sentimos es complementario), además de que estábamos sintiendo exactamente el mismo nivel de intensidad de la cliente.

Después de 20 minutos de tapping, ambos sentimos exactamente en el mismo minuto que estaba mucho mejor, y que el “dolor total” de Jen en la cadera había bajado a 4. Y sin que hubieran pasado cinco segundos, Jen llamó, y dijo: “El dolor se ha reducido a 4, me siento mucho mejor, ¡Esto es increíble!” Añadió que lo que estábamos haciendo era muy potente, y que incluso ella se sentía tan mareada que menos mal que estaba sentada, porque de otra forma, podría haber perdido el equilibrio.

Trabajamos a distancia sobre su cadera durante otros 20 minutos. Curiosamente, en esta segunda parte de la sesión terminamos haciendo EFT sobre algunas de las cuestiones emocionales inconscientes, que estaban todas vinculadas con su situación familiar. Lo que resultó muy bueno es que al trabajar juntos Alain y yo, podíamos narrarnos el uno al otro lo que nos venía, confirmando así en el acto lo que estábamos sintiendo intuitivamente.

Jen llamó de nuevo diciendo que en ese momento su dolor estaba en 2. No recuerdo sus palabras exactas, pero estaba muy entusiasmada con todas las sensaciones que había tenido durante la sesión. Acordamos que terminaríamos la sesión allí, pero que Alain y yo le haríamos un poco más de EFT en sustitución más tarde, para tratar de llevar su dolor a cero. Le pedí que me mantuviera al tanto respecto de eso. Dos semanas más tarde me escribió la siguiente carta:

“Cuando llamé para establecer una cita, estaba sufriendo una inflamación aguda en mi cadera, hasta el punto de que apenas podía caminar. Durante la sesión estaba sentada en una silla. Al principio, sentí un calor subiendo lentamente por mi cuerpo hasta mi cabeza. Cuando llegó a mi cabeza tuve un fuerte mareo que me tiró hacia atrás sujetándome al respaldo de mi silla, al mismo tiempo que mi dolor se iba calmando.

Esto se repitió tres veces de la misma forma. Cada vez sentía que desaparecían algunos grados de dolor. Tú me dijiste que el dolor tal vez podía volver (Lo que en realidad le había dicho a Jen era que, a menos que trabajáramos sobre las cuestiones emocionales, el dolor probablemente volvería), y que harías más EFT para tratar de disipar los 2 últimos grados de dolor. Pero en los últimos 2 grados, no sentí esas sorprendentes sensaciones que describí anteriormente. El dolor se ha ido y no ha vuelto, y espero que permanezca de esa manera. ¡Les estoy muy agradecida!”

Dos días después de la sesión por teléfono, Jen me llamó para anunciarme que su dolor se había reducido a cero. Pero, a decir verdad, Alain y yo no habíamos tenido la oportunidad de hacerle más EFT desde entonces, por lo que la “reducción a cero” debe haberse producido por la labor realizada durante nuestra sesión a distancia. En realidad, los dos hemos observado que los beneficios de las sesiones de EFT se pueden sentir mucho más tarde.

Pero un mes más tarde, después de haber pasado un fin de semana en su casa, el dolor de cadera de Jen regresó, lo que confirmaba la necesidad de profundizar un poco más en las cuestiones emocionales, para que pudiera deshacerse de él definitivamente. Hace poco me dijo que todavía tenía un dolor en su cadera con una intensidad de 4. Pero también me dijo que, desde nuestra sesión (hace cinco meses) su dolor nunca volvió a alcanzar la misma intensidad (estaba en 8 en aquel momento).

Esta inusual sesión de EFT en sustitución fue una verdadera experiencia increíble para Alain y para mí. Y ¡Guau, EFT puede ser algo realmente fuerte!

Con los más cálidos deseos,
Diane von der Weid

Traducido por Psic. Luis Berli EFT-ADV Ir al Sitio WEB de Luis

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