Ayudar a niños a dormir y a relacionarse —Y-- dos casos de intolerancia a la lactosa

Recientemente, me he encontrado con tres casos interesantes en mi correspondencia. Dos de ellos proceden de novatos de EFT (Patty Beach y Kristine Lotoski) y uno del Dr. Alex Lees, practicante experimentado de EFT. Creo que os resultarán interesantes y educativos.
Ayudar a niños a dormir y a socializar

Por Patty Beach

Gary:

He descubierto EFT recientemente, gracias a una presentación de Cheryl Richardson. Encargué vuestros videos para nuevos practicantes y he empleado las técnicas conmigo misma con resultados variados. Quisiera destacar que soy una completa neófita en este ámbito y que aún así me está resultando muy beneficioso.

Desde tu última nota, he empezado a incluir EFT en el ritual de ir a la cama de mis hijos. A mi hija, que tiene 4 años, le daba miedo dormir sola y tenía pesadillas. Resultaba trabajoso conseguir que se durmiera. Decidí intentar hacerle tapping para esta cuestión. La primera noche, resultó mucho más fácil acostarla. Después de tres noches de tapping, se va a la cama sola sin miedo.

También me pide que le haga tapping por la noche, porque le encanta recibir atención. Ahora me indica lo que debo decir cuando le hago tapping y me avisa si me salto algún punto.

Asimismo, le he estado haciendo tapping a mi hijo, que tiene 7 años y está en primer curso. Le cuesta mucho relacionarse. Le hice tapping para aliviar la pena que sentía porque un amigo no había querido jugar con él. Al parecer, con el tapping se aliviaron sus sentimientos heridos de forma inmediata. Lo sorprendente es que ahora parece abordar la cuestión de hacer amigos con mucho menos miedo al rechazo.

Muchísimas gracias por compartir esta sabiduría.

Patty Beach
Asesora profesional y madre agradecida
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Una experiencia personal con EFT y una intolerancia a la lactosa

Por Kristine Lotoski

Hola Gary:

He aquí una breve reseña de mi experiencia aplicando EFT para tratar mi intolerancia a la lactosa.

1. Antes de hacer tapping, creo que probablemente había tenido intolerancia a la lactosa durante la mayor parte de mi vida. Pero no fue hasta que llegué a la edad adulta que experimenté el primer ataque de intolerancia a la lactosa que no pude ignorar. El yoghurt con granola era mi plato favorito y una forma genial de tomar proteínas. También era mi némesis.

La leche me descomponía el estómago, así como las salsas con nata espesa y la crema diluida en leche en partes iguales. Hasta entonces, por alguna razón, el helado no me había producido retortijones. La leche y el yoghurt me llenaban de gas el estómago y los intestinos, lo que resultaba doloroso. El yoghurt era, sin duda, lo que me producía los ataques más dolorosos.

Además, antes de hacer tapping, solía ir corriendo al baño después de sobrepasarme con los platos que contenían nata espesa. Estos platos me provocaban un dolor de 5 en una escala del 0 al 10, y mi estómago y mis intestinos rompían la barrera del sonido. Me sonaban las tripas y mi estómago resollaba y emitía unos ruidos extraños. Creía que me había intoxicado. El yoghurt me provocaba un 6 y se dirigía, sin duda alguna, hacia el 10.

Aunque había padecido dolorosos ataques de gases provocados por la lactosa, el yoghurt me provocó un ataque de NIVEL 10 en 1992. Durante años, había padecido lo que tanto mis médicos como yo misma calificábamos de “simples dolores estomacales” y ataques de estrés. Pero, en el verano de 1992, ya no pude seguir ignorando los dolores. Aún así, no tenía ni idea de qué se trataba.

Entonces, en el otoño de 1992, tuve el peor ataque de todos. Literalmente, me retorcía de dolor y sentía que mis intestinos iban a estallar. Me tomé todos los remedios caseros posibles para aliviar el dolor insufrible que padecía, pero nada resultó de ayuda. Finalmente, mi familia, mi médico y yo misma nos limitamos a calificar el episodio como un caso de un yoghurt en mal estado.

En 1996, cuando era una estudiante graduada ni más ni menos que de la facultad de medicina, me hicieron pruebas para problemas gastrointestinales. Me bebí bario y me sometieron a rayos X y ese tipo de pruebas. Los resultados fueron negativos y mi médico me dijo que era un problema de estrés.

2. Finalmente, en el invierno de 1999, hice una sesión de tapping con una amiga mía. Me dijo que sospechaba que padecía de intolerancia a la lactosa, entre otras alergias.

Mi amiga me hizo tapping para tratar la intolerancia a la lactosa durante una sesión de unos 3 minutos. Me hizo tapping para la leche, el yoghurt, los huevos y la mantequilla. Me dijo que el yoghurt era el peor: un 10.

Entonces, sospechó que yo padecía de más alergias. Me hizo tapping para la alergia al trigo. Si lo recuerdo bien, me dijo que era una alergia fuerte y me hizo tapping durante unos 5 minutos. Ahora estoy en un 2 y puedo comer trigo sin tener que sonarme la nariz y que me lloren los ojos. Sin embargo, de tarde en tarde, experimento constricción pulmonar. Habríamos profundizado más, pero tuvo que regresar a Ontario.

3. Tras el tapping

Durante años, había vivido con intolerancia a la lactosa, antes de que mi amiga descubriera mi problema y me curara. Supongo que lo he padecido durante la mayor parte de mi vida, sin que nadie lo supiera. Ahora, puedo tomar yoghurt todos los días, si quiero. Puedo ir a casa de mis amigos a pasar el fin de semana, sin tener que llevarme productos de soya. Me sigue gustando la soya, pero ahora puedo utilizar la leche y la nata de mis amigos y comerme su helado. ¡Supone un gran alivio no tener que cargar con un refrigerador! Puedo disfrutar de un café con leche, un capuchino o de leche malteada. Normalmente no me lo tomo, pero si me encuentro en una fiesta de cumpleaños u otro tipo de celebración y me apetece darme un capricho, ya no tengo que preocuparme por estar cerca del cuarto de baño o por cuánto tiempo estaré viajando en coche, por ejemplo. También puedo volver a comer salsas italianas con nata.

Las salsas con mucha nata espesa pueden darme alguna molestia en el estómago y es posible que, más tarde, tenga algo de diarrea. Sin embargo, ya no tengo que ir urgentemente al baño. Las molestias en el estómago suelen ser de un 2. Ya no tengo dolor ni tengo que preocuparme por llegar al baño a tiempo. Debería volver a hacer tapping para las salsas con nata espesa, para bajar el 2 a 0, pero ¡NO ME QUEJO!

Puedo decir, básicamente, que he vuelto a mi vida normal y me siento agradecida por ello.

Con cariño,
Kristine Lotoski
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Otro caso de intolerancia a la lactosa

Por el Dr. Alexander Lees

Hola Gary:

He pensado que el caso siguiente podría ser de tu interés.

Una clienta me presentó una lista de cosas que le gustaría resolver, que incluía problemas matrimoniales, desacuerdos en la educación de los hijos y una gran cantidad de cuestiones parecidas. Mientras leía, se disculpó por “sorberse la nariz”, dicho en sus propias palabras, y mencionó que era debido al hecho de que había comido algo que contenía leche y terminó diciendo "aunque sé que no debería."

Al ver mi interés y preocupación por el tema, me explicó que le habían diagnosticado intolerancia a la lactosa y le habían aconsejado que tomara lactasa, una enzima, siempre que comiera productos con leche. Los síntomas que presentaba eran que le moqueaba la nariz, tenía el contorno de los ojos hinchado y una sensación de picor (especialmente en la cara); ocasionalmente, le salía una erupción en la garganta.

Le pregunté cuánto tiempo hacía que tomaba la enzima. Al parecer, desde hacía al menos un mes. A la pregunta de cuánto tiempo había padecido estos síntomas, respondió "alrededor de un año."

Le expliqué brevemente el funcionamiento de EFT, e hice tapping en el punto de karate, empleando la frase "aunque padezco esta alergia a los productos lácteos, me acepto completa y profundamente." Estas son las palabras que eligió para formular el problema. Lo repetimos tres veces e hicimos una ronda completa, empleando la frase recordatoria "esta alergia a los productos lácteos." Afirmó que no se sentía distinta, por lo que volvimos a las razones principales de su visita durante el resto de la sesión.

En su tercera visita, le pregunté qué tal le iba con su reacción alérgica a los productos lácteos. "Oh, bien, el doctor me dijo que a veces algunas personas tardan más en responder al tratamiento con enzimas."

COMENTARIO DE GC: He perdido la cuenta de las veces que alguien ha logrado una mejoría con EFT, pero la ha atribuido a otras causas. Por ahora, EFT viola las creencias y continuará generando estas “explicaciones alternativas”, hasta que sea ampliamente conocido.

ALEX CONTINÚA: Pasamos a otros temas y un día, aproximadamente 2 meses después, su hermana vino a mi consulta.

Le pregunté qué tal le iba a su hermana con la alergia. "Oh, eso hace tiempo que se solucionó", me respondió. "'Kelly se lo quitó de encima poco después de venir a verte."

¿Puede que las enzimas tengan un resultado retardado? No tengo ni idea. ¿Es posible que EFT lo solucionara en menos de 4 minutos? Supongo que no lo sabremos nunca, tampoco. Sin embargo, me parece una coincidencia interesante y quería compartir esta historia con vosotros.

Atentamente,
Dr. Alexander R. Lees

Traducido por Eva Llobet Martí

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