EFT alivia una reacción de “quemazón bucal” con la piña

Saludos a todos/as,

He aquí un caso interesante de EFT por Kathryn Karjala que trajo alivio instantáneo a una irritante sensibilidad a la comida.
Por Kathryn Karjala

Hola Gary,

He aquí otro pequeño “milagro instantáneo”. ¿Con qué tanta frecuencia nos decimos “bueno, así son las cosas” o “es así como soy”, y terminamos limitando las posibilidades que hay en la vida? Y, ¿cuántos de nosotros toleramos reacciones desagradables a la comida que nos debería nutrir?

Yo me preparo un batido de fruta y vegetales todos los días. La mezcla varía regularmente dependiendo de lo que tengo a la mano. Recientemente, mi pareja me dijo una mañana, “¿Qué le echaste hoy al batido que está tan picante? La boca la tengo en candela.” ¡Bueno, yo me estaba tomando mi parte del mismo licuado y me sabía perfectamente bien!

Finalmente descubrimos que era la piña cruda. No la echaba y él no se quejaba. Lo volví a echar y lo notó en seguida. El había comido piña anteriormente sin ningún problema, pero ahora parecía no poder tolerarlo.

En ese momento le sugerí que hiciéramos un poco de EFT. El aceptó, pero se veía que estaba escéptico y reacio. Después de todo, ¡esto era real! Murmuró las frases con poco entusiasmo, viró los ojos, más bien revoloteando las manos en dirección general a los puntos de tapping.

Era cierto que había comido piña felizmente en el pasado, por lo que no pensaba que había ningún componente emocional grande bajo la superficie, y fui directamente a EFT en forma mecánica. Hicimos una ronda con la frase preparatoria Aunque siento quemazón en la boca… En los puntos en que hicimos tapping, este dolor en la boca… esta quemazón en la boca… este hormigueo de comer piña… esta irritación.

Al final de la ronda, le pedí que tomara un sorbo del batido. Su rostro mostró asombro y me dijo que la sensación casi había desaparecido. Hicimos otra ronda con Aunque aún tengo algo de la quemazón en la boca… y cualquier quemazón restante… cualquier problema restante con la piña… cualquier necesidad restante de dolor en mi boca.

¡Eso fue todo lo que hizo falta! Alegremente acabó su vaso. Al día siguiente volví a echar piña en el batido. No hubo, ni ha vuelto a haber, ningún problema. ¡Pero la mejor parte para mí fue encontrarlo unos días más tarde en la cocina comiéndose un trozo grande de piña, mientras se inclinaba sobre el fregadero para evitar las gotas de jugo que bajaban por su barbilla!

Kathryn Karjala

Traducido por Gladys Muñoz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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