Veterano de guerra comparte los resultados positivos de EFT en sesiones para TEPT

Resultado de imagen para estres post traumatico dibujosEstimada comunidad,

Existen muchos relatos de veteranos de guerra acerca de cómo EFT los ayudó a resolver sus trastornos de estrés post-traumático (TEPT). Evan Hessel comparte su emocionante historia de liberación de su TEPT cuando ninguna otra cosa le había producido resultados definitivos.

 Por Evan Hessel

Tradicido por Verónica Rusch, con permiso de EFTUniverse


EFT funcionó conmigo, y puede funcionar con usted.

Perdí 11 compañeros sólo en mi primer despliegue. Sus iniciales están tatuadas en el interior de mi antebrazo izquierdo en su memoria. Nunca los olvidaré. Pero tampoco permitiré que su pérdida me mutile emocionalmente para siempre.

Si usted está en todo como yo, su primer pensamiento – incluso si, para empezar, usted es consciente de EFT– es que esto es un montón de M. ¿Cómo diablos se puede aliviar el TEPT haciendo tapping en su cara y manos? Pero yo estaba equivocado, y descubrí que este programa era mucho más efectivo – y menos invasivo emocionalmente- que ninguna otra cosa que yo haya probado para combatir el TEPT.

Cuando dejé el ejército y volví a Oregón a fines del 2010, planifiqué tomarme un tiempo para aclarar mi cabeza. Quería evitar las responsabilidades, y desde luego no quería que nadie me dijera que hacer. Estaba contento de liberarme de la excesivamente estructurada vida militar.

Seis meses después, apenas podía dejar la casa. Prácticamente todas mis relaciones personales estaban tensas – y aún peor. Y tenía casi cero interés en nada más que revolcarme en mi propia autocompasión. A instancias de mi familia, finalmente, solicité tratamiento a la Administración de Veteranos (AV) en la primavera del 2011.

Comencé un programa de terapia tradicional para TEPT de 6 meses en la clínica de externos de Vancouver (parte del sistema de centros médicos de AV de Portland).

Para dar seguimiento a mi progreso, mi terapeuta me hizo completar una lista de chequeo de TEPT-Militar (LCT-M) al inicio de cada nueva sesión.

La LCT-M preguntaba al veterano la tasa de severidad y/o prevalencia de 17 síntomas de TEPT en una escala que iba de 1 (nada en absoluto) a 5 (extremadamente). Contestando “nada en absoluto” para cada pregunta, daría un puntaje final de 17, mientras que contestando “extremadamente” a cada pregunta, produciría un puntaje final de 85. Un puntaje de 50 o superior es el corte estipulado para un veterano que tiene TEPT.

Mi primer puntaje de LCT-M fue en la mitad de los 70s. Cuando terminé el programa de AV en el otoño del 2011, estaba por debajo del umbral de los 40s. Una mejora destacada, sin duda, pero ésta no se mantuvo. Después de unos pocos meses, varios de los síntomas habían vuelto.

Mi condición emocional siguió deteriorándose a lo largo del 2012. Yo había rechazado los mails de los “Veteranos Vikingos” sobre las Técnicas de Liberación Emocional por meses, eliminando inmediatamente cada uno sin siquiera darle una mirada superficial. Allá por el Día de Acción de Gracias del 2012 decidí – nuevamente a pedido de mi familia- concertar una cita. Decidí completar el tratamiento del programa de seis sesiones (una por semana o más espaciado si se prefiere).

Mi facilitador de EFT, tal como el de AV, me hizo el LCT-M previo a la primera sesión y después de la tercera y sexta (última) sesión, así como a los 90 y 180 días después de completar el programa.

Así es como me veía yo:

Antes de la sesión 1: 54. A pesar de no considerarse un TEPT extremo, estaba claramente por arriba del umbral de corte.

Después de la sesión 3: 35. Esto fue solo 2 semanas después de la primera sesión.

Después de la sesión 6: 27. Esto era la mitad del puntaje con el que inicié el programa, pero el progreso es aún más sustancial considerando que mi puntaje final estaba sólo 10 puntos por arriba del mínimo que uno puede lograr en el LCT-M.

Seguimiento, 90 días: 32

Seguimiento, 180 días: 32 (¡sin cambio!). No tuve una sola pesadilla ni reacción involuntaria (por ejemplo saltar ante un ruido fuerte o respirar fuerte al recordar una experiencia del frente estresante; etc.) en casi un año. Aunque siempre recordaré a los hombres que murieron y los momentos en que lo hicieron, mis emociones ya no me controlan más.