EFT y la Reimpronta Matricial Derrumba a los Gigantes

Un artículo maravilloso que expresa de manera amena, pero muy profunda, lo que muchos sentimos sobre esta técnica de apariencia tan estúpida. Si no lees ningún otro artículo, lee este. Muchas gracias a la autora por permitir la traducción y compartir sus impresiones tan claras y ciertas para muchos.


Publicado en el blog de Karin Davidson, Experta y Formadora de EFT y Matrix Reimprinting (Reimpronta Matricial)

El psiquiatra dijo: es un “Episodio de Depresión Clínica” y por cierto, nunca podrás superarlo.

Esto es de Kari  – no ha tenido un episodio en años -  le tomó algo de tiempo por no querer hacer tapping ella sola, pero siguió visitándome y ¡lo liberamos! Esto es lo que dice al respecto.

Usando EFT y Reimpronta Matricial para la depresión: Es parecido a luchar contra un gigante con pequeñas y sorprendentemente efectivas piedras.

Tapping es la cosa más estúpida que jamás harás.

Me doy cuenta que lo más probable es que haya ofendido a una gran comunidad creciente de gente, pero es cierto. Probablemente hacer tapping es la cosa más estúpida que jamás harás. Piensa en ello – hay “lugares especiales” por todo tu cuerpo y rostro y si los golpeteas lo suficiente, mientras dices algunas palabras y te imaginas algunas cosas, todos tus problemas desaparecerán. Para hacerlo aun más ridículo, puedes imaginarte golpeteando sobre la cara de una imaginada versión más joven de ti misma y todos tus problemas desaparecerán aun más rápidamente. Enfrentémoslo, sabes que cuando estás ahí sentada, ojos cerrados, tratando de recordar esa imagen tuya a los 4 años, tocándote la cara como una loca como si tuvieras un tic nervioso y diciendo entre dientes que de todas maneras te amas y te aceptas profundamente - probablemente te ves bastante estúpida. De hecho, podemos seguir adelante y eliminar el “probablemente” - te ves estúpida.

El problema con esta cosa estúpida es que en realidad funciona. Eso no quiere decir que te sientes menos tonta o ridícula mientras lo haces, y no quiere decir que de repente dejarás de sentir la necesidad de suspirar y pones los ojos en blanco cada vez que el practicante te pide que “le preguntes a tu ser pequeño cómo se siente”, y ciertamente no significa que todos tus asuntos, problemas y apuros desaparecerán mañana en una nube de polvo mágico de tapping, pero sí significa que estarás inmerso en un proceso que te ayudará a progresar de forma lenta pero segura de una vez por todas. Y lo que es mejor aun es que comenzarás a sentir una diferencia, a ver cambios en ti misma y en varias áreas de tu vida y te pondrás mejor – sólo toma un poco de tiempo y un mucho de sentirte estúpida.

Todo aquel que hace tapping pasa por la fase de “esto es tan estúpido, no puedo creer que esté haciendo esto, no es posible que realmente esto funcione”- y para unos este proceso es más largo que para otros - pero para aquellos que están lidiando con asuntos más fuertes y complejos como la depresión, la experiencia es un poco más complicada. Miren, la depresión no es algo que ocurre de repente - y hablo por experiencia propia. La depresión es algo que va creciendo sigilosamente, casi de forma elusiva, como poner tinta en una jarra con agua. Se expande, hace que la realidad se vea borrosa. Lo afecta todo. Y cuando finalmente se establece, todo parece un poco más oscuro – en realidad todo parece mucho más oscuro. Te encuentras viendo toda aquella nube de agua entintada - incluso con la capa de sedimentos de tinta en el fondo - entonces piensas M!#*da. No puedo limpiar esto de ninguna manera. Ni siquiera tengo la energía para pensar en por dónde empezar, creo que  en lugar de pensar en eso mejor me iré a dormir. Esto es total y completamente desesperanzador. 

Así es que te sientas dentro de tu jarra llena de tinta, sintiéndote deprimida y triste y desesperada y desmotivada y deseando que las cosas no fueran de esta manera y no teniendo ni idea de si tendrás que vivir así para siempre. Los medicamentos podrían ayudar. Hablar con alguien podría ayudar. Acudir a un terapeuta podría ayudar. Todas estas cosas te sirve para sobrellevar y racionalizar la situación, pero ninguna hace que la oscuridad – la depresión – se vaya.

Aparece el tapping (¡en escena una música gloriosa que viene del cielo, un video - montaje de nubes despejándose y tal vez hasta la voz de Morgan Freeman!). ¡Se supone que el tapping es capaz de ayudarte! Existe un alto índice de éxito y testimonios de otras personas que no podían salir de su jarra de agua con tinta y se sintieron mejor al hacer esta cosa estúpida y, de repente, aunque apenas lo puedes creer (estás aterrada de creer en ello porqué, ¡¿y si no funciona para ti?!) hay algo de esperanza. Un débil rayo de luz que atraviesa el mugre y fango. Y te decides, con todo y lo difícil que a veces es decidirte, que lo vas a probar. Lees todas las historias de éxito y ves todos los casi-milagrosos videos y los clips de YouTube y platicas con cuanta gente puedes y, cuando finalmente intentas esta milagrosa cura y bendición caída del cielo y, te das cuenta de lo estúpido que se siente, de que no quieres hablar con ninguna *#%! versión más joven de ti misma, mucho menos darle pequeños golpecitos en su cara, no te apetece trabajar en ti misma entre sesiones aunque tu terapeuta lo recomienda ampliamente y, Dios mío toma tanto tiempo, ¿¿por qué está tomando tanto tiempo??

En estos momentos recuerda que la depresión (¡o pon en la línea la afección de tu elección!) seguramente no sucedió de la noche a la mañana, y no hay razón para esperar que desaparezca de la noche a la mañana – pero sí que se irá. Puede ser vencida. Nuevamente hablo por experiencia propia. Piensa en hacer tapping así, (me gustan mucho las metáforas): hacer tapping es como luchar contra gigantes lanzándoles piedras. Algunos gigantes son más grandes que otros (la depresión es enorme, ¿una fobia a las arañas?, no tan enorme) y algunas piedras son más grandes que otras. Al principio, es completamente natural ver la pila de piedras que tienes y pensar, “No hay forma de que con esto pueda derrumbar por completo al gigante”, pero de todas formas le avientas una, sólo porque, bueno ya lo has intentado todo, y de la misma forma puedes tachar de tu lista esta cosa estúpida del tapping. La piedra que lanzas (poco fervorosamente podría añadir, ya que estás muy ocupada siendo escéptica y convenciéndote que de todas formas no va a funcionar), le da al gigante en su dedo meñique. No exactamente de forma mortal, pero para tu sorpresa, su dedo meñique se desintegra. Puf. Se fue. Sin más. Miras impactada el lugar donde antes estaba el dedo. ¡Funcionó! Estás piedras pueden parecer pequeñas en comparación con el gigante, pero son sorprendentemente efectivas. Es fácil estar atada a la idea de lo enorme que parece ser el gigante – el gigante de tu depresión es enorme – ha estado alimentándose de chocolate y carbohidratos para sentirse mejor y pasando la mayor parte de sus días acostado en la cama – pero si sigues lanzándole piedras, sabiendo que si le pegas de nuevo, otro pedazo de él se desintegrará, y después otro y otro y así. Si te sientes motivada a hacer tapping tú misma y lanzar más piedras, ¡maravilloso! Pero si no, en realidad no importa. Mientras sigas en esa línea de alguna forma el gigante irá cayendo  en forma lenta pero segura, hasta que ya no quede nada más que un pie o una oreja, y pensarás, “¡Ey, puedo vivir con eso¡ y desaparecerá y tú seguirás adelante con el resto de tu vida antes de darte cuenta de ello.

Toma tiempo. Y te sentirás estúpida. Y parecerá tan largo y ridículo e imposible. Pero cuando el gigante se ha ido, todo el lanzamiento estúpido de piedras habrá valido la pena.

Traducido por Laty Naime - Escribir a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
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