Uso exitoso de EFT después de un aborto espontáneo

En 20 minutos el Dr. Alexander Lees usó EFT para ayudar a “Janet” a resolver completamente la experiencia traumática de un aborto espontáneo. Aquí tenemos las palabras de Janet describiendo la severidad inicial del problema:
“Tuve un aborto espontáneo ayer, y soy un completo desastre, no puedo ir a trabajar, no puedo concentrarme. Me despierto una y otra vez. Debo haber llorado cuando dormía…”

Después de EFT, el Dr. Lees probó el resultado introduciendo el humor en esta experiencia devastadora. Para su deleite, Janet rió. Encuentro que el humor, aún en la más seria de las circunstancias, es una prueba sólida de lo bien que se ha resuelto el trauma. Si el cliente ríe, probablemente se ha resuelto el asunto. Si no ríe, hay más trabajo por hacer.

Al final de este artículo, el Dr. Lees ofrece una interesante explicación “neuropéptida” de la biología de las emociones.


Por el Dr. Alexander Lees

He creído durante un largo tiempo que enfocarse a profundidad en el componente emocional del asunto presentado es la clave. Me parece que la emoción es el “combustible” que alimenta el problema, y encontrar formas para ayudar a una persona a sentirse mejor es un punto clave en el trabajo para el cambio. Afortunadamente, EFT se centra directamente en ese tanque de combustible, y lo vacía. Con mucha frecuencia, el “problema” sobre el que el cliente y yo íbamos a invertir tanto tiempo, simplemente se colapsa, habiéndose vaciado del combustible necesario para hacerlo continuar. ¡Qué herramienta tan simple, pero tan poderosa!

En el transcurso de los años como psicoterapeuta, he aprendido a tratar una gran variedad de asuntos. También he encontrado que cuando pienso como un practicante de EFT, es más rápido el alivio que obtiene el cliente. Tomemos por ejemplo la historia que empieza en el párrafo siguiente. Por contraste, si a mí me hubieran presentado una situación tan perturbadora algunos cuantos años atrás (previos a EFT), me hubiera involucrado mucho más en el contenido. No hay nada inherentemente malo con esta respuesta humana y natural, en sí misma, pero como terapeuta, sinceramente creo que existe una obligación de ayudar a aliviar el sufrimiento lo más rápidamente posible.

“Janet” me había llamado la noche anterior, y había hablado con Berit (mi esposa). “Le di una cita inmediatamente”, dijo mi media naranja. “Ella no me dio la razón por la cual solicitaba una cita, pero estaba tan alterada que no podía entender bien lo que me decía. Sólo le dije que empezarías más temprano y la verías a primera hora esa mañana. También le dije que tienes un receso en la tarde, y que ella podría regresar si lo requería”.

Resultado de imagen para aborto“Gracias por recibirme en tan corto tiempo”, jadeó Janet entre accesos de llanto y falta de aire. “No hay por qué”, le contesté mientras rápidamente la dirigía a su silla y empecé a hacerle tapping. Yo había visto a Janet algunos meses antes para otros asuntos, y ella ya estaba razonablemente familiarizada con EFT.

En unos cuantos momentos, Janet se había relajado lo suficiente como para continuar. “Tuve un aborto ayer, y estoy hecha un desastre”, empezó ella. “No puedo ir a trabajar, no puedo concentrarme. Me despierto una y otra vez. Debo de haber llorado mientras dormía…”

Nuevamente hicimos una ronda de tapping en el punto de karate y diciendo “aunque perdí el bebé, me acepto profunda y completamente”. Lo repetimos tres veces. Entonces hicimos tapping en los puntos restantes con –“Esta pérdida”. Un minuto después, Janet dijo: “Me siento tan fracasada”, y empezó a llorar nuevamente. En la siguiente ronda se usó la frase “este fracaso”. No usamos el punto de karate.

La siguiente frase que ella presentó fue: “estoy segura de que mi esposo me culpará…”

La interrumpí y, empezando con el punto de karate, le pedí que repitiera tres veces: “Aunque mi esposo me culpará, y yo creo que fue mi culpa, me acepto completa y profundamente”. Nuevamente, le pedí a Janet que repitiera esto, con énfasis, tres veces. Entonces hicimos una ronda usando la frase recordatoria “ser culpada y tener la culpa”.

La siguiente frase fue: “Tengo miedo de que vuelva a pasar, porque probablemente es algo genético o algo así”. Debido a que había vuelto un poco de color a su rostro, probé para ver si podíamos introducir algo de humor. Janet dijo: “Está bien, hay que intentarlo”.

Haciendo tapping en el punto de karate nuevamente, empezamos con: “Aún cuando tuve un aborto, lo que prueba que yo soy de un lote defectuoso de genes, y que lo último que me queda es olvidarme de este asunto de los bebés y convertirme en psicoterapeuta, a pesar de ello, me acepto completa y profundamente”. Completamos la ronda usando la frase recordatoria “genes defectuosos”, o así lo creí. Le pregunté a Janet: “Cuando yo decía “genes defectuosos”, ¿qué es lo que tú repetías en tu mente?

“Este tipo está loco”, ella rió al responder.

“Ah, en serio”, aparentando estar herido. “Sí”, dijo Janet. “Pensé que esto tomaría algunas horas para ser resuelto, y sólo hemos estado aquí durante menos de media hora. Me siento mucho mejor”. El resto de la sesión fueron más que nada comentarios diversos, dándome así oportunidad de revisar si había aspectos ocultos que hubiera pasado por alto y que también requiriesen de atención.

Lo único que surgió fue: “¿Cómo es que no se me ocurrió hacerme tapping?”
Mi respuesta: “Bueno, cuando estamos hasta el cuello, resulta difícil recordar…” fui interrumpido con “olvídalo, ¿Cuándo es el próximo seminario? Creo que es tiempo de que tanto ‘Ron’ como yo aprendamos más acerca de esto. ¿Crees que le ayudaría?”

“Los esposos, como tú sabes, definitivamente provienen de un lote defectuoso…” comencé. “Voy a hablar con Berit”, dijo Jane. A esto yo contesté: “Y yo le diré que le cambie el nombre a ‘Terapia de Lotes de Genes Defectuosos’. Trae a tu esposo. Será un éxito”.

“Bueno, definitivamente lo está manejando mucho mejor”, murmuré, mientras Janet dejó mi oficina. Tres días después Janet llamó y verificó que definitivamente estaba manejando la situación bien, y no se requirieron citas posteriores para tratar este asunto. Su llamada telefónica me hizo repasar la sesión en mi mente. Quince, máximo veinte minutos después, y alguien que acaba de pasar por una experiencia devastadora ha logrado un gran avance hacia soltarla y dejarla atrás. Mi mente se dirigió hacia otros casos similares que he tratado en el pasado, antes de haber aprendido EFT. No hay duda que los métodos que utilicé fueran exitosos. Las llamadas de seguimiento apoyan dicha conclusión de manera admirable.

Así que ¿cuál es la diferencia entonces? ¿Para qué molestarse en aprender una técnica como EFT, cuando uno ya ha probado formas de ayudar a las personas en situaciones difíciles? Estoy seguro de que alguien podría escribir un artículo completo sobre este tema, pero yo me siento satisfecho con la siguiente respuesta: es rápido, relativamente fácil de usar, flexible, y por encima de todo, con frecuencia funciona donde nada más lo hace. Puesto en términos simples, drena el combustible que alimenta el problema.

Ahora, los “cerebros izquierdos” en mi mundo quieren saber el mecanismo. ¿Cómo, algunos han preguntado, hacer tapping en algunos lugares del cuerpo, con un dedo y murmurando algunas palabras, puede afectar fenómenos relacionados con las actitudes, así como psicológicos y fisiológicos?

Queda aceptado que han experimentado la aplicación de EFT, pero en lugar de decir: “Caramba, me siento muy bien, ahora puedo continuar con mi vida”, tal experiencia usualmente les provoca la necesidad de “entenderla”. Habiendo sido un estudiante de Psiconeuroinmunología (la conexión mente/cuerpo) por algún tiempo, disfruto referirlos a las contribuciones del Dr. Bruce Lipton y el Dr. Candace Pert para lograr un mayor entendimiento de la comunicación mente/cuerpo.

Puesto de una manera simple, el equivalente bioquímico de las emociones se llama neuropéptido. El neuropéptido tiene una influencia en la funcionalidad corporal. A mí me parece que una emoción no deseada se convierte en un neuropéptido indeseable, un mensaje químico que el cuerpo lee y al cual posteriormente responde, directamente, a nivel celular. Ciertamente no se requiere un doctorado para entender que tener “códigos malos” circulando por nuestros cuerpos no es algo bueno, ¿no es así?

Así que, usando EFT se remueve eficientemente la respuesta emocional no deseada, es decir, el precursor del neuropéptido. Ciertamente, no presumo de entender el proceso por completo, y nunca cercanamente al nivel de científicos tan distinguidos como el Dr. Pert y el Dr. Lipton. Pero sí sé que he encontrado un medio simple y efectivo de ayudar a otros y a mí mismo a sentirnos mejor, y eso está muy bien para mí. El hecho de que exista algo de ciencia allá afuera que explique el mecanismo involucrado viene siendo el betún en el pastel. Y no, la mayoría de mis clientes no tienen conocimientos científicos tampoco.

EFT funciona de todas maneras.
Dr. Alexander R. Lees

Traducido por Ana Paula Aguirre Hall - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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