Trabajando con la violencia sexual - Parte 4 de 4

Carolina Tellez de México nos ofrece un estudio sobre la violencia y abuso sexual compuesta por 4 partes. Nos habla sobre los detalles importantes a tener en cuenta, las creencias y reacción de la familia y da ejemplos de cómo trabajar directamente con los niños abusados. Recomendamos a estudiantes serios de EFT estudien con detenimiento los valiosos consejos y enfoques que ofrece Carolina. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y visitar el blog de Carolina.
Pueden ver los otros artículos en estos enlaces:
Parte 1: Detalles Importantes
Parte 2: Las Creencias Familiares
Parte 3: La Reacción de la Familia


¡Todos los niños son buenos y maravillosos!
Estudio sobre los abusos sexuales - Parte 4 de 4

Por Carolina Tellez

Cuando trabajo con niños que han sido abusados les pido a sus padres que permanezcan durante las sesiones. En la mayoría de los casos, los niños están asustados, desconfían de los adultos y es importante establecer un clima de confianza y de cercanía natural en su nivel.

Casi siempre paso al menos una sesión a solas con los padres por que me resulta indispensable saber de parte de ellos lo sucedido, las maneras en que se han afectado sus vidas a partir del abuso o violación (trastornos de sueño, miedos, regresiones, hospitalizaciones, etc.) y estos datos es importante recabarlos antes de ser posible y sin que el pequeño esté presente.

Con estos datos, en ocasiones armo un cuento para contarlo en la sesión y hacer EFT. Los niños son seres humanos llenos de potencialidades que solo esperan que las activemos, todos lo somos, pero los niños CREEN todo aquello que les digamos. Dependiendo de su edad, poseen una certeza absoluta en su poder para vencer cualquier cosa y si están más o menos saludables emocionalmente, sanan sorprendentemente rápido.

Me ha resultado de muchísima utilidad contar con algunos muñecos de peluche, en especial de un cuarteto donado por mis padres que lo conforman un pollo, una vaca, un borrego y un cerdito, todos de un material suave y a los que puedo meter la mano y convertir en amigos de los niños.

De esta manera llegamos a la sesión de F., una pequeña de 5 años. Cuando llegó al consultorio, se sentó pegada a mamá y solo porque mamá le impidió subirse arriba de ella. Miraba constantemente a sus padres algo asustada. La saludé, y tuve cuidado de NO ACERCARME FÍSICAMENTE al lugar donde ella estaba. A propósito, me quedé en el lugar más alejado para permitirle sentirse un poco mas segura.

Yo sabía que F. tenía una muñeca favorita llamada Abril, que venía acompañándola en su mochila. Acordamos con sus papás que el tema de la sesión sería Abril y lo que a ella le pasaba. Así que eso hicimos, y poco a poco F. fue platicándome como se sentía Abril, el miedo que le daba quedarse solita, no le gustaba la oscuridad, etc. En cierto momento le dije: "Que bueno que trajiste a Abril, porque justamente yo conozco a un amigo que se sabe unos pases mágicos para ayudar a que Abril sane y quede como nueva, ¿te gustaría ayudarme a ayudarla?"

A la niña se le iluminó su rostro, mientras yo sacaba de mi morral a mis cuatro ayudantes y le di a escoger a Abril: ¿quién de ellos quieres que sea tu doctor? y le dije a F. Pregúntale y dime qué opina Abril. La niña eligió al cochinito rosa. ¿Puede acercarse el puerquito para ayudarla?, y hasta entonces y solo después de su aprobación me senté en un banquito para quedar enfrente de ella y sus padres, y a su altura.

Le expliqué que como Abril es muy pequeña su mamá sería la indicada para trabajar con el Puerquito, quien le fue dando instrucciones de qué hacer y qué decir, mientras con la otra mano, yo iba haciendo los movimientos de tapping en los diferentes puntos. Las frases:

“Aunque tengo este miedo, soy una niña buena y maravillosa”, (a la mayoría de los niños les encanta esto y F. no fue la excepción, al grado de que aunque el señor puerquito le fue diciendo las frases ella solo balbuceaba hasta llegar a la parte de “soy una niña buena y maravillosa” se podría escuchar como:
“bzzzbzzzbzzzbzzzz soy una niña buena y maravillosa” Estábamos encantados. En cierto momento preguntó ¿también puedo decir que soy bonita? y agregamos bonita.

Después de dos rondas que fueron rápidas, F. perdió el interés en las instrucciones del Puerquito y decidió ir a curiosear por el consultorio. La dejé unos minutos y luego le dije que había que contarle un cuento a Abril para que terminara de sanar, como ella ya no quiso seguir las instrucciones del puerquito, pero quería jugar, le pedimos a mamá que leyera el cuento mientras el puerquito le daba “masaje” a los deditos de sus manos (para que pudiera sanar Abril, claro).

En esa sesión solo avanzamos un poco, porque F. se adormeció antes de la mitad del cuento y le pidió al puerquito que la dejara dormir.

La siguiente sesión F. llegó un poquito menos tímida, y me permitió empezar a trabajar con el cuento y el puerquito un buen rato. ¿Cómo intercalo EFT? Pues los niños son hermosos. Cuando llegas a una parte escabrosa, dicen cosas como “ya no quiero el cuento, no me gusta” y entonces paramos, y pregunto cosas como ¿Cómo se sentiría la princesa? Ella responde como se está sintiendo y hacemos alguna ronda o dos en este tema hasta que la misma niña dice, ahora sí, sígueme leyendo mamá… o en otros casos, los ves relajarse y sonreír, y este tipo de “paradas” permite ir abordando distintas áreas.

A veces, como en el caso de F. ayuda el que los niños todavía escuchen cuentos de hadas, pues F. en determinado momento preguntó -¿Y no tiene un hada que le ayude? -Claro que tiene un hada!, es cierto! ¿Cómo le ayudaba el hada? Y F. comenzó a decir que el hada sacó su varita mágica para llevarse al monstruo que lastimaba a la princesa... Y mientras ella contaba su versión mejorada del cuento, recorríamos los puntos de EFT, hasta que F. dijo: “Ya está, nos deshicimos del monstruo.”

Otra vez un niño me preguntó ¿y que tal que el monstruo regresa? (refiriéndose a la posibilidad de volver a toparse con el vecino que no pudo ser detenido). Él había escogido una víbora de peluche (le gustó por que es mas “astuta”), así que le dije: “pregúntale a tu víbora a ver que opina”… -Dice que puedo gritar y correr que ahora sé que no me puede hacer daño porque soy mas fuerte que antes y soy MARAVILLOSO… y se puso a jugar.

Los niños nos dejan pasmados, maravillados por su capacidad de comprensión. No es ingenuidad, es CONFIANZA en sus recursos, son sabios y EFT les ayuda a recordarlo.

Por la edad de F. sé que el mayor riesgo puede llegar a ser su entorno, por eso, se trabajó muchas más sesiones con sus padres que con F. para evitar que las actitudes de sus padres y hermanos la etiquetaran negativamente.

F. vive como cualquier niña de ahora casi 8 años, y a la que de pronto le asaltan las dudas es a su madre, que escucha comentarios negativos de personas que no saben su vivencia y que de manera insensible hacen juicios sobre este tipo de temas, pero de cualquier forma, ve a su niña y se da cuenta lo sana que es… y tiene que ver con que actuó adecuadamente y le ofreció una atención oportuna y completa. Claro que F. puede comprender más cosas conforme vaya creciendo. Claro que es posible que haga preguntas, pero el hecho de sanar desde el principio las pesadillas, los miedos y la sensación de ser acechada es algo que le permitirá desarrollarse saludablemente y convertirse en lo que ella decida ser.

Un abrazo de Paz y Luz

Lic. Carolina Téllez Estrada
Terapeuta Familiar.

Carolina es una terapeuta experimentada de EFT además de Maestra en Terapia Familiar Sistémica y Diplomada en Detección y Atención de Violencia y Abuso Sexual Infantil. Cree firmemente que cada persona posee en su interior las capacidades necesarias para salir adelante, y que es su labor como terapeuta facilitarles las herramientas que les ayuden a recobrar conciencia de ellas para continuar y ser plenos en esta vida. Organiza talleres y atiende en person y por teléfono e internet (skype).