Apagando los ataques de pánico

Este artículo por Carna Zacharias-Miller relata cómo su cliente decidió 'apagar lo ataques de pánico' después de tratar con temas de graves abusos infantiles. Escribir a Carna y visitar el sitio web de Carna.
Traducido con la autorización de www.EFTfree.net
Por Carna Zacharias-Miller

Tengo una cliente, la llamaré Megan, quien tuvo una infancia muy difícil, con graves abusos y negligencia. Tuvimos muchísimas sesiones enfocándonos en diversos temas.
Uno de sus problemas principales fue la sensibilidad química múltiple (multiple chemical sensitivity). Las personas particularmente “olorosas”, es decir aquellas que usan jabón común, gel de ducha, desodorante, champú o perfume, la llevaban a una incomodidad física severa y a ataques de pánico súbitos. Cuando empecé a trabajar con ella, estaba prácticamente recluida en casa y se sentía desesperanzada.

Después de nuestro trabajo juntas, ahora conduce a todas partes, va a la extremadamente “olorosa” escuela de su hija, habla con el entrenador de beisbol de su hijo justo cuando éste acaba de darse una ducha, visita las “olorosas” casa de sus hermanos, y se siente bien. Sigue sin gustarle los aromas, pero no entra en pánico y puede manejarlo.

¿Cómo sucedió esto?

Bien, pues sucedió en una sesión; de hecho, en pocos minutos de esa sesión (hablaré después del “sin embargo”).

Me contó (y también a otros terapeutas) que, cuando el olor le llegaba, era como si un interruptor se hubiera encendido en su cerebro. Siente cómo sube el ataque de pánico, y entonces se siente físicamente enferma por horas o incluso por días. Hicimos tapping por “Aunque tengo este interruptor en mi cerebro” repetidamente, pero no surtió mucho efecto.
Un día se me ocurrió preguntarle:

“¿Qué aspecto tiene ese interruptor’ específicamente?”

Megan dijo: “como un interruptor normal de luz, beige claro; sube cuando se enciende.”

“Bueno”, le dije, “¿por qué no simplemente lo fijamos en la posición de apagado? ¿Cómo podríamos hacerlo?”

Ella dijo: “Cinta de aislar. En este momento lo estoy fijando con múltiples capas de cinta. No hay manera de que pueda ir a la posición de encendido.”

Desde ese día, ningún ataque de pánico; sólo incomodidad ligera a moderada con esos olores. He revisado reiteradamente y el interruptor permanece seguramente fijo en apagado.
Ahora me pregunto: ¿si hubiera hecho antes esa simple pregunta (¡uf!), podríamos haber alcanzado este profundo alivio más rápidamente?

De hecho, no lo creo.

Estas fueron las personas principales de su infancia abusivas – y “olorosas” (por si se preguntan: su madre no fue abusiva sino débil, enferma y “ausente”).

1. Su padre, quien usaba abundante loción de después del afeitado, con frecuencia se enfurecía y golpeaba duramente a sus hijos. Uno de los recuerdos dolorosos era un incidente cuando vio cómo su padre golpeaba a su hermanita de cuatro años con el cinturón porque ella se comió su gelatina.

2. Su hermano, mucho más mayor, quien usaba un jabón perfumado (Irish Spring), la golpeó y torturó por años.

3. Su “olorosa” tía quien no la quería y se lo dejaba saber de muchas maneras. Hicimos tapping en un recuerdo en el que la tía llevó al circo a su hija y a la hermana de Megan, pero ella no fue invitada a acompañarlas.

4. Crueles “olorosos” padres adoptivos (vivió con varios de esos) quienes la dejaban afuera congelándose por horas y la castigaban por cosas que no había hecho.

5. Niñas ricas y “olorosas” de la escuela secundaria quienes la torturaban en el baño porque era pobre y no pertenecía.

Hicimos hecho tapping en estos –y más– recuerdos traumáticos por muchas sesiones. Creo que todo ese trabajo necesitaba ser hecho antes de que el interruptor pudiera ser asegurado en apagado.

¿Qué piensan ustedes?

Carna Zacharias-Miller atiende a sus clientes en su consulta privada en Tallahassee, Florida.

Traducido por Sandra Figueroa Sosa - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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