EFT y la devastación del abuso infantil

Hola a Todos,

Noten cómo Georgia Froehling de Alemania ayuda a esta mujer emocionalmente frágil. Muchas personas han sido victimizadas por abuso en la niñez y han pasado décadas lidiando con él. Afortunadamente, EFT puede traer paz para reemplazar este tumulto.
Por Georgia Froehling

Estimado Gary:

Una mujer de 57 años llamó a mi práctica para hacer una cita. Ella me dijo que ella estaba al final de sus nervios y que ella podría ya no continuar, está muy controlada, al mismo tiempo, casi separada de su estado emocional por el simple esfuerzo mental. La llamé para ver lo que podía hacer por ella, aunque debo admitir que yo estaba un poco asustada. En tales condiciones, casi siempre hay un trauma grave detrás, y yo no soy psicólogo y especialista en trauma (yo soy una sanadora natural).

Ella estaba realmente devastada y sostenida por la voluntad cuando entró en mi práctica. Ella me contó entonces su historia. Inge, me gustaría llamarla así por las cuestiones de privacidad, había crecido en una familia muy abusiva con un padre violento y una madre que era una víctima, dependiente del padre y nunca había detenido lo que él le hacia a sus hijas. Ella y su hermana también habían sido atormentadas sexualmente por él, y su madre no hizo nada sobre eso tampoco.

Ahora, el hecho era que su padre había sido enviado a un hospital por algunos síntomas físicos y que mostraba además, signos de demencia. Ella había esperado en verdad que lo enviaran a un centro de atención, lejos de su madre, para que todos tuvieran un poco de paz. Las niñas habían sido llamadas en la mayoría de los casos cuando su padre actuaba con violencia hacia su madre, y ella no pudo hacer más que eso. Comprendió entonces que, una vez en el hospital, él actuó absolutamente normal para que los doctores decidieran enviarlo a casa. Esta noticia la destruyó realmente y la puso en el estado en que se encontraba cuando vino a verme.

En nuestra primera cita, yo sentía que aun TTT (la Técnica del Trauma sin Lagrimas) habría sido demasiado para ella. Así que hicimos tapping en:

Aunque no me atrevo a llorar…

Ella empezó a gritar y sollozar incontrolablemente, pero yo sentí que estaba bien y no intervine. Yo simplemente le alcancé algunos pañuelos, hice tapping y hablé por ella y le permití que sollozara:
Aunque yo no quiero llorar porque no quiero preocupar a nadie… (eso era lo que ella había dicho).

Yo estoy segura aquí… puedo llorar tanto como desee, porque nadie está aquí que podría preocuparse por mí (ella tenia miedo de molestar a su marido y a su hermana porque ellos actualmente - y voluntariamente - realizaban todas las acciones necesarias para ella)… yo estoy segura para llorar y permitir que se vaya, no hay nadie alrededor de quién podría tener miedo.

Después de eso, ella estaba algo aliviada y podíamos ir más allá. Yo le dije en seguida que éste no era el tiempo y el lugar para ir a sus recuerdos de la niñez y que lo haríamos cuando su tiempo hubiera llegado. Su madre la había cargado con sus propios problemas desde que ella era muy pequeña, por lo tanto, como próximo ejercicio yo hice una visualización con ella donde la hice imaginarse como una niña, y ella escogió tener tres años de edad. Ella imaginó a su mamá de aproximadamente treinta años de edad. La mantuve con tapping en el punto de Karate todo el tiempo, y le pregunté numerosas veces si se sentía segura. Cuando ella dijo no, le pregunté si podría necesitar a un guardián y le di algunos ejemplos, entre los que ella escogió un ángel grande.

Con esto se sintió lo suficientemente segura como para poner en una caja fuerte todas las cargas que su mamá había puesto sobre sus hombros. La suciedad, como ella la llamó, era tanta, que el ángel tuvo que ayudarla a barrerla en el cubo. Yo le dije entonces que se lo devolviera a su mamá con las palabras "yo me niego a tomar tu carga, por favor guárdatelo", seleccionando las palabras cuidadosamente para rechazar la carga y no tomarla ella. Después de esto, hicimos un ejercicio de modo que ella pudiera almacenar todas las memorias desagradables en una caja fuerte hasta el tiempo en ella quisiera mirarlos.

En la segunda cita, ella parecía estar muy diferente. Estaba más relajada, era más ella misma, y tratamos diferentes aspectos:

Aunque me siento tan egoísta porque decidí no lidiar más con mis padres y por dejar ese trabajo a mi marido y a mi hermana…
Aunque yo no quiero que mi padre sufra… (ella comprendió rápidamente que todavía desempeñaba el rol de la nena pequeña de papá y que ésta era otra conducta de víctima de su parte; por supuesto nadie quiere que el hombre sufra, incluso ella, pero él esta cuidado, con o sin su intervención).
Aunque me siento mal porque excluyo a mis padres de la buena vida que yo tengo ahora…

Finalmente, yo le hice perdonarse a sí misma (no a su padre, de momento), porque ella había permitido ser tratada de ese modo por tan largo tiempo. Ella lloró mucho sobre esto y finalmente estuvo de acuerdo en perdonar a sus padres para su propio bien (los rencores casi nunca hacen daño a la persona a quien van dirigidos).

En nuestra tercera cita, ella se sentía igual que yo: No había necesidad en absoluto de trabajar en sus problemas de abuso. Ellos habían quedado atrás en la niebla de tiempo a dónde ellos pertenecen, y nosotros estuvimos de acuerdo en trabajar en ellos si la molestaran de nuevo. Todavía tenemos algunas sesiones y algunos problemas grandes ante nosotros, pero estoy convencida que con la ayuda de EFT, ella será finalmente una mujer feliz.

GC COMMENT: Reducir algunos de estos eventos específicos crearía probablemente un resultado aun más profundo.

¡Gary, mil gracias!
Georgia Froehling
www.eft-behandlung.de

Traducido por Ana Maria León - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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