Construir una Consulta Próspera – Parte X

Publicidad: Convertirse en una autoridad

Hola a todos/as,

Este artículo es acerca de una de nuestras rarezas psicológicas más tontas. Durante décadas, el mundo de la publicidad lo ha utilizado mucho y tú también puedes hacerlo — éticamente — para convertirte en una autoridad en los ojos de tu clientela y comunidad.

La idea que planteamos en nuestra previa discusión sobre el tema de escribir un boletín informativo era para generar un reconocimiento favorable del nombre. A gente con un reconocimiento favorable de su nombre se les da un estatus especial en la sociedad, incluyendo el de ser “autoridades” en las que confiar casi en todo. ¿Por qué otro motivo se contrataría a un jugador de golf como Arnold Palmer para vender aceite para coches y Michael Jordan, jugador de baloncesto, para venderte zapatillas deportivas, servicios telefónicos, perritos calientes, ropa interior masculina y pilas?

Este tema sobre la “autoridad” es un bombazo y debe ser entre los fenómenos más tontos en nuestro maquillaje psicológico. Es la versión mundial real de Pied Piper donde seguimos ciegamente a aquellos que parecen saber la “verdad”. No sólo lo hacemos con celebridades sino que también con expertos. Por ejemplo, uno de los anuncios comunes durante mi juventud decía…

"Tres de cada cuatro médicos fuman Camel."

¡Qué tal este como dicho estúpido! No obstante, fue un anuncio muy famoso. Como podemos observar, si todos esos médicos fuman toda esa asquerosidad, es mejor que yo también lo haga. Al fin y al cabo, los médicos saben lo que está bien. Son autoridades.

Hay muchas formas éticas de promocionar nuestros esfuerzos curativos que merecen la pena a la vez que utilizamos esta propensión nuestra de “seguir al líder”. Pero primero, dejadme que explore la propensión en sí y algo de la lógica que hay detrás. La principal razón es que en nuestra sociedad industrializada estamos tan inundados de elecciones que en los momentos de tomar decisiones damos la bienvenida a atajos. Idealmente, si tuviéramos que construir de nuevo nuestra casa, estudiaríamos arquitectura, ingeniería civil, materiales de construcción, fontanería, etc.… para tomar una decisión informada para cada aspecto de nuestro nuevo domicilio. Aún así, no tenemos tiempo para todo ello NI…

…para estudiar meticulosamente todo lo que hay sobre nutrición para comer adecuadamente NI…

…seguir todo lo que existe y lo último sobre relaciones y cuidado de los niños para también poder hacer bien esta parte importante de nuestra vida NI…

…estudiar cada procesador de Word y Excel que existe para así poder escoger el más adecuado a nuestras necesidades… NI, Ni, NI…

De hecho, raramente hacemos ninguna de estas detalladas investigaciones. Casi siempre contamos con “expertos” o fuentes “de confianza” para tomar nuestras decisiones. Preferiríamos dejar que el oficinista que lleva 23 años en su puesto nos dijera qué procesador de Word deberíamos comprarnos en lugar de estudiar las alternativas. Además, estamos perfectamente dispuestos a aceptar la opinión de una celebridad con respecto a qué marca de cerveza deberíamos beber o qué modelo de sujetador comprar. Es más, DEBEMOS hacerlo o nos volvemos locos con todas las decisiones previas que hay. Es cosa de humanos. Es una forma de supervivencia emocional.

Dicho esto, ¿cuál es el mensaje aquí? Es simple. Si quieres que la gente, aquellos que quieres que te sigan, que refieran tu negocio, que te den espacio de más cuando camines por la calle y que te traten como autoridad, entonces debes (redoble) CONVERTIRTE EN UNA AUTORIDAD.

De acuerdo, de acuerdo. Sé que no eres un atleta famoso o celebridad (todavía) así que, ¿cómo vas a obtener el respeto que te mereces? ¿Por dónde se empieza? Bien, no tienes que ser un atleta o celebridad para convertirte en una autoridad bajo la percepción de los demás. Lo que necesitas hacer es….

¡¡ESCRIBE ALGUNA COSA!! Pon tus procedimientos profesionales sobre papel y después hazlos circular en forma de reportaje, libro, manual, artículo, etc.…

Hay algo mágico en la palabra escrita. Si algo está escrito, se le da un peso añadido y quien quiera que lo haya escrito (tu), se convierte en una autoridad. Es otra vez aquella toma de decisión acortada. Mira por un momento la palabra “autoridad”. Divídela y date cuenta que la palabra “AUTOR” ocupa todo el centro. Ves… la palabra se deletrea AUTORidad.

Ahora bien, estaría bien si escribieras un libro de 300 páginas y las editoriales de todo el mundo te pidieran que lo hicieras llegar a las masas. Si esto ocurriera, en un instante te convertirías, claro está, en una autoridad (y celebridad) y ahora necesitarías contratar a empleados sólo para ayudarte a programar tus audiencias.

Bonito pensamiento.

No obstante, nada de esto es necesario para establecerte como una autoridad. Sólo tienes que escribir un libro de unas 20 ó 30 páginas acerca de tus procedimientos (EFT o sus primos, por ejemplo) y distribuirlo de maneras fáciles que en un momento describiré. No tiene que ser un gran libro. Libros cortos y que van al grano están bien recibidos y se aprecian mucho. Aún así, necesitarás invertir tiempo en escribirlo bien. Incluye historias de casos presentes (puedes ocultar o disfrazar las identidades, claro) y desarrolla tus ideas de forma convincente. Dale al libro un título que enganche como…

• Técnicas de Liberación Emocional (¡ahem!)
• El Camino a la Paz Personal
• El por qué la mayoría de las Psicoterapias No Funciona
• La Versión Emocional de la Acupuntura (¡Y sin agujas!)
• Como Acabar con las Pesadillas, Malos Recuerdos o el Miedo a Hablar en Público…o…o…o (Funciona al menos un 50% de las veces de forma impresionante)

Tu libro debería costar menos de 1$ para que sea productivo en tu tienda local de fotocopias (puedes hacerlo más profesionalmente después de obtener comentarios al respecto y/o partes de él). Entonces, cuando lo tengas listo, EMPIEZA A REGALARLO. Dáselo a tus clientes. Repásalo junto con ellos. Haz hincapié en las secciones importantes. Asumiendo que el libro está escrito de forma que enganche al lector, subirás un peldaño en la escalera de la autoridad delante de los ojos de tu cliente de forma instantánea.

Luego, programa charlas en clubes locales para hablar de tu libro. Reparte copias gratis. La gente está más predispuesta a leer tu libro si lo recibe de esta manera. Después de todo, habrán conocido al autor personalmente — una autoridad sobre el tema.

Ve a las librerías locales y diles que pueden vender el libro por $3 y que pueden quedarse todos los beneficios. Todo lo que pides a cambio es que tengan un stock cerca de la caja para que los clientes lo vean. Haz lo mismo en restaurantes.

Incluye una copia del libro en tu boletín (¿estás escribiendo uno no? Es otra forma de ser una AUTORidad). Ponte en contacto con escritores de otros boletines y dales libros gratis para que los puedan enviar como un regalo gratis a sus subscriptores. Asumiendo que tu libro es bueno, esto se convierte en una oferta que otros escritores de boletines no pueden rechazar.

Entra en foros y chats en Internet y ofrece a la gente el envío del libro gratuito. Mándalo electrónicamente. No tiene ningún costo. Pasa algún tiempo escribiendo en estos e-espacios sobre los importantes aspectos del libro. Eso significa escribir más y por lo tanto más AUTORidad.

Crea tu propia página Web e incluye una copia completa del libro. Permite su descarga gratuita a todo el mundo. Repito, no tiene ningún costo. Sin impresiones. Sin encuadernaciones. Sin envíos. Pídeles sus direcciones de e-mail. Añádelas a tu boletín o comienza uno nuevo.

¿Y qué pasa con el costo de esos libros que has impreso y que has regalado? ¿Cuánto suman? A lo mejor, te gastas unos cientos de dólares para iniciar este proyecto y después quizás te gastes algunos más. Si tu libro es aceptado, a lo mejor querrás escribir una serie de libros compactos los cuales aumentarán tu estatus como AUTORidad. Eso también te costará dinero. ¿Pero que otra alternativa tienes? ¿Prefieres continuar haciendo negocio como una no-AUTORidad? Eso si que resulta caro — muy caro. Es mucho más caro que unos cuantos libros iniciadores. Quizás ya te hayas dado cuenta.

Así que, ¿por qué todavía no estás escribiendo sobre el teclado?

Abrazos, Gary

P.D. Y, en caso de que seas una de esas personas bendecidas con una misión, ¿qué mejor manera hay de mover el mundo que siendo una AUTORidad con un nombre reconocido favorablemente?

Traducido por Ester Muro Rodríguez Escribir a Ester Ir a su Sitio WEB



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