Trabajando todos juntos sobre el vértigo

Aunque normalmente, con el tapping aplicado a uno mismo, se consiguen buenos resultados, Mair Llewellyn (del Reino Unido) pone énfasis en un caso donde trabajando juntos, se consiguen nuevos enfoques. Aunque en este caso concreto, se trataba de un tema de vértigo, por favor, observa que en realidad era una cuestión relacionada con subirse a un avión después de que había visitado a sus hijos.

Con afecto, Gary


De parte de Mair Llewellyn:

Rena, una de mis encantadoras colegas se ofreció voluntariamente a compartir esta experiencia de sanación con apoyo mutuo.

¿Cuántas veces hemos creído que podemos conseguir buenos resultados, utilizando tapping para sanarnos a nosotros mismos sin la ayuda de otro terapeuta? Sin embargo, algunas veces, necesitamos la ayuda de otra persona.

A primeros de enero, Rena se puso en contacto conmigo para pedirme ayuda para un tema suyo de vértigo. Ella, siendo una excelente sanadora, había ya conseguido unos considerables avances con este problema. Sin embargo, Rena percibía que todavía quedaban temillas sin resolver. Venía provista de un libro de Louise Hay que compartimos. Cuando le echamos un vistazo a ese libro, concretamente en el capítulo 15, “La Lista”, varias manifestaciones de sus problemas físicos (su rodilla, sus mareos y zumbido de oídos), curiosamente en el aspecto psicológico parecían tener algo en común. Lo que sucedió después de 40 minutos, nos pareció a ambas bastante confuso. Sin embargo, el resultado no tenía nada de eso, como podréis observar.

Rena empezó comentando la correlación que había en su vida entre el cuidado hacia los demás y a ella misma, saltándosele las lágrimas. Hicimos tapping,sobre las palabras que ella había utilizado a medida que sus emociones salían a la superficie. “Aunque es más fácil para mí dar que recibir, me amo y me acepto totalmente”. La frase recordatorio incluía “difícil de recibir” y “con sentimiento de carga”. A medida que hacíamos la primera ronda juntas, Rena dijo que no se sentía merecedora. Hicimos tapping sobre esta afirmación “Aunque siento que no me lo merezco, me acepto y me amo profundamente”.

Una vez se redujo la intensidad emocional, dedicamos unos minutos a considerar el tema de los ruidos en los oídos. Ella lo describió como un zumbido o vibración por toda la cara y cabeza. A medida que ella me decía esto, la pregunté si ese sonido o sensación la recordaban a algo. Me dijo, “Sí, sí que me recuerda a algo, pero no se a qué”.

Después de un momento de pausa, reflexionando sobre esto, se la saltaron las lágrimas y dijo, “Es el sonido y la sensación de cuando voy en un avión. Me veo en el vuelo de vuelta después de ver a mis hijos” (los dos hijos de Rena viven a cierta distancia en avión, en sitios diferentes). “La angustia que he sentido es justo en el vuelo de vuelta después de dejarles a ellos –lágrimas en silencio después de tantos vuelos – pero especialmente con los aviones pequeños y ruidosos de hélice de Key West”. Hicimos tapping en, “Aunque tengo que dejar a mis hijos y volverme a casa otra vez, me amo y me acepto totalmente”.

A medida que Rena se iba calmando, me dijo, “Ya no soy capaz de subirme a un avión, ¿verdad? Así que que hicimos tapping en “Aunque ya no puedo montarme en un avión, me amo y me respeto profundamente”. Después de hacer tapping en varios puntos, Rena se paró y empezó a reírse, exclamando, “Creo que sí puedo”.

Completamos la sesión junto con una adaptación vía satélite de Cook (Loretta Sparks compartió esta sesión extra de tapping en esta lista hace unas semanas) algo de terapia de relajación. Después con estas posturas relajantes, conseguimos un estado de serenidad y bienestar.

Una semana después, Rena me llamó por teléfono para decirme, “Gracias, me ha sido de gran ayuda y he ido mejorando día a día. Los ruidos se han ido apaciguando y tengo la sensación de que va a ir desapareciendo poco a poco”. Rena también comentó, qué útil era poder reconocer dentro de sí misma, el cómo, el cuándo y el porqué, cuando los ruidos volviesen a aparecer. Esto le ha dado a Rena otra visión para hacer tapping en otras sensaciones ya pasadas aparecidas con esta terapia.

Dos semanas más tarde, el vértigo había desaparecido y los ruidos eran cada vez menores. También es interesante observar cuánto mejor se encontraba Rena referente a la distancia habida entre sus hijos y ella e incluso siente que las conversaciones con ellos ahora, no son ni dolorosas ni tensas.

Una de las razones importantes por las que Rena quería compartir esta experiencia en los comunicados de Gary, era porque ella se dio cuenta que sin la ayuda de su colega no hubiera sido posible solucionar este problema completamente. Su sensación es que como terapeutas profesionales que somos, a veces, necesitamos el estímulo de la ayuda de otro profesional. Así que, no importa en el nivel en el que estemos, es necesario abrirnos a la posibilidad de pedir ayuda para nosotros mismos. Rena comentó, “Para conseguir la ayuda que necesitaba, simplemente, escuché y obedecí a una voz dentro de mi que me decía “Llama a Mary, vete a visitar a Mary”. Nos lo hemos ganado, nuestros seres queridos y nuestros clientes se darán cuenta de ello cuando ocurra.

Conclusión

Bajo mi punto de vista como terapeuta, descubrí que es muy diferente trabajar con un colega. Me di cuenta que reaccionaba de forma diferente a cuando trabajo con un cliente (por ejemplo, no anoté el avance que íbamos haciendo, ni las frases de inicio que utilizamos). Me parecía que así era como de colegas al mismo nivel –como caminar y aprender juntas. Después, de repente, una luz nos iluminó a las dos. Habíamos experimentado una revelación conjunta, viendo de dónde venían la sensación y los sonidos físicos.

Mair Llewellyn

Traducido por María Jesús García

InEnglish.gif