Una asistenta a un curso libera dolores de un accidente 8 años atrás con el Osito Tappy

En un curso para personal de un centro oncológico, Fco. Javier Gómez ayuda a una mujer a liberarse de varios dolores causados por un accidente hacía unos años. Había probado muchas terapias sin éxito. Demostrando el uso del Osito Tappy, tanto la mujer como Fco. Javier se quedaron sorprendidos por los resultados.
Puedes leer sobre el sorprendente viaje de regreso a casa después del curso, aquí.
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En Tijuana el curso que di en el centro oncológico fue algo realmente precioso, estaba el personal del centro y los voluntarios. Ya sabes como son los cursos; una lloradera, mocos, hasta una muchacha vomitó y sacó todo lo que traia. Habia, ya lo revise, 32 personas, pero hubo un caso muy especial que me sorprendió, fue el de la esposa del director del centro oncológico.

Ella estaba un poco renuente al principio, pues es química fármaco bióloga y solo cree las cosas que tienen fundamento. El primer día del curso de nivel 1 como que estaba escéptica; al segundo día, el domingo, ya a eso de las dos de la tarde, pido un voluntario y ella me dice que tiene un problema en la columna de media columna hacia arriba, los hombros y parte del cuello. Hace ocho años sufrió un accidente y desde entonces tiene ese dolor. Ya ha pasado por doctores operaciones, masajes, pomadas, linimentos, pastillas inyecciones etc., ya sabes todo eso.

Regularmente por experiencia anterior, los problemas de la columna me llevan mucho tiempo, (mínimo unas 6 horas y más, hasta varias terapias).
Entonces usé el oso Tappy, como una demostración de su uso y también “a ver qué sale”:
En cuanto me dice del accidente le pregunté si había tenido miedo a la muerte. Me dice que no, que tenia miedo a que le pasara algo al bebé que traía en su vientre, estaba embarazada!!!

Ya no ocupé mas datos, cualquier padre sabe que donde verdaderamente duele es en los hijos, y empezamos a trabajar:
Le desvaneció el punto sensible al oso Tappy y luego empezó en el punto karate:
le dije que aplicara la terapia al oso, yo te voy a guiar, sígueme y repite conmigo:

Aunque tengo mucho miedo a la muerte de mi hija, me amo y me acepto . 2 rondas.
Aunque tengo miedo a que mi hija nazca con malformaciones me amo y me acepto completamente – 2 rondas.

Luego procedimos al perdón de ella misma, pedir perdón a su hija por el riesgo que corrió, cerrando con una ronda completa de: “Me deshago de lo que quede de este miedo en mi cuerpo, en mi mente y en mi espíritu. Suelto ahora y para siempre este miedo. Le agradezco la lección pero ya no lo necesito, no más, lo suelto. Gracias a Dios por esta paz, me gusta esta paz, disfruto esta paz, estoy en paz, muy en paz, con mi familia. Estoy en paz con mi esposo, pero principalmente estoy en paz con Dios y estoy en paz conmigo misma.” Y de pronto me dice que ya no tiene nada, que el dolor desapareció completamente, y en esta terapia ella ni se tocó, o sólo lo hizo en el oso Tappy y no creo que hayamos durado ni veinte minutos!!!
Le noté la cara de sorpresa, y creedme, yo estaba más sorprendido.

Un abrazo.

Fco. Javier Gómez Solorio. Mexicali. BC Mexico.