Obstrucción femural

Un alivio sorprendente para una mujer de 83 años que no podía caminar después de una intervención quirúrgica y una larga convalecencia. Con persistencia y mucho valor, evita volver a someterse a otra intervención más y logra una mejora importante.
Hola David:

No deja de sorprenderme cada vez que utilizo EFT exitosamente para ayudar a alguien a resolver algún problema de salud.

El caso que a continuación relato es el de una querida amiga de aproximadamente 83 años de edad. Como secuelas de una operación quirúrgica que le hicieron hace aproximadamente 2 años, y después de una larguísima convalecencia, ha quedado imposibilitada para caminar por la falta de uso de sus piernas. Recientemente había estado ejercitándose y recibiendo terapia para volver a darles movilidad, pero repentinamente se le empezaron a hinchar los pies. El diagnostico fue que la femoral se había obstruido y que al no circular adecuadamente la sangre el resultado era esa hinchazón en los pies. Le ofrecían como posible solución una intervención quirúrgica, con los riesgos que eso implica, a lo cual se negó terminantemente. Además, los medicamentos que le daban no le surtían efecto alguno.

Platicando con ella de los beneficios de esta técnica, me pidió que trabajáramos con sus pies. A pesar de los muchos logros que yo he constatado con su aplicación, dudé que en un caso que yo veía tan mecánico, pudiera surtir efectos. Como además ella se quejaba de una fuerte alergia, le ofrecí que trabajáramos con eso y que posteriormente trabajaríamos con sus pies.
El trabajo de la alergia fue muy sencillo, porque reaccionó de inmediato sin necesidad de ir a la raíz del problema, así que no me quedó otra más que empezar a trabajar con sus pies.

Le sugerí que empezáramos con la siguiente frase preparatoria:

“Aunque mi vena femoral esta obstruida y no deja que la sangre llegue adecuadamente a los pies... yo me amo y me apruebo completa y profundamente.”

Después de repetir la frase tres veces golpeando el punto de Karate empezamos con la secuencia, directamente sobre los síntomas pues ella no podía recordar ningún evento con el que pudieran estar conectados. Decíamos:

“Esta obstrucción de mi femoral, que me produce hinchazón en los pies,“
“Esta hinchazón en los pies que me dificulta ponerme de pie... “
“Estas molestias que me ocasionan los pies hinchados... “

Siguiendo los consejos de la doctora Carrington hicimos cinco rondas con esas frases.
Después hicimos una ronda con afirmaciones positivas como:

“Aunque mi femoral no hace su trabajo adecuadamente porque algo la está obstruyendo, me amo y me apruebo completa y profundamente... y elijo que se quite lo que está obstruyendo mi femoral y fluya la sangre adecuadamente hacia mis pies.“

Ella volteaba a verse frecuentemente los pies para comprobar el resultado. Le expliqué que esta técnica era muy efectiva pero que llevaría un poco de tiempo y un poco mas de trabajo conseguir el éxito. Le dejé anotado lo que debía hacer y la consigna de que lo repitiera varias veces al día.

Hoy después de una semana me habló para decirme que sus pies se habían desinflamado.
Yo no podía postergar el ir a ver los resultados de este trabajo y cual no sería mi sorpresa que a diez días de haber iniciado la terapia ella ya estaba de pie caminando, aunque obviamente con mucha dificultad y detenida de un barandal.

Un saludo afectuoso.

Martha Ayala
Tel 612 12 2 85 70
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