EFT en sustitución mientras estaba en el sillón del dentista – se alivió el dolor del ojo de la higienista


Aquí va otro ejemplo de una utilización exitosa de EFT en sustitución. Carolyn Reuben hizo tapping mental por el dolor intenso en el ojo que tenía su higienista mientras ésta estaba trabajando en la boca de Carolyn. Observen cómo ella intuyó los temas adecuados para el tapping. Por favor, consulten a los médicos para todos los problemas médicos.
Por Carolyn Reuben L.Ac.

Querido Gary:

La higienista dental estaba particularmente antipática cuando me saludó en el escritorio de la recepción en mi cita para limpieza el lunes de mañana. No sonreía. No tenía calidez. A pesar de que ella no es una mujer efusiva, está formada como naturópata y ama los animales, así que habitualmente tenemos mucho de qué hablar cuando nos vemos. Cuando empezó a trabajar en mi boca, supe que ella tenía fuertes dolores hacía tres días desde que había metido la uña de su dedo en su ojo y lo había cortado, el viernes anterior.

A pesar de que yo no podía hablar en voz alta, comencé a hacer tapping en mi punto karate y me decía: Aunque mi ojo me está matando y me siento desgraciada con este dolor, igualmente me amo y me acepto. Después de tres repeticiones, detuve mi tapping y sólo imaginé que movía mis manos a los puntos estándar de EFT en mi cabeza (los puntos de acupuntura están anotados para otros acupuntores allí) (Baihuai), rostro (BL2, TW23, ST2, DU26, REN 24) debajo de la clavícula (K27) y a un lado (Sp 21).

Cambié a otra frase silenciosa que repetí sólo en mi mente: Aunque me siento terriblemente estúpida por haber cortado mi ojo con mi propio uña, igualmente me amo y me acepto, y comencé a hacer tapping en mi mano nuevamente.

“¿Qué está haciendo?” preguntó la higienista, denotando en su voz una mezcla de curiosidad y sospecha.

“Zratándola a used” me arreglé para deslizarle entre los ganchos y las herramientas. Ella no dijo nada más y yo continué mi trabajo, imaginando mis propias manos haciendo tapping en mi cabeza nuevamente.

“¿Está mejor?” le pregunté en cuanto sacó sus manos de mi boca. Ella consideró la pregunta y después respondió “un poco”. Buscando un número, vi que el dolor había tenido una intensidad de 10 sobre 10 desde el viernes, y ahora estaba en 7 sobre 10 por la primera vez. Ella opinó que esto era una mejora, pero ¡el nivel de dolor estaba demasiado alto para que yo me sintiera satisfecha! Volví a mi trabajo.

Cambié la frase silenciosa por: A pesar de que estoy enojada conmigo misma por tomar tanto tiempo en curarme, igualmente me amo y me acepto y después pensé que quizás estaba tomando tanto tiempo porque ella no quería ver algo o a alguien. Ella había vuelto a trabajar en mi boca también, así que dado que yo no podía preguntarle con quién ella estaba enojada en el momento en que lastimó su ojo tan feamente, asumí que había enojo en su agresión y cambié a Aunque hay alguien que no quiero ver ahora, igualmente me amo y me acepto.

Ella informó que su dolor estaba debajo de un nivel de 5 en una escala de 0 a 10. “¿Estás enojada con alguien?” le pregunté, ¿Alguien de tu casa o de aquí?” “¡DE AQUÍ!” dijo enfáticamente, pero en ese momento ella ya había terminado su trabajo y yo tenía que salir de su consultorio, así que seguí trabajando en el dolor de su ojo mientras caminaba hasta mi auto y me sentí muy satisfecha de que por segunda vez yo pude dar una ayuda inmediata a una persona que sufría a raíz de una herida en el ojo, con este tratamiento sorprendentemente mágico (vean mi experiencia en el Departamento de rayos X Kaiser)

Con mis mejores saludos,
Carolyn Reuben, L.Ac.

Traducido por Dalila Milicúa

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