EFT reduce el dolor y la hinchazón, y acelera la curación de una lesión en el tobillo

Lisa Toplis, del Reino Unido, se lesionó el tobillo y utilizó EFT para el dolor para poder asistir a un importante acontecimiento familiar antes de ir al hospital. Resultó que se había fracturado el tobillo en dos puntos y, tras examinarla, la enfermera afirmó "Estoy realmente asombrada; creí que se trataba de una simple torcedura, porque el nivel de dolor e hinchazón no se correspondían con los de una fractura habitual, pero se ha fracturado el tobillo en dos puntos.” Esta historia contiene muchos conceptos útiles. Por favor, consultad con el médico cualquier problema de salud.
Por Lisa Topils

Soy una practicante de EFT que ha tenido la inmensa fortuna de haber sido formada por dos expertos en la materia – Sue Beer y Emma Roberts. Empleo EFT en mi consulta y en gran medida conmigo misma; intento, como sugieres, “quitarme de en medio” cuando trabajo con mis clientes. He tenido un éxito sorprendente con todo tipo de problemas emocionales (¡aunque tengo aún mucho por mejorar!), pero recientemente he podido vivir en primera persona lo poderoso que es también EFT a nivel físico.

Hace tiempo leí un artículo del boletín en el que se empleaba EFT para el agudo dolor en la pierna que padecía una señora, y aunque el profesional lograba reducir el dolor en una pierna, éste no desaparecía por completo en la otra, por lo que el practicante se dio cuenta de que algo iba mal. Al hacerle una radiografía, se demostró que tenía razón, ya que la pierna estaba fracturada.

Lo que había aprendido de este artículo me permitió establecer que probablemente tenía el tobillo roto, ya que el dolor no desaparecía por completo con EFT.

Me encontraba lejos de casa para asistir a un acontecimiento familiar en Escocia. Salimos de casa un sábado, y tuvimos un buen vuelo a Edimburgo; nos recogieron en el aeropuerto y nos llevaron al hotel. Como nuestro vuelo se había retrasado, sólo tuvimos tiempo de registrarnos y dejar el equipaje antes de ir directo a cenar con el resto de la familia.

Mi marido paró un taxi y al bajar de la banqueta, mi pie izquierdo resbaló en lugar de ir hacia adelante, y terminé en el suelo, con el pie debajo del cuerpo en una posición muy extraña. Me dolía muchísimo y no pude moverme durante varios minutos. Mi marido me preguntó si quería ir directamente al hospital, pero rehusé, porque pensé que sólo se trataba de una mala torcedura de tobillo y sabía que EFT resultaría mucho más eficaz que estar sentada en urgencias.

El viaje en taxi para reunirnos con otros miembros de la familia duró sólo 5 minutos. Luego caminamos otros 15 minutos hasta el restaurante. Como disponía de poco tiempo en el taxi, mi frase de preparación fue lo más larga posible, para tener que hacer menos rondas.

Empecé con la afirmación siguiente: Aunque acabamos de llegar y se supone que va a ser un fin de semana fabuloso (se trataba de un bautizo familiar y mi marido iba a hacer una lectura) y lo he arruinado todo por ser tan torpe, y mi tobillo se va a hinchar como un balón y no podré caminar, y sentiré un terrible dolor de una intensidad de 10 sobre 10, me acepto completa y profundamente.

Alterné las siguientes frases recordatorias para lograr un máximo de rapidez y eficacia (sólo hice tapping en el punto de la clavícula, en silencio, ya que estaba rodeada de gente en todo momento):

Torpe, idiota
Mi tobillo se hinchará como una pelota de fútbol
Sentiré una agonía de 10 sobre 10,
Vas a aguarle la fiesta a todo el mundo
Mi marido estará demasiado preocupado para dar su charla
No podré pasarlo bien por culpa del dolor

Seguí con las frases recordatorias y no ajusté la frase de preparación. Para mi sorpresa, al bajar del taxi para subir a la acera sentí que el dolor disminuía. Al subir un corto tramo de escaleras para entrar en la casa, constaté que el dolor se había reducido de manera tan drástica que sólo podía sentirlo si rotaba el tobillo por completo.

Estaba conversando con otros miembros de la familia, por lo que me resultaba difícil hacerme tapping en dicho punto, pero al dirigirnos hacia el restaurante a pie la intensidad de mi dolor volvió a ser de 2 sobre 10. Mientras caminaba, hice tapping en el punto de la clavícula, y el punto de karate para la frase de preparación. Lo que más me preocupaba, puesto que había sido una mala caída, era la hinchazón y el dolor. Así que me concentré en ambos aspectos mientras caminaba (la intensidad del dolor se mantuvo estable en 2 sobre 10).

He aquí la frase de preparación:
Aunque mi tobillo se hinchará como un balón o una pelota de fútbol y se pondrá negro y azul, y no podré caminar sin sufrir un dolor espantoso…

He aquí las frases recordatorias en el punto de la clavícula:
Hinchado como un balón o como una pelota de fútbol,
Negro y azul,
No podré caminar,
Sentiré un dolor terrible.

Al llegar al restaurante, estaba bastante cómoda, pero de vez en cuando sentía un pinchazo de dolor al girar el tobillo (seguí haciendo tapping durante la comida utilizando los puntos de los dedos bajo el mantel).

Regresamos al hotel bastante tarde y me quedé despierta durante una hora después de que mi marido se durmiera, ya que tras volver andando al hotel, sentía un dolor de 8 sobre 10. Entonces me di cuenta de que se trataba de algo más que una torcedura, ya que podía reducir la intensidad de mi dolor a un 2 sobre 10 con mucha facilidad, pero a pesar de los ajustes en la frase de preparación (en los que incluía todas las emociones negativas que me despertaba la caída: sentirme completamente estúpida, no prestar atención a lo que hacía, ser demasiado patosa, o cualquier otra emoción negativa que surgiera), no podía disminuir la intensidad del dolor que sentía más allá de 2 sobre 10.

Me desperté a las 5.30, de nuevo con mucho dolor, y empecé a hacer tapping. En esta ocasión, utilicé la siguiente frase de preparación:

Aunque puede que haya una buena razón para que siga sintiendo este dolor, porque me preocupa haberme dañado gravemente el tobillo, sé que puedo soltar sin peligro este dolor si todo va bien, y me acepto completa y profundamente.

Continué haciendo tapping durante dos horas, y finalmente logré reducir el dolor, de manera que pude bajar andando a desayunar con un dolor de una intensidad de 3 sobre 10. Continué haciendo tapping durante el desayuno, empleando el punto de karate y la punta de los dedos, y pude permanecer de pie sin sentir una incomodidad superior a 2 sobre 10. Pude asistir al bautizo, haciendo tapping siempre que podía, y llegamos a casa tarde por la noche.

A la mañana siguiente, el dolor volvía a ser de 8 sobre 10, aunque sin una hinchazón ostensible. Llamé a la consulta de mi médico, que me aconsejó que fuera a urgencias para que me hicieran una radiografía, por si había una fractura. Volví a hacer tapping para el dolor antes de salir de casa y de nuevo la intensidad bajó a 2 sobre 10.

Pude coger el autobús para ir hacia el hospital sin mucha dificultad, apoyando todo el peso en el pie. Cuando la enfermera de emergencias me vio, pensó que se trataba de una simple torcedura, pero me recomendó que me hiciera una radiografía para estar seguros. El dolor se había estabilizado en 2 sobre 10.

Cuando volví a verla tras la radiografía, me dijo “Estoy realmente asombrada; creí que se trataba de una simple torcedura, porque el nivel de dolor e hinchazón no se correspondían con los de una fractura habitual, pero se ha fracturado el tobillo en dos puntos.” Aunque ninguna de las fracturas era especialmente grave, realmente debería haber sentido mucho más dolor. Gracias a que EFT no redujo el dolor más allá de un 2, supe que había un problema y EFT también hizo que me sintiera lo bastante cómoda para pasar el fin de semana.

Tuve que llevar una escayola durante una semana, la segunda semana utilicé muletas ocasionalmente y a la siguiente semana ya andaba con normalidad. Según los profesionales de la medicina con los que hablé, debería haber llevado escayola durante unas 5 o 6 semanas, pero gracias a la baja intensidad de mi dolor y a la movilidad que tenía, no fue necesario. Hoy, 7 semanas después del incidente, mi tobillo ha vuelto totalmente a la normalidad. No necesito fisioterapia ni seguimiento médico alguno.

¡Estoy sumamente agradecida!
Lisa Toplis, Profesional de EFT y Reiki

Traducido por Eva Llobet Martí

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