Liberando un hombro, inmóvil y doloroso durante 10 años

David Tankoos cuenta su propia historia con gran detalle. Es un importante recorrido por las aplicaciones emocionales y físicas de EFT. Muchas gracias a Therese Baumgart por su eficaz ayuda en esta curación.
Por David Tankoos

Durante los diez años anteriores a conocer EFT, yo sufría un dolor intenso en el hombro derecho, que restringió y afectó negativamente a todos los aspectos de mi vida. No podía abrazar a mis hijos sin encogerme y estremecerme. El afeitado resultaba un reto difícil, y experimentaba dolor cada vez que subía el brazo para llamar a un taxi o acercar el teléfono celular al oído. El médico me había explicado que tenía un desgarro en los tendones del manguito rotador y otros daños físicos en el hombro. Vi las excrecencias óseas en las radiografías y me explicaron que la cirugía era inevitable, algo que retrasaba tanto como fuera posible.
Con el paso de los años había intentado diversos acercamientos a la medicina alternativa, incluyendo terapia física, acupuntura, quiropráctica, psicoterapia, analgésicos, masajes y yoga. La mayoría sólo fueron arreglos temporales, en el mejor de los casos. Pero nada produjo un alivio duradero hasta que utilicé EFT.
Desesperado por encontrar ayuda y sin tener ni idea de un enfoque tan diferente como es EFT, empecé las sesiones con Therese Baumgart, entrenadora de EFT y una hipnoterapeuta certificada. Tardé una o dos sesiones en aceptar las nuevas técnicas. En un primer momento, el tapping era tedioso y me preguntaba adónde iba todo esto. Sin embargo, desde la segunda sesión en adelante, cada vez que me reunía con Therese me sentía más relajado, más sano y menos estresado.
En el transcurso de las sesiones durante varios meses, se presentó un gran número de cuestiones a tratar y, para mi gran sorpresa y alivio, quedaban liberadas. Al principio no podía expresar lo que sentía, mis pensamientos eran vagos y los recuerdos de mi niñez distantes. Los temas incluyeron los síntomas de la diabetes, como los antojos de dulces, frialdad, hormigueo en pies y manos y la angustia del trabajo y el divorcio. A menudo usamos la forma libre de EFT "Técnica de Hacer Tapping Mientras Hablamos", en que iba haciendo tapping en los puntos de EFT, reflejando a Therese, mientras hablaba del tema en cuestión hasta que desaparecía la intensidad emocional. Mientras hablaba y hacía tapping, fueron liberándose el dolor y las memorias emocionales profundamente enterradas, dando lugar a nuevas percepciones y al alivio de los síntomas. Con EFT me di cuenta de que había estado aferrado a sentimientos negativos, malos recuerdos e ira. Una vez que las compuertas se abrieron con EFT, experimenté claridad y alivio a muchos niveles. Después de haber liberado dolor emocional, culpa y viejos traumas, me centré en la curación del dolor y la inmovilidad en mi hombro. En ese momento, después de varias sesiones, EFT y yo éramos amigos y la utilicé por mí mismo en los períodos entre sesiones para reforzar y acelerar mi progreso. Algunas de las afirmaciones tapping que me ayudaron son las siguientes:
Aunque tengo una grave lesión del hombro, me amo y me acepto completa y profundamente.
Aunque tengo un desgarro doloroso en mi manguito rotador derecho...
Aunque tengo mi hombro y brazo lastimados...
Aunque ahora mismo mi vida es dolorosa...
Aunque mi ex-esposa se ha atascado en mi hombro...
Aunque María destruyó nuestro matrimonio y lo tiró a la basura...
Aunque aún tengo algo de este dolor de María pegado en mi hombro...
Aunque es demasiado doloroso poner mi brazo alrededor de cualquiera...
Aunque no tengo a nadie a quien rodear con mi brazo...
Aunque mi brazo y mi mano están entumecidos y con hormigueo...

Mientras hacía tapping por mí mismo con estas afirmaciones, me sorprendió la fuerza y la intensidad de las emociones encerradas dentro de mí, que ahora se iban desbloqueando lentamente y liberando con EFT. Así, muchas afirmaciones se iniciaron con una intensidad emocional de 4 o 5 (en una escala de 10), ampliada hasta el 10, y resueltas con persistencia en 1 o 0. Y aunque terminé algunas de las sesiones agotado y vacío, sin embargo fui liberando paulatinamente el dolor en mi hombro, la culpa y la ira. Como resultado de estas sesiones de EFT, sigo sin dolor después de muchos meses.
He recuperado el uso pleno del hombro y el brazo derecho, y la sensación de hormigueo y entumecimiento disminuyó de un 10 a un 1 o 0. Una resonancia magnética confirmó la lesión física en mi hombro, pero el cirujano y yo estuvimos de acuerdo en que no era necesaria la cirugía porque no había ningún dolor. Mi confianza y respeto por EFT para el dolor y otros síntomas continúa creciendo, y la conexión de mente y cuerpo es más clara para mí cada día. Desde el éxito con EFT y el uso continuado de la técnica, siento un alivio, una libertad y una plenitud de espíritu nuevos para mí. David Tankoos Más artículos sobre manejo del dolor y alivio del dolor

Traducido por Manuel Escalona

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