¡EFT detiene en unos minutos los efectos colaterales de dolor grave del tratamiento con interferón!

Los medicamentos y otros tratamientos médicos conllevan dolor y efectos colaterales no deseados. He recibido muchos informes sobre cómo EFT proporciona un grato alivio en estos casos y este artículo de Dale Teplitz es un ejemplo clásico. Por favor, hacédselo ver a vuestros médicos..
De Dale Teplitz, M.A. (Licenciado en letras)

Estimado Gary:

EFT ha ofrecido a mis clientes un alivio espectacular de los efectos colaterales de la quimioterapia durante muchos años. Una mujer indicó que tenía síntomas de entumecimiento en los brazos y manos, mareo y nauseas después de cada uno de sus tres primeros tratamientos con quimioterapia. Luego, tras recibir una sesión de EFT, no tuvo ningún efecto colateral en ninguno de los otros tres tratamientos siguientes.

Siguiendo la misma línea, hace poco ofrecí mis servicios de EFT como voluntaria en un campamento de verano para pacientes pediátricos con cáncer del hospital infantil y sus familiares. Principalmente trabajé con las dificultades emocionales de los padres respecto a la enfermedad de sus hijos. Se me asignaron sólo 15 minutos para hacer EFT con cada persona que quisiese trabajar conmigo.

Una mujer se me acercó y me pidió que hiciese EFT con su esposo Marco; eran padres de uno de los niños con cáncer. Él habló en español y su mujer hizo de intérprete.

Marco había estado recibiendo inyecciones semanales de interferón y acababa de comenzar el cuarto mes de un curso de tratamiento de 12 meses. (El interferón es un medicamento que se usa para ciertos tipos de cáncer, leucemia, hepatitis y esclerosis múltiple). Durante varios días después de cada inyección, Marco normalmente siente dolores físicos graves, dolor en las articulaciones, fatiga y depresión. Les preocupaba que tuviese que soportar esos síntomas cada semana durante los nueve meses de tratamiento que le quedaban. Marco había recibido el tratamiento el día antes de citarnos y sentía como si cada una de sus articulaciones estuviese en fuego de puro dolor; además estaba extenuado.

Marco, un hombre de constitución fuerte de unos 30 años, contenía las lágrimas de dolor cuando se sentó frente a mí. El torso inclinado con los brazos cruzados contra el cuerpo y el pecho casi en las rodillas, parecía como si le hubiesen dado un puñetazo en el estómago; sus ojos suplicaban alivio desesperadamente mientras me describía su dolor como tizones al rojo vivo en sus articulaciones. Se señaló por todo el cuerpo, incluyendo los tobillos, las rodillas, los dedos, las muñecas, los codos, la espalda, y repetía, “todo, todo”, mientras movía la mano de pies a cabeza.

Le dolía tantísimo que no quise tocarle, así que le demostré dónde tenía que hacer tapping en sí mismo y dije las frases en inglés, que su mujer le traducía. Él repitió las frases en español mientras hacíamos tapping.

Comenzamos la primera secuencia de EFT con el dolor a diez e hicimos dos secuencias de tapping con cada una de las siguientes frases:

Aunque tengo este dolor en el cuerpo…
Aunque tengo este dolor por todas mis articulaciones…
Aunque tengo estos tizones al rojo vivo en mis articulaciones…
Aunque el interferón me da nauseas...

Después de las dos primeras secuencias de tapping comenzó a animársele la cara. Se sentó erguido y parecía que le dolía menos. Comprobamos su nivel de dolor de nuevo después de cada secuencia completa de tapping y en 5 minutos el dolor pasó de 10 a 8, a 5, a 2 y a 0.

Entonces tratamos su frustración y tristeza respecto al tratamiento con interferón usando las frases siguientes:

Aunque estoy tan cansado que no tengo energía para hacer nada de lo que quiero…
Aunque no quiero seguir con el dolor de estos tratamientos…
Aunque no sé si vale la pena seguir el tratamiento o si funciona…
Aunque me frustra tanto este dolor…
Aunque me frustra no poder realizar mi trabajo ni cuidar de mi familia…
Aunque me frustra no poder disfrutar de la vida…

Al cabo de la sesión de 15-minutos, la cara de Marco se iluminó y parecía que casi no podía creerse que el dolor había desaparecido totalmente. Estaba muy agradecido de poder sentir ese alivio total. Más tarde ese mismo día, cada vez que me veía en el campamento, me sonreía de oreja a oreja y levantaba la mano muy alto mientras hacía el signo de OK para indicarme que el dolor no había reaparecido. Se le veía muy feliz y lleno de energía.

¡Fue una experiencia muy asombrosa para los dos!

Gary, ¡gracias por EFT!
Dale Paula Teplitz, M.A.

Traducido por Ana Saval-Badía - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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