Daño “virtualmente irreparable” de un hueso, y dolor, mejorados con EFT – El doctor estaba sorprendido


Muestren este artículo a sus doctores. Noten la persistencia y pericia de Frances Songhurst del Reino Unido conforme logra un progreso impresionante con este caso aparentemente imposible. Ella enfatiza lo siguiente acerca del progreso de su clienta: “Ella me telefoneó para decirme que había ido a ver a su especialista en ortopedia después de haberse practicado otro examen. Él estaba muy sorprendido al descubrir que en oposición a su diagnóstico previo (efectuado sólo algunos meses antes) el hueso había empezado a fusionarse. Su expectativa había sido que el tejido blando todavía estaría sanando pero que el hueso no presentaría ninguna diferencia”.
Por Frances Songhurst

Hola Gary:

Recientemente recibí una retroalimentación emocionante por parte de una clienta, que creo sería interesante compartir. Conocí a “Mary” algunos meses después de que salió del hospital, habiendo permanecido allí por varios meses ya que sufría de una rara infección en el hueso, así como el dolor subsiguiente debido a esto. Era un absceso asentado muy profundamente, que causó un hoyo en la coyuntura sacro-ilíaca, y el especialista había dicho que era virtualmente irreparable.

Ella supuestamente debía continuar con un alto volumen de pastillas para el dolor y tenía cita para ver al especialista nuevamente después de algunos meses para decidir respecto a una operación que fusionaría el hueso nuevamente. Durante las siguientes seis sesiones que tuvo conmigo en un periodo de 3.5 meses usamos EFT para reducir el dolor, incrementar el movimiento en su espalda baja, y para sanar y fusionar el hueso nuevamente.

La primera sesión resultó en una reducción del dolor de 5 en una escala de 0 a 10 hasta obtener un posible 0 en 10 (ella pensó que tal vez sentía dolor pero que estaba tan acostumbrada a él que no estaba segura. Hicimos tapping usando palabras específicas que ella usaba para describir el dolor (engañoso, dolor sordo, un dolor del tipo de un dolor de muelas). Esta reducción duró aproximadamente 24 horas y luego regresó tal y como era antes.

La siguiente sesión ella me dijo que había hecho un poco de tapping en ella misma como le instruí, y tuvo alivio cuando lo hizo pero que la morfina y otras drogas que estaba tomando la hacían sentirse “atontada” por lo que no siempre lo recordaba o pensaba en ello.

Esta vez le pedí a Mary que visualizara usando su imaginación cómo se veía el dolor en términos de forma, color y textura. Me dijo que era como un hoyo negro, una imagen sobre una pantalla de TV, un desorden de algo comido por la polilla. Hicimos tapping usando estas palabras y el dolor bajó de 4 en 10, hasta 3.5 en 10. Ella reportó que “eso” se sentía menos enojado.

Cuando le pregunté qué aparecía en su mente cuando hacíamos tapping, ella pensó en el sentir de su familia acerca de su enfermedad, el hecho de que ella extrañaría el hospital, los amigos que había hecho allí y el hecho de que era una zona de comodidad. Ella se sentía preocupada porque estaría fuera por una quincena - ¿estaría a salvo? Hicimos tapping para todo esto y el dolor se redujo a 2. Era ahora algo “minucioso”, un “recuerdo consciente”.

Cuando le pedí visualizar nuevamente, era una forma redonda, negro oscuro, envuelta en niebla y suave. Decía: “He tomado el control” y se veía enojada, con ojos. Hicimos tapping para esto y para la conciencia de que el doctor tendría que darla de alta y no la “apapacharía” más. El dolor ahora era menor a 2 (ella esperaba que siguiera allí ya que había sido tan intenso cuando estaba tan enferma). Después de otra ronda de tapping la imagen era más suave, se había aplanado, era grisácea y dormía. Hicimos tapping un poco más y bajó hasta 1 en 10, y continuaba bajando.

Durante la siguiente sesión revisamos su pasado, que incluía una historia de dolor en varias formas: migraña, dolor de espalda, etcétera. Mary me relató que la reducción del dolor de la sesión anterior le había durado ¡hasta esa tarde! Yo tuve la sensación de que esto podía deberse al hecho de que estaba tan acostumbrada a sentir algún tipo de dolor durante la mayor parte de su vida. Hicimos tapping con el dolor pasado y cómo la había afectado y acerca de cómo aún tal vez le estaba afectando actualmente.

Entonces hicimos más visualización y ella presentó pensamientos de “Todavía estoy aquí, no me olvides”. Era una invasión, estaba siendo controlada, y tenía que pelear, encontrar una estrategia. Al hacer más tapping ella se percató de que era una guerra, ella tenía que sacar las “pistolas grandes”, contra-atacar. La imagen era una papa horneándose, gris/negra, maleable, relajándose, en calma. Otra ronda y la forma se hacía pequeña y se acobardaba. ¡Chillaba y no estaba contenta! Rondas subsiguientes hicieron que cambiara aún más, su dolor bajando del 5 usual hasta alrededor de 1 en 10. Mary también tuvo la sensación de que necesitaba tomar más el control de su vida.

Las siguientes dos sesiones fueron más de lo mismo, sin embargo en la última sesión que tuvimos yo decidí usar la técnica de “Imaginería” de Gwyneth Moss. Mary se imaginó una luz naranja brillante en la punta de su dedo y logró enviarla hacia el “hoyo” que estaba donde se encontraba el dolor. Mandamos esta amorosa y sanadora luz hacia esta área varias veces y se redujo el dolor nuevamente hasta un posible cero. También hicimos algo de trabajo con respecto a que ella se sintiera en control; sentirse avergonzada por estar enferma; y con el sentimiento de frustración y enojo acerca de toda la situación. Logramos reducir estos sentimientos casi hasta cero para todos pero se nos acabó el tiempo para hacer más.

Debido a las vacaciones y a mudarse de casa (y a una reducción lenta y gradual del dolor) no tuve contacto con Mary durante varios meses, sin embargo sabía que debía ver al especialista en cualquier momento por lo que me sentía ansiosa por saber el resultado.

Ella me telefoneó para decir que había ido a ver al especialista en ortopedia después de haberse practicado un examen. Él estaba muy sorprendido al descubrir que contrariamente a su diagnóstico previo (efectuado sólo meses antes) el hueso había empezado a fusionarse. Su expectativa había sido que el tejido blando todavía estaría sanando pero que el hueso no presentaría diferencias.

Todavía continúo trabajando con Mary, y espero continuar el trabajo que empezamos.

¡Muchas gracias Gary por compartir esta maravillosa herramienta de sanación!

Saludos cordiales, Frances

Traducido por Ana Paula Aguirre Hall Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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