Terapia física como debería ser – mejoras impresionantes en un centro de rehabilitación


Recientemente, Roseanna Ellis pasó algún tiempo aplicando EFT en un centro de rehabilitación de un hogar de cuidados. Sus prolíficos resultados se exponen en este artículo. Sería bueno mostrar esto a otros centros de rehabilitación, como forma de demostrarles todo lo que se puede hacer para acelerar la recuperación.


Por Roseanna Ellis

Querido Gary,

Como los negocios marchaban con lentitud debido a que yo vivo lejos, en la playa, decidí trabajar durante aproximadamente un mes haciendo terapia física en un centro de rehabilitación que funciona dentro de una casa de cuidados. Esta es gente que estuvo en un hospital y que no puede volver a casa porque no puede cuidarse a sí misma y por lo tanto, debe pasar unas pocas semanas recibiendo cuidados para mejorar.

Normalmente, detesto trabajar en una casa como ésta porque no es suficiente desafío para mí. Pero para mi sorpresa yo pasé momentos sorprendentes durante las últimas dos semanas. He estado haciendo tapping a todos en varios lugares, desde enfermeras hasta ayudantes, a jefes y a pacientes.

Primeramente, mi jefe se quejó de tener un severo dolor de rodillas y sensación de presión. Su nivel de intensidad en la escala de 0-10 era de 8 para el dolor y en la escala de movimiento ella estaba solamente en un 70/90. Yo sólo trabajé con ella por unos 10 minutos para el dolor y para la presión. Ella se levantó de la camilla y con ojos muy abiertos dijo: “No puedo creerlo, pero mi dolor desapareció complemente. Yo verifiqué su ligamento de la corva y había aumentado a 90/90, un ligamento de la corva perfecto.

El siguiente de mis pacientes fue una persona de unos 80 años que estaba enferma del estómago y se había sentido así por algunos días. La enfermera había llamado al doctor y él estuvo de acuerdo en enviarla al hospital para que le hicieran exámenes médicos. Yo tuve que introducirla en la terapia primeramente. Le pregunté si podía hacerle tapping para liberarla de su dolor de estómago. Ella accedió y en 10 minutos se levantó y se movía bien, sin mucho dolor.

La vi más tarde ese mismo día en el vestíbulo y le pregunté cómo habían salido los exámenes médicos. Ella contestó: “Yo cambié de idea y decidí que me estaba sintiendo mucho mejor y la enfermera canceló mi visita al hospital.”

Este tipo de cosas sucedieron todos los días con todos mis pacientes. No quiero aburrirlos, pero voy a contar dos casos más. Se trata de un hombre de unos 50 años, que no era mi paciente, pero en cuya terapia yo intervenía (como si yo supiera todo, ¿no?). Bueno, él había tenido una operación en el cerebro a raíz de la cual se le paralizó su pierna izquierda. Para peor, su hombro derecho fue diagnosticado como hombro congelado, que atrasaba su recuperación porque él necesitaba sus brazos para impulsarse en las barras paralelas. Su escala estaba en aproximadamente 90 grados y el nivel normal era de 180. El tenía también un dolor fuerte cuando movía ese brazo.

Bueno, yo trabajé con él durante cinco minutos, mientras su terapeuta veía a otro paciente. En ese tiempo, yo logré unos 30 grados más de movimiento y el dolor disminuyó un 20%.

Al día siguiente, yo pregunté a su terapeuta si podía trabajar un poco más con él. Yo le permití que probara su nivel. Ella probó y estaba en 130/180, que era el que tenía el día antes, cuando comenzó con EFT. Yo trabajé con EFT durante 10 minutos y llamé a su terapeuta nuevamente para hacer una nueva evaluación. Ahora bien, normalmente, lleva semanas y semanas lograr una reducción, por lo cual yo quería que ella volviera a probar. Ella parecía algo molesta al pensar que recién lo había evaluado y preguntarse por qué yo le pedía que lo hiciera nuevamente. Para su sorpresa, el nivel dio 175/180 y el hombre no tuvo dolor durante el movimiento. Yo bajé tu manual de EFT y se lo di hoy para que lo lea y le dije que se lo aplicara a sí mismo a una hora determinada por unos pocos días.

Otro milagro de EFT sucedió ayer. Una de mis pacientes, que tiene 72 años, ha tenido muchos problemas para caminar. Su equilibrio es reducido. Yo estuve trabajando con ella durante unos pocos días, haciendo solamente la terapia corriente, cuando ayer ella dijo: “Tengo tanto miedo de caerme, ¿qué sucede si me caigo y no puedo levantarme? Bueno, yo comencé a hacerle tapping para su miedo de caerse. Trabajé durante unos 10 minutos, hasta que me sentí lo suficientemente seguro como para pedirle que caminara nuevamente para probar su miedo. Bueno, ella caminó con tanto control que me sorprendió (lo cual ya no sucede mucho). Y entonces me sorprendió más aún cuando declaró: “No he caminado tan bien como hoy desde que tenía unos 30 años.” ¡Tenías que haberla visto sonreír!

Hoy trabajé un poco más con ella. Entonces la hice caminar hacia atrás, sin que perdiera el equilibrio. Ella hizo una vuelta alrededor de la casa gritando lo bueno que era poder caminar. Ella me dijo que su marido no lo creía y que él quiere venir a verla en terapia. Se le prohíbe caminar fuera de la terapia a causa de sus antecedentes de caídas.

Qué bueno sería que las instalaciones de pacientes externos quisieran dejarme trabajar con pacientes como estos. Pero yo sé que no va a suceder nunca. Mejorar un hombro congelado o una rodilla reemplazada en unas pocas visitas los dejaría sin negocio en poco tiempo. Por ahora tomo lo que puedo.

Con cariño,
Roseanna

Traducido por Dalila Milicúa

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