Dolor de ciática desaparece al resolver numerosos asuntos emocionales

muchos corazones... un mismo latido

Aquí tenemos otro reporte de Javier Gómez de México de un caso de ciática donde se resuelven muchos aspectos para eliminar el dolor incapacitante. Favor de consultar a un médico en todos los asuntos médicos.

Por Javier Gómez

Este caso es de una mujer quien tenía un dolor muy fuerte que le corría de la parte de arriba de la cadera hasta las puntas de los dedos de los pies. A pesar de tener tanto tiempo con este dolor, ella no había dejado de trabajar. Su trabajo es realmente pesado, pues casi en todo el tiempo su labor es de pie y en los últimos 5 meses ella definitivamente ya no pudo trabajar, porque el dolor era demasiado intenso y había solicitado una incapacidad, misma que en su trabajo fue tolerada durante 5 meses. Ella ya tenía todo ese tiempo con la incapacidad laboral, cuando su empleador le comentó que le daba mucha pena, pero en realidad requerían alguien que hiciera la labor, y que lo sentían mucho pero que si no regresaba a trabajar se le despediría. Para ella eso significaba un golpe muy fuerte y devastador. El área donde ella vive en California se está viendo muy afectada por la recesión económica y eso no solo significaba que ella podría perder su trabajo y por ende sus ingresos, sino que debería de dejar su vehículo por no poderlo pagar y al perder éste, perdería también el transporte de su hija, pues ella lleva todos los días a su hija a su trabajo. Cuando empezamos a trabajar le pregunté si tenía algún miedo que ella creyera que aun estuviera presente, a lo que me comentó que habían pasado por un accidente de tránsito y el vehículo quedó completamente destrozado y al poco tiempo ella empezó con los dolores de la cadera. Trabajamos el miedo y el susto que tenía por el accidente del vehículo. Empezamos todavía estando su miedo y temores en 10. Su dolor también estaba en 10.

“Aunque tengo mucho miedo a la muerte, me amo y me acepto completa y profundamente.”

Así, en cuatro rondas, su dolor bajó a 5, pero en las rondas subsecuentes se atoró y no bajó más. Aunque su miedo desapareció, no así el dolor de la ciática que seguía en 5; entonces le pedí otro miedo y éste fue a perder su empleo. Lo trabajamos y desapareció, pero el dolor sólo bajó a 4. Enseguida le pregunté por algún otro aspecto que fuera relacionado con una emoción negativa, y me comentó que tenía una cosa que le causaba culpa y vergüenza: una vez su esposo y ella tuvieron un altercado siendo él muy agresivo ofendiéndola muy fuertemente. Ella salió de su casa muy disgustada y por la calle, se encontró con un viejo amigo que le ofreció apoyo y consuelo. Tanto apoyo y consuelo fue que quedó embarazada de su amigo. Ella ocultó este hecho a pesar de que su esposo siempre sospechó y se lo decía. Unos años más adelante, el marido falleció y ella ahora cargaba con la culpa de no haber sido sincera con él y sentía vergüenza de eso. Empezamos a trabajar este aspecto de culpa:

“Aunque engañe a mi esposo, me amo y me acepto profunda y completamente.”

Así varias rondas (tres ó cuatro) su dolor sólo disminuyó 1 punto, ahora estaba en 4. Luego procedimos a expresar:

“Aunque me siento avergonzada por lo que hice, me amo y me perdono profunda y completamente.”

Su dolor bajó a 1 después de 5 rondas. No se movió más. Buscamos otro aspecto y me comentó que sentía mucho coraje porque su esposo la había dejado desamparada ya que vivió 12 años con él y tenía cinco hijos (cuatro con él, y el quinto, del cual él no sabía). Cuando murió, no estaban casados; vivían en concubinato, y al morir dejó una cantidad de dinero a una hija de él de su primer matrimonio. Esto a ella le causaba mucho coraje; pensaba que su hija no necesitaba ese dinero y que ella, por ser su esposa y madre de los cinco hijos, sí lo necesitaba. La hija de su esposo le tenía también mucho coraje y no le dio nada. Enseguida trabajamos este coraje. Cuando empezamos a hacerlo, ella se desencajo; estaba realmente muy enojada con esta situación, incluso tuvo una crisis nerviosa, estaba realmente rabiando. Hicimos unas 6 rondas hasta que aminoró, y finalmente desapareció este coraje. Luego, calibramos el dolor de la ciática nuevamente y estaba en 1. Seguimos buscando y encontró que todavía estaba mortificada por un hijo que habían balaceado; ya estaba bien, pero ella temía que volvieran a atentar contra su vida. Deshicimos este temor con dos rondas de:

“Aunque temo que maten a mi hijo, me amo y me acepto completa y profundamente.”

Desapareció por completo su temor y al calibrar el dolor de ciática, éste había desaparecido por completo. Todo el trabajo fue de 4 horas aproximadamente, de las 6 de la tarde a las 10 de la noche. De esto ya hace 4 meses. Jamás ha regresado este dolor.

Javier