Forma parte de la AHEFT y accede a más beneficios

Login

Aliviar el dolor de espalda: una fantástica razón para que los médicos se planteen hacer EFT antes de prescribir fármacos o cirugía

Con sólo unos minutos de EFT, Alwyn Beikoff, de Australia, consigue que desaparezca el agudo dolor de espalda de su cliente. Los médicos que deseen minimizar los fármacos, la cirugía y los procedimientos médicos invasivos lo encontrarán fácil y fascinante.


Por Alwyn Beikoff

Wayne, un hombre que se dedica al control de plagas, vino a tratar las termitas de nuestro hogar. Padecía un dolor terrible, ya que se había dañado la espalda la tarde anterior. No podía levantarse sin agarrarse a algo o sin hacer fuerza con las rodillas. Caminaba erguido y rígido, evitando cualquier movimiento que pudiera causarle dolor, por lo que giraba todo el cuerpo en lugar de mover sólo la cintura.

Tras el tratamiento antitermitas, le pregunté si le gustaría que probara algo que podría eliminar su dolor o aliviarlo un poco. Se mostró dispuesto a probar cualquier cosa.

El dolor inicial era de un 9 en una escala del 0 al 10. Empezamos con la frase preparatoria siguiente en el punto de karate (PK): "Aunque tengo este terrible dolor en la parte baja de la espalda”.
E hicimos una ronda completa de tapping.

La intensidad bajó a 6. De nuevo volvimos al PK con la frase "Aunque todavía siento algo de dolor en la parte baja de la espalda."
E hicimos otra ronda completa de tapping.

La intensidad bajó a 3. Esta vez no empleamos ninguna frase de preparación e hicimos tapping diciendo "Este dolor restante".

Por entonces, podía acuclillarse, doblarse y caminar arriba y abajo, y dijo que la intensidad de su dolor seguía siendo de 3. Vi que tenía mucha más movilidad que antes así que le pedí que se estuviera quieto y valorara la intensidad. Dijo que “tal vez fuera de un 1". Así que el hecho de moverse arriba y abajo era otro aspecto.

Entonces hicimos tapping diciendo: "Este dolor restante", con la siguiente frase de preparación: "Aunque sigo sintiendo algo de dolor al moverme y al estar de pie."

Tras una ronda, la intensidad bajó de 3 a 1 mientras caminaba.

Terminamos girando los ojos del suelo al techo.

Wayne estaba totalmente fascinado pues pudo salir caminando y meterse en su auto como si nunca le hubiera dolido la espalda.

Alwyn Beikoff
Coach de Rendimiento Personal - Toowoomba, Australia

Traducido por Eva Llobet Martí

InEnglish.gif


Compartir