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Utilizando EFT para Fasciitis Plantar


Alrededor de mediados de los 80, me diagnosticaron Fasciitis Plantar. El dolor de pies que me afectó era tan severo que yo gateaba sobre mis manos y mis rodillas por la casa en vez de caminar. Esto sucedió mucho antes de que naciera EFT y por lo tanto me tomó unas tres semanas de descanso de mis pies para que sanara completamente.

Afortunadamente, mis actividades diarias me permitieron prescindir de mis pies. ¿Pero qué hubiera sucedido si mi ocupación hubiera requerido que yo me parara en mis pies todos los días… por ejemplo, si hubiera sido un cartero? Eso fue lo que sucedió con el cliente de Marian Slaman en este artículo. Sírvanse tomar nota de cómo este caso muestra buenos resultados por un momento y después “entra en regresión”. Recién cuando Marian enfocó los problemas emocionales el problema se solucionó.

Por Marian Slaman

Mi cartera, Marcelle, había estado alejada de su ruta por algunos meses, pero regresó al trabajo hace dos meses, diciendo que había tenido que suspender su trabajo debido a los dolores de sus pies. Como yo no tenía mucho tiempo, le di una mano rápidamente con EFT, le dije que hiciera tapping y la dejé continuar con su recorrido. Unos días después, la vi y ella tenía algunas preguntas para hacerme con respecto al proceso. Ella no estaba segura de recordar los puntos del tapping, lo que hacía, etc. Paradas en la calle, yo tomé su mano y, mientras ella describía el dolor, yo comencé a hacer tapping en las puntas de sus dedos. El dolor quemante de sus pies se redujo inmediatamente y sus pies se sintieron mejor casi instantáneamente. Ella estaba sorprendida.

Le habían diagnosticado Fasciitis Plantar, pero como esa afección no estaba relacionada con su trabajo, no le correspondía una compensación laboral y no podía tomar licencia con sueldo.

Antecedentes: La Fasciitis Plantar es una inflamación dolorosa que a menudo es causada por un estiramiento excesivo de la cara plantar. La cara plantar es una banda ancha de tejido fibroso, que va desde el hueso del talón hasta la parte delantera del pie. La Fascia Plantar puede causar dolor en los talones, dolor en los arcos, y a menudo irritación de los talones. Para aliviar el dolor, se debe proveer a los pies un acolchonamiento y la absorción del impacto. De Denise Schramek, C.O.T, B.O.C., R.F.O. Terapeuta Ortopedista.

Su dolor comenzó hace dos años cuando las valijas del correo estaban muy pesadas. El día siguiente, a pesar del dolor, ella volvió a su ruta. Esta vez el dolor se intensificó y surgió una inflamación significativa. Como resultado de ello, ella tuvo que faltar al trabajo por varios días.

Al volver, ella permaneció en la oficina e hizo solamente una parte de su recorrido que se limitaba a edificios de apartamentos y complejos de oficinas. Después ella volvió a su ruta normal en marzo y, a pesar del tiempo que hizo la ruta reducida, el problema no se había solucionado. El dolor que ella tenía era tan fuerte por momentos que cuando ella volvía a su casa del trabajo todo lo que hacia era descansar sus pies, aplicarles hielo, etc. y no podía resistir la tarea de hacer la cena, lavar los platos, etc. Y así, al día siguiente, con más dolor, ella hacía su recorrido nuevamente.

Al tener que volver a su recorrido normal, su vida se limitaba a hacer su ruta y descansar. Hacía unas tres semanas que ella había regresado a su recorrido cuando yo le enseñé EFT.

Así que, después de nuestra breve sesión en la calle, yo la despedí, armada con las puntas de sus dedos. En los pocos días y semanas que siguieron ella hacía tapping mientras caminaba, cuando sus manos no estaban llenas de envíos, cuando ella tenía una mano disponible y al final de la noche. De vez en cuando, yo la veía o salía a la puerta para preguntarle cómo estaba y ella le cantaba loas a EFT. A finales de abril (después de alrededor de un mes haciendo tapping), ella me informó que no estaba funcionando más. Ella pronto tomaría una semana de vacaciones y fijamos una cita para el martes (su segundo día de regreso al trabajo), al final de su turno.

Cuando ella llegó, yo descubría que el problema no afectaba “sus pies” sino solamente su pie derecho. El dolor había llegado a un 7 el día antes y estaba en 7 en ese momento.

Hicimos tapping en el filo de su mano

Aunque tengo este dolor en mis pies…
Aunque duele caminar...
Aunque se siente como si los huesos se fueran a abrir…
Aunque mis huesos necesitan reajustarse a mi ruta...
Aunque se siente como si me fuera a quebrar...

Hicimos varias frases preparatorias, descansamos un poco y el dolor había desaparecido completamente (¿maravilla de un minuto?). Nosotros SOLAMENTE hicimos tapping en el punto karate y el dolor había desaparecido antes de pasar a la secuencia. No tuve la oportunidad de conducirla a través de la secuencia.

La hice caminar un poco.
Encontramos un “pequeño dolor” (1) en el arco – lo suprimimos.
La hice caminar otro poco (incluyendo escalones)
Encontramos un “pequeño dolor” (nuevamente alrededor de un 1) mientras girábamos – lo suprimimos.
La hice caminar un poco más.
Encontramos un “pequeño dolor” (1) cerca del tobillo – lo eliminamos.

Las frases preparatorias adicionales que incluimos:

“Aunque es duro para mí moverme hacia adelante en la vida…”
“Aunque no me gusta girar y ajustar…”
“Aunque no me gusta ir hacia adelante...” (nota al margen – ella dijo que su hermana había hecho el comentario de que Marcelle no aceptaba riesgos).

En esta etapa le dije que yo quería que ella encontrara algún dolor. Le dije que torciera y se balanceara sobre sus pies, etc.

En aproximadamente 20 minutos sus pies estaban bien, mirábamos pero ella no podía encontrar más dolor.

Yo consideré la idea de dejarla ir, pero cambié de opinión. Sabiendo que posiblemente se tratara de un problema emocional que creó esta situación, le hice algunas preguntas. Marcelle tiene 56 años y a los 60 se puede jubilar.

Afirmaciones verdaderas. 0 = no verdadera 10 = totalmente verdadera
Mis pies no me van a durar hasta que me jubile: 8
Tendré que trabajar en la oficina y abandonar mi recorrido: 7
Mi cuerpo no va a durar hasta que yo me jubile: 8,5 – 9

Aunque no había dolor físico – la energía emocional/sistema de creencias era que ella iba a incorporar más miedos y temer que sus pies no quedaron.

Hicimos más tapping.

“Aunque tengo miedo de que mis pies me lastimen mañana…”
“Aunque tengo miedo de que mis pies no duren más de cuatro años más…”
“Aunque tengo miedo de que mi cuerpo no dure cuatro años más…”
“Aunque temo que voy a tener que abandonar mi recorrido…”
“Aunque tengo miedo de que voy a tener que trabajar adentro…”

Tuvimos algún movimiento con las afirmaciones de verdades, pero no mucho, así que continuamos con lo anterior y con algunos puntos adicionales.

“Aunque tengo miedo de avanzar en la vida…”
“Aunque tengo miedo de terminar lisiada…”
“Aunque los doctores dicen que tengo que vivir con esto…”
“Aunque se suponía que el correo electrónico, las computadoras y el fax iban a crear una sociedad sin papel, yo tengo más correo para cargar…”

Mientras hacíamos las rondas, yo agregué que sea como sea el correo tiene que salir.

“Yo amo mis pies, mi jefe ama mis pies, Marian y todos sus vecinos cuyo correo yo entrego aman mis pies, Mi esposo ama mis pies…”
“Yo quiero pies perfectos; yo quiero pies perfectos para una revista…”
“Todo este papel que yo tengo que cargar…”
“Tengo miedo de no ser capaz de trabajar afuera…”

Hicimos tapping en la parte superior del cuerpo que “lleva la carga” (hombros, brazos, espalda).

Hicimos tapping en la parte inferior del cuerpo que “la lleva hacia adelante” (rodillas, piernas, tobillos, pies).

A pesar de que las afirmaciones de verdad bajaban uno o dos puntos en la escala de dolor solamente cada vez, el progreso continuaba y, eventualmente, perdían terreno. Las afirmaciones precedentes todas registraron un cero.

Yo le pregunté cuál sería su respuesta si ella tuviera que volver al trabajo esta noche y su jefe le pidiera que hiciera otro turno. Ella se mostró receptiva a hacer parte del otro turno y no mostró preocupación sobre sus pies que dolían al terminar la recorrida o sobre el final de la semana.

Ella enfocaba con comodidad la idea de que sus pies duraran hasta que tuviera 65 años (5 años después de jubilarse – ella quería seguir trabajando) y no tenía preocupaciones sobre la posibilidad de ser relegada a trabajar adentro, etc.

Sentíamos que el miedo había desaparecido y que ella se encontraba mucho más cómoda con la idea de que sus pies (cuerpo) conservara la fortaleza.

Para citar sus palabras, “Me siento como nueva”.

Ella también dijo que estaba teniendo menos problemas con los senos nasales (alergias) y que normalmente a esta altura del año si alguien acababa de cortar el césped ella lo sentía. Por lo tanto, el tapping sirvió también para eso y ella sugirió hacer tapping a su esposo que también recibió buenos resultados con sus alergias en los senos nasales.

Informe al día siguiente:

Ella volvió a su casa de nuestra sesión relajada y sintiéndose bien, sin que le molestara el tráfico ni las bocinas de otros.

Ella se sintió como en el séptimo cielo. Durmió como un bebé esa noche.

Ella durmió tan bien que saltó de la cama de apuro – el dolor que ella esperaba no estaba allí.

Ella no tuvo dolor mientras hizo su recorrido y tenía conciencia de estar caminando más rápido.

Ella terminó el día sin el menor dolor, algo que no había sucedido desde que comenzó con este problema nueve meses atrás. Ella no recuerda haber tenido un solo día sin dolor desde que esto comenzó, ni aun en los días en que ella no estaba haciendo toda su ruta.

Marian Slaman BA

Consultora de Productividad

Seguimiento de 3 meses: No se ha presentado ni el menor dolor por 3 meses después de la sesión inicial.

Traducido por Dalila Milicúa

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