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De un ataque de apoplejía a las migrañas – Alivio con EFT

Hola a todos,

La Reverendo Dinah Jackson sufrió un ataque de apoplejía durante un alumbramiento que resultó en severas migrañas. Estas persistieron durante muchos años hasta que obtuvo alivio a través de EFT.

Observen por favor que ella solo aplicó EFT directamente para el dolor físico y que NO se dirigió a las causas emocionales subyacentes. Mientras que tenemos muchos ejemplos de éxito con esta aplicación “directo al dolor”, es importante reconocer que cuando EFT no produce resultados con este enfoque, es mejor apuntar a las posibles causas emocionales de los dolores de cabeza.

También, cuando usamos “el enfoque emocional”, el camino más efectivo con frecuencia incluye desglosar los problemas en SUCESOS ESPECÍFICOS que están subyacentes. Según mi experiencia, esto aumenta las posibilidades de éxito.


Por Rev. Dinah Lee Jackson

Un poco de antecedentes primero: He estado sufriendo de migraña desde que nació mi hijo. Aunque solo periódicamente. Sin embargo cuando di a luz a mi siguiente y último hijo, tuve un ataque de apoplejía mientras estaba en el parto. La IRM (imagen de resonancia magnética) que me tomaron de mi cabeza después de su nacimiento mostraba que la mitad posterior de mi cerebelo en ambos lados estaba completamente blanca.

Se interpretó como tejido muerto o derrame sanguíneo. El radiólogo pensó que las imágenes que estaba mirando eran las de un cadáver.

Nunca fueron capaces de determinar si sufrí una apoplejía (una arteria obstruida) o un aneurisma (un vaso roto) de modo que no quisieron darme anticoagulantes para la apoplejía o coagulantes para el aneurisma, así que simplemente me miraron durante dos semanas y vigilaron la hinchazón de mi cerebro.

No tenían un buen diagnóstico, porque no sabían qué estaba pasando. Los doctores le dijeron a mi marido que era sorprendente que estuviera viva. Le prepararon para la posibilidad de que saliera ciega, sorda, o las dos cosas, alguna pérdida de memoria y retraso mental.

Con el paso del tiempo, seguí mejorando (para la inmensa perplejidad de la comunidad médica) pero empecé a tener las migrañas más abrasadoras cada día durante meses. Mi neurólogo pensó que podrían ser debidas a la disolución de lo que sea que estuviese en mi cerebro que lo volvió blanco. Afortunadamente, el tiempo entre migrañas se fue alargando, pero la severidad no disminuyó. Tenía que ir a urgencias para tomar demerol (un analgésico) para recuperarme.

Entonces usé EFT: Con esta historia, aprender sobre EFT fue un regalo Divino. Probé EFT durante mis dolores de cabeza periódicos y ¡funcionaba a la primera ronda!

Era como, “¡caramba!”

Después de seis meses, ocasionalmente sentía empezar un dolor de cabeza pero siempre podía “bajarlo con tapping” de EFT enseguida.

Entonces, hace tres meses, me levanté con un dolor de cabeza cegador. Al sentarme, se intensificaba. Empecé a sentir náuseas, mareos y me dieron sudores y empecé a temblar. Quise abrirme el cráneo de tanto que dolía. Probé acostarme… se puso peor. Pensé en un momento de pánico que solo los medicamentos podrían ayudarme, pero no podía mantenerlos dentro de mí y cada sesión delante del inodoro todavía hacía que doliera más.

Entonces se encendió una luz en mi mente: “¡Claro! ¡Haz tapping, boba!” Y así lo hice.

Me llevó un rato, temblando e intentando concentrarme, pero a mitad de la segunda ronda, empezó a parar el dolor punzante. Al final, sólo sentía como un bloque de cemento en mi cabeza.

Con una ronda más, hasta podía sentir como si el dolor fuese un molde, luego romperse y fundirse y lentamente escurrirse de mi cabeza. Tomé una profunda respiración, me lavé la cara y ¡se había IDO! ¡Me sentía BIEN!

Todo el incidente… desde que hice el primer tapping hasta que se había ido… fue solo cinco minutos. Ahora nunca uso medicinas para el dolor de cabeza, mientras que estaba usando dosis de 600 a 3.000 mg de ibuprofeno o demerol anteriormente antes de que el dolor de cabeza se detuviera. Y esto necesitaba una hora o más.

Ya no tengo miedo de salir de casa sin una botella de pastillas en mi bolso.

Sinceramente.
Rev. Dinah Lee Jackson

Traducido por Juan Carlos Vega - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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