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Una historia conmovedora sobre Michael, su tía enferma y EFT


Esta historia de Michael White demuestra que está verdaderamente conectado con su tía. También revela cómo EFT puede ser útil para una persona frágil a la que ya no le queda mucho tiempo de vida.

Por Michael White

Gary,

Hace unos 30 años, una de mis tías se había apartado de mi familia. Sin entrar en mucho detalle, se mudó al otro lado del país y perdió contacto con mi familia. De ella no se hablaba mucho en mi familia; sólo sabíamos que “tenía problemas”. La conocí una vez cuando tenía cinco años.

Pasó el tiempo, todos nosotros crecimos y mi padre otra vez se puso en contacto con mi tía Charlotte. Ella había pasado ya por dos matrimonios abusivos, le habían diagnosticado esquizofrenia, había superado una adicción a drogas, y ahora le habían diagnosticado un enfisema, diabetes, y una enfermedad cardiaca congestiva después de haber fumado durante 40 años (sí, había pasado por muchas cosas). Apenas podía caminar, dependía de oxígeno y tenía unas 200 libras de sobrepeso.

Mi familia organizaba una reunión de Nochebuena para que pudiésemos volver a conectar con nuestra tía y primas (eso fue hace 2 años). Ella estaba en la casa de una de sus hijas, luchando por respirar y poder caminar.

Pensé algo nervioso: “¿Por qué no?” Así que le hablé de EFT y lo hicimos en frente de todo el mundo. Ella estaba muy abierta y sorprendida de los resultados. Su resollar disminuyó y su respiración se calmaba y al final de la sesión pudo caminar por la habitación, una gran hazaña para ella. Y no se quedaba pegada al sofá sofocándose por aire durante una hora.

Eso fue el inicio de una relación de dos años que ha cambiado mi vida para siempre. Solía llamarla cada 2 o 3 días (de Seattle a Portland) e hicimos tapping en varios problemas que ella tenía. Hay una larga lista de éxitos de estos dos años en los que trabajamos juntos que voy a compartir con ustedes.

Cruzando la habitación:
Ella podía caminar de la cocina al baño y de vuelta a la sala (siempre con oxígeno), sin tener que parar para coger aire.

Resollando y crepitando:
Por su terrible condición pulmonar y corazón hipertrofiado, tenía un montón de líquido en sus bronquios. EFT solía aclarar eso en cuestión de minutos.

Incremento de la capacidad pulmonar:
Eso no es de ninguna forma científico, pero cuando comenzamos a hacer tapping ella estimaba su capacidad pulmonar en un 25%. Después de realizar tapping de forma persistente, estaba en un 45-50% consistentemente.

Lucidez rápida: Ella tenía que internarse a cada rato este último tiempo de su vida. A finales del 2006, recibimos una llamada que podría ser el final para ella. Me di prisa de Seattle a Portland para verla. Cuando llegué, ella ya había fallecido una vez y la habían revivido y apenas estaba conciente de lo que estaba pasando. A estas alturas ya éramos veteranos en EFT, así que comencé a acariciar su Punto Sensible. Ella volvió en sí – hasta el punto que fue dada de alta unos 3 días después. Su hija y su médico le contaron que el médico pensaba que había sido el uso de EFT que la había hecho regresar y que él estaba muy sorprendido de este giro. Al final de la sesión de aquella noche, ella estaba gritando “whoo hoo” y nos reímos juntos. Hicimos mucho trabajo motivacional y poderoso juntos y a ella le encantaba hacer tapping diciendo: “Estoy electrificada”. Parecíamos locos y era algo maravilloso. Las enfermeras se volvieron locas. Je, je.

Sanando dolores del pasado:
Eso era algo grande para nosotros ya que existían muchas historias dolorosas no contadas en nuestra familia. Hicimos tapping para las relaciones con sus hijas, hermanas y padres y para mi relación con mis padres y hermanos. Hicimos tapping a distancia para nuestros antepasados, soltando un montón de dolor y malestar.

Bajando de peso:
EFT le ayudó bajar más de 130 libras. Hicimos tapping y eliminamos su ansiedad por comer azúcar. No más galletas, lo cual para una persona con diabetes es sumamente importante.

Me gustaría poder decir que EFT ha creado un giro completo, pero no puedo. Después de años de tomar corticoesteroides por su enfisema, sus huesos se habían vuelto tan frágiles que el más mínimo movimiento podía causar una fractura. A principios de este año, se fracturó dos vértebras y sufrió un dolor constante. Los médicos hicieron lo que pudieron para que estuviera cómoda, pero ya no había mucho que hacer. Su cuerpo había tenido suficiente y se murió.

Pasé por un periodo en el cual me preguntaba: “¿Pude haber hecho más? ¿Por qué no logré sanarla completamente? ¿Debería haberme venido a vivir para acá? “, etc. Realmente me sentí culpable.

Ahora me doy cuenta (con la ayuda de EFT) de que Charlotte y yo desarrollamos una amistad que apreciaré el resto de mi vida. Veo los dos años que compartimos con un montón de alegría y siempre un poco de preocupación. Amo a mi tía y extraño a una de mis mejores amigas.

EFT me dio la posibilidad de ver más allá de los problemas, las enfermedades físicas y los traumas pasados. Me permitió conectar con una persona de forma que pudiera ver la vibración y felicidad que ella radiaba. Estimo que trabajamos unas 200 horas juntas, haciendo tapping, conversando y conociéndonos mutuamente. Realmente nunca he tenido una conexión como la que tenía con ella.

Quiero agradecerle, Gary, por habernos dado este regalo a Charlotte y a mí; no hubiéramos tenido lo que tuvimos sin eso. Y por todas las personas escépticas sobre el poder de EFT para sanar, ruego por que puedan vivir alguna experiencia como la que yo he tenido. Si la tienen, sabrán de lo que estoy hablando. Confíen en mí.

Michael White
EFT Seattle

Traducido por Kristin Holthuis Ir al Sitio WEB de Kristin

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