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Con el uso de EFT se puede resolver la fibromialgia

Ana Olivas nos regala este impresionante testimonio de cómo se curó de la fibromialgia con EFT, incluyendo muchos detalles del proceso.
Por Ana Olivas

Introducción de Guillermo Peña

En primer lugar, hola y muchas gracias a todos.

En mi práctica como profesional de EFT recibo constantemente regalos de la vida, todas y cada una de las personas que acuden a mi consulta o a los cursos me aporta un manantial de conocimientos, de experiencias extraordinarias. Las vivencias son imborrables y desde esta plataforma os doy las gracias por haberme hecho tanto bien, por haberme enriquecido.

Hay una persona muy especial, la cual era muy calladita y algo tímida cuando acudió a un curso que impartía hace 9 meses, ella se llama ANA sufría desde muchos años de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica. Empezó a hacer tapping de una manera constante, persistiendo en las barreras que iba encontrando, y hoy en día es una persona, sana, entusiasta, una eficaz terapeuta de EFT.
Le pedí que me escribiera su testimonio para leerlo a las miembras de AFITEN en Tenerife en Enero del 2010, ahora lo comparte también con tod@s vosotr@s.

Querido Guillermo:

Me has pedido que escriba brevemente con respecto a los beneficios que me ha aportado EFT a mi enfermedad, la FIBROMIALGIA, para que sirva de testimonio y puedas leerla en un curso que vas a impartir.

Lo hago encantada:

Leo asiduamente el boletín con las experiencias de personas de todo el mundo y aprendo mucho. Me gustaría contribuir con este relato, donde explico mi experiencia personal en la sanación de la fibromialgia, porque me parece importante que la gente conozca de primera mano que EFT cura la fibromialgia, una enfermedad catalogada como crónica por la medicina occidental.

Me diagnosticaron fibromialgia en 1991 a los 37 años. Pero, aunque nadie lo sabía en esa época, yo sufrí mi primer ataque de fibromialgia a los 13 años, con síntomas claros como insomnio, dolores musculares, depresión, cansancio profundo, anquilosamiento, etc., etc. Tras los partos de mis dos hijas en 1979 y 1984 respectivamente, la enfermedad se agravó, pero ningún médico sabía qué era lo que tenía y optaron por tacharme de hipocondríaca, depresiva, perezosa, etc. Tuve que dejar el trabajo de profesora preescolar porque me resultaba insoportable el bullicio de los pequeños y estudié para profesora de español con alumnado de primaria y secundaria. Aunque estaba un poco menos estresada, el cansancio y el insomnio me obligaban a darme de baja varios días al mes, con el consiguiente problema laboral de mala trabajadora, irresponsable, etc. En el 91 leí por casualidad un artículo sobre la fibromialgia, identifiqué los síntomas y me presenté en la consulta del médico a quien le hacían la entrevista, el cual me la diagnosticó.

Desde el 91 he estado tomando antidepresivos para combatir el insomnio, Lantanon 90 mg y analgésicos para los dolores, he probado todo tipo de terapias, calor, luz, meditación, gimnasia en agua, relajación, etc.

He necesitado dormir alrededor de 10-11 horas diarias para no sentirme agotada todo el día, He tenido hipersensibilidad a los ruidos fuertes como bocinas de coche o gritos de niños que me producían estrés y taquicardia. Pero lo peor ha sido el cansancio crónico. Durante mis peores épocas, los dolores y el cansancio me metían en la cama durante al menos 5 días al mes.

Hace un año y cuatro meses una amiga terapeuta holística desde hace 20 años, Sophia Montañana, me enseñó a hacer tapping para el sobrepeso y me habló de las múltiples aplicaciones de EFT.

Entusiasmada por el éxito con el sobrepeso (he adelgazado 18 kilos sin angustias ni pasar hambre, tras hacer todo tipo de dietas sin resultado), estudié los tres primeros niveles de EFT con un magnífico profesor, Guillermo Peña, y ahora trabajo profesionalmente con EFT.

Pero lo primero fue probarlo conmigo misma. Curarme la fibromialgia ha sido mi prueba de fuego. Hice tapping de forma sistemática durante 3 meses alrededor de hora y media a dos horas diarias, utilizando diferentes técnicas como la receta corta, la película, el cuadro, buscando la causa raíz, la lámpara, la visualización, contar la historia (que lo he hecho por escrito, porque me la contaba a mí misma). He ido llevando un diario donde he escrito cada una de las frases que he empleado.

Empecé trabajando con las resistencias debidas a creencias con frases como:
Aunque creo que la fibromialgia es crónica…
Aunque creo que no me puedo curar la fibromialgia…
Aunque los médicos me han asegurado que nunca me voy a curar…
Aunque no sé qué es lo que me frena para curarme la fibromialgia…
Aunque no quiero curarme la fibromialgia…
Aunque me dijeron que los síntomas de la fibromialgia se agravan con el tiempo inestable…

También trabajé los beneficios secundarios de la enfermedad con frases como:
Aunque estoy acostumbrada a ser fibromiálgica…
Aunque tengo miedo a curarme y perder mi estatus de fibromiálgica…
Aunque uso la fibromialgia para no hacer cosas que no quiero hacer…
Aunque utilizo la fibromialgia como escudo para no asumir responsabilidades…
Aunque utilizo la fibromialgia para poner límites, porque no me atrevo a ponerlos yo…
Aunque gracias a la fibromialgia tengo un montón de tiempo libre…
Aunque gracias a la fibromialgia recibo atención y compasión…

Estas frases me dolieron bastante y me costó aceptarlas, pero me forcé a decirlas y cuando lo hice me dio una sensación de libertad enorme.

Y también trabajé las posibles causas de haberme enfermado de fibromialgia:
Aunque el miedo a la agresividad propia y ajena me producen fibromialgia y dolores musculares…
Aunque reprimir mi agresividad me produce fibromialgia…
Aunque tengo mucha rabia no expresada que me ha enfermado de fibromialgia…
Aunque la culpa me produce insomnio, cansancio y dolores musculares…
Aunque el perfeccionismo y la autoexigencia me han hecho enfermar de fibromialgia…
Aunque mi padre no me supo querer como yo necesitaba…
Aunque mi madre no está disponible para mí y nunca lo ha estado…
Aunque mi madre me dijo que apretara los dientes y siguiera para delante…
Aunque creo que tengo que esforzarme mucho en la vida…

También he usado frases en positivo como:
Soy una mujer sana. Elijo ser una mujer sana.
Elijo curarme la fibromialgia.
Estoy agradecida por el dolor, porque me trajo comprensión y compasión, pero ahora elijo aprender desde la alegría.
Estoy dispuesta a comprobar si mi camino puede ser transitado con alegría y agradecimiento.
Amo estar sana, me encanta.

Seguí con lo que es para mí el peor síntoma, el insomnio. Al cabo de dos semanas comencé a sentirme drogada al despertarme por las mañanas tras un sueño profundo. Sentí que tenía que dejar los antidepresivos, porque mi cuerpo no los soportaba. Así que empecé a bajar la dosis poco a poco. Pasé de 3 pastillas a dos y media durante un mes y al otro mes seguí con dos. Entonces consulté con mi sobrina, que es médica, por miedo a tener síndrome de abstinencia después de tantos años, pero ella me aseguró que haciendo EFT podía reducir las dosis cada 15 días sin problemas, y así lo hice.

Llevo desde julio de 2009 sin tomar antidepresivos y duermo mucho mejor que cuando los tomaba, me levanto descansada y llena de energía y sólo necesito dormir 7-8 horas, en vez de las 10-11 de antes.

También quiero comentar, para que en un momento dado nadie se desanime y piense: esto a mí no me funciona, que cada vez que me tocaba bajar la dosis de antidepresivos, esa noche no pegaba ojo ¡imposible conciliar el sueño! Es como si mi cerebro no pudiera aceptar el cambio, que le pareciera imposible dormir sin pastillas.

Así que he trabajado desde el principio con este tipo de resistencias con frases como:
Aunque me da miedo no dormir al dejar los medicamentos…
Aunque no me creo capaz de dormir sin medicamentos…
Aunque me dijeron que la fibromialgia y el insomnio son crónicos y nunca me voy a curar…
Aunque los médicos me dijeron que siempre voy a necesitar medicamentos para dormir…
Aunque el miedo a dejar los medicamentos me da insomnio…

Y después, las posibles causas del insomnio con frases como:
Aunque tengo miedo a perder el control y dormir profundamente…
Aunque me asusta la pérdida de conciencia y el soñar…
Aunque me cuesta dejarme fluir y dormir plácidamente…
Aunque la ansiedad me impide abandonarme al sueño…
Aunque tengo miedo a lo que pueda decir mi subconsciente y por eso duermo superficialmente…

Y los síntomas con frases como:
Aunque tengo un sueño muy superficial…
Aunque duermo a trompicones…
Aunque me despierto cansada y sin energía…

Y frases en positivo como:
Elijo dormir plácidamente y de un tirón sin tomar pastillas.
Aunque me cueste dejarme fluir, elijo dormir bien a partir de ahora.
Aunque suelo tener un sueño poco relajado, elijo dormir profundamente a partir de ahora.
Me encanta dormir de un tirón toda la noche y despertar descansada.

En cuanto al segundo síntoma más desagradable, el cansancio, prácticamente desapareció al desaparecer el insomnio, así que necesité muchas menos rondas.
Algunas frases que usé fueron:
Aunque necesito dormir mucho y descansar en el sofá muchas horas al día…
Aunque a veces estoy tan cansada que me dan ganas de vomitar…
Aunque los médicos me dijeron que siempre tendría cansancio y que lo único que podía hacer era descansar…
Aunque me convencieron de que mi cansancio era crónico y nunca lo curaría…

Ahora, durmiendo un promedio de 3 horas menos por la noche, prácticamente ya no duermo siesta, tengo mucha más actividad y me siento más contenta y con energía.

Quiero comentar también que he comprobado que, cuando estoy preocupada por algo, me cuesta conciliar el sueño o me despierto en mitad de la noche.

Así que lo que hago es hacerme unas cuantas rondas de tapping con frases como:
Aunque estoy preocupada y me he desvelado…
Aunque la preocupación me produce insomnio…
Aunque tengo miedo de no poder dormirme de nuevo…
Elijo volverme a dormir inmediatamente y despertarme descansada cuando suene el reloj.

Y ya en la segunda o tercera frase empiezo a bostezar y cuando termino me duermo inmediatamente y me despierto con el reloj.

Con respecto al dolor, he ido haciendo tapping de forma sistemática en cada uno de los dolores y en el hecho de que en fibromialgia los dolores son itinerantes, un día aquí y el otro allí.

He usado frases como:
Aunque me duele la mano derecha…
Aunque me duele la mano izquierda…
Aunque tengo dolores itinerantes típicos de fibromialgia…
Aunque me duelen todos los músculos del cuerpo…
Aunque el dolor me impide relajarme…
Aunque me arde el hombro derecho…
Aunque me arde el hombro izquierdo…
Aunque siento un dolor punzante en…
Aunque me duele tanto en tal sitio que no aguanto ni la ropa…
Aunque me duele la piel y no puedo ni tocarme

Llevo sin tomar un analgésico desde mayo de 2009

En cuanto a la hipersensibilidad a los ruidos, ya no ha vuelto a darme taquicardia el grito inesperado de un niño jugando, ni a aturdirme el jaleo de un bar.

He usado frases como:
Aunque el grito inesperado de un niño jugando me da taquicardia…
Aunque me aturde el bullicio de los bares…
Aunque me produce estrés y taquicardia la agresividad y los malos modos de la gente…
Aunque se me agarrotan los músculos cuando alguien me grita…

También quiero comentar que, paralelamente, he hecho una lista de más de 140 eventos específicos desagradables y que he ido limpiándolos sistemáticamente con EFT. Todavía no acabo, por supuesto, pero me parece fundamental este trabajo para reforzar la mejora y evitar la vuelta de la fibromialgia.

Y, ¿cómo no?, seguir cuidándose. Como a un/a exfumador/a no le conviene encender un cigarrillo, porque hay muchas probabilidades de recaída, a las personas fibromiálgicas no nos conviene ponernos en situaciones de estrés y hemos de procurar dormir lo suficiente y llevar una vida tranquila y sana.

Y la conclusión de todo esto que relato es que ha mejorado tanto mi calidad de vida, que puedo decir que me he curado la fibromialgia. La primera vez que dije esta frase me quedé impresionada. Yo misma no podía creer lo que estaba diciendo. Pero es así, yo ya no me considero una enferma de fibromialgia, a pesar de que durante 18 años me aseguraron varios médicos, que tendría que acostumbrarme a vivir así, con dolor y cansancio crónicos.

Así que animo a todo el mundo, terapeutas y personas que quieren autosanarse, a que perseveréis y hagáis tapping sistemáticamente, porque la fibromialgia se cura con EFT y yo soy una muestra viva de que es cierto.

Un beso a tod@s y adelante.

Ana Olivas, Valencia, España, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. , teléfono fijo: 96 3462220, móvil: 647188028. Profesora Preescolar, Profesora de Español, Formada como Terapeuta Fundacional EFT, nivel 3 por Guillermo Peña.

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