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20 años de ciática desaparece con EFT

Escucha mientras Javier Gómez de México utiliza muchos abordajes creativos para ayudar con este severo dolor. Muchas ideas buenas aquí. Favor de consultar a un médico en todos los asuntos médicos.


Por Javier Gómez

Gary:

En el primer caso, acudí a atender a una persona de 58 años de edad. Tenía un severo y agudo dolor en ambas piernas. Este dolor estaba con ella desde hacía 20 años. Ya había visitado a toda clase de doctores, ortopédicos, especialistas, incluso ya había estado en tratamientos de masajistas especializados en terapias, piedras calientes y también había acudido a magnetoterapeutas. La lista que me recitó era tan larga que realmente no me la pude aprender. Ella había vivido un martirio de dolor de 20 años, de día y de noche. Su trabajo es muy pesado porque realiza labores en el campo en California, regularmente agachada en campos de cosecha de alimentos.

Cuando me recibió, su caminar era de lado hacia la izquierda y con un ligero rengueo de la derecha, un poco agachada. Buscaba un cierto equilibrio en su cuerpo que aminorara el intenso dolor que sentía. Lo pude ver sin que me lo dijera.

Después de explicarle la serie de puntos de EFT, el punto 9-Gama y movimiento de ojos, le pedí que fuera explícita y detallase lo que ella creía que tenía. Ella me dijo que después de buscar con tantos doctores y no encontrar ninguna solución se dio por vencida y que incluso ya estaba empezando a creer lo que algunas amistades de ella le habían dicho con insistencia: que ella era víctima de un embrujo, que alguien la había hechizado y que estaba así porque alguien había pagado para que le hicieran ese embrujo. En vista de que esta creencia podría limitar el resultado, le pregunté cuánto ella creía que era cierto el embrujo. Me dijo titubeando que, como que creía y no creía; del 0 al 10 ella pensaba que estaba embrujada hasta el 5, e insistió en que algunas veces creía y otras veces no. Hicimos tres rondas de EFT con

“Aunque creo que estoy embrujada, me amo y me acepto completa y profundamente”.

Al final de las tres rondas me dijo que ya definitivamente no creía, y le comenté que, en dado caso de que alguien le hubiera hecho eso, la fuerza que alimentaba ese embrujo era precisamente su propia creencia y que ahora, después de las tres rondas, ya estaba completamente desvanecido cualquier embrujo que pudiera creer que le hicieron. Su aspecto y su cara empezaron a cambiar.

Cuando empezamos a buscar la raíz del origen de la ciática le pregunté si recordaba algún evento importante que le hubiera ocurrido durante el tiempo en que empezó el dolor y ella recordó que poco antes de que le empezara la ciática ella tuvo problemas con su marido: él la había dejado por otra mujer y las veces en las que él regresó a casa sólo fue para exacerbar más la mala relación de ellos. Ella sólo atinaba a descargar toda su rabia a través de maldiciones y majaderías. Aunque reconoció que si bien le decía muchas groserías y hasta le mentaba la madre, en su interior deseaba que no se fuera, ya que a pesar de todo, aun lo amaba. Si bien es cierto que esa no era la primera vez que él se metía con otra mujer, esta vez se fue y ella intuía que ahora si era para no volver. Después de calibrar el dolor en ambas piernas, ella me dijo que del 0 al 10, tenia ambas piernas en dolor de 10, y me comentó que ese día no tomó ningún medicamento porque estaba esperado que yo fuera a tratarla, y al estar sin ningún fármaco que enmascarara el dolor, poder comprobar la efectividad. Empezamos una primera ronda con una maldición específica que me dio una idea de la tensa relación que en ese tiempo llevaba con su esposo:

“Aunque te odio perro desgraciado, me amo y me acepto completa y profundamente”...

Con esta frase fueron dos rondas y pasamos a otra frase todavía más pesada que ella también utilizó mucho por ese tiempo:

“Aunque deseo que te mueras hijo de tu chin%&@3da madre, me amo y me acepto completa y profundamente”...

Con esta segunda frase hicimos 3 rondas, y al final de las 3 rondas ella misma no podía creer que su dolor ya había bajado a 5, en un rango de 10, ¡¡¡después de 20 años!!! Esto sucedió en más o menos 30 minutos, junto con la plática en la que se estaba buscando la raíz del problema. Volvimos a repetir ambas rondas sin lograr bajar más allá de los 5 puntos iniciales, entonces le pedí que buscara algún miedo que hubiera sentido por esas fechas y enseguida me comentó que ella sentía varios miedos. Entonces, nos fuimos poco a poco desbaratando los miedos que fue presentando: Sintió miedo de lo que fuera a ser su futuro como familia al no tener el sostén y apoyo de su esposo. Empezamos a trabajar con:

“Aunque tengo mucho miedo de la carga familiar, me amo y me acepto completa y profundamente.”
“Aunque tengo mucho miedo de no poder mantener a mis hijos, me amo y me acepto completa y profundamente.”

Este estado desapareció después de 4 rondas cada una, pero su dolor sólo bajo de 5 a 4, a lo que le pedí que buscara otro miedo y me comentó que había otra cosa que por mucho tiempo le llenó de mucho miedo y pánico: el recuerdo de la mujer por la que le había dejado su esposo. Me comentó que cada vez que la recordaba se llenaba de mucho miedo, y que incluso la soñó muchas veces y se despertaba llena de pánico y angustia. Ella estaba segura que esa mujer era la que le había hecho el embrujo, y que realmente sentía mucho miedo por ella. Cuando trabajamos directamente el miedo hacia la mujer, lo hicimos con dos tipos de frases:

“Aunque le tengo miedo a esta pin$&@e vieja, me amo y me acepto completa y profundamente.”
“Aunque siento mucho odio por esta pin@&*e vieja, me amo y me acepto completa y profundamente.”

Después de estas rondas, 5 de cada una, ella bajó su dolor de 4 a que le quedaran 3 puntos. Seguimos buscando más. Trabajamos de nuevo en buscar más odios o más miedos, pero parecía que no había más. Como ya sus propios argumentos parecían estar agotados, recurrí a la técnica de la película y, sin titubear, me dijo que su película se llamaría “Mi Desastre”. Al pedirle que me contara la parte más importante, fue que en realidad ella le decía a su esposo que lo odiaba y que le deseaba la muerte, pero que en su corazón lo amaba con todas sus fuerzas y deseaba tener el valor de perdonarlo, pero no lo podía hacer porque se sentía muy humillada. Por un lado deseaba matarlo con sus propias manos y por otro lado, deseaba correr a abrazarlo y llenarlo de besos, pero había algo que se lo impedía: precisamente, su coraje de sentirse abandonada por otra. Le pregunté si alguna vez ella se portó hipócrita, y me dijo que no, pero al explicarle que si ella le decía “muérete” pero sentía “te amo” si había sido hipócrita porque su verdadero sentir era “regresa a casa, te perdono” aunque expresara lo contrario. Cuando tratamos:

“Aunque me porté hipócrita con mi marido, me amo y me acepto completa y profundamente” (con esta frase hicimos dos rondas) y luego
“Aunque fui falsa en mi odio, me amo y me acepto completa y profundamente”.

Su dolor bajó hasta 1. Seguimos haciendo más rondas pero su dolor no bajó de 1. Seguía en uno, estábamos estancados, no se movía nada. Fue entonces se me ocurrió preguntarle si ella realmente creía ahora que se podía curar y me dijo que aunque el dolor había casi desaparecido, ella estaba segura que debería de quedar algo de dolor en ella, porque como ese dolor había estado con ella por 20 años, y aunque ahora ya sentía casi total alivio, seguía creyendo que “debería de conservar algo de dolor”.

Le dije en tono de broma: “lo que pasa es que Usted ya se hizo amiga de este dolor y no quiere dejarlo ir, este dolor fue un amigo muy fiel, usted está encariñada con él porque no la abandonaba ni de día ni de noche: si hacía trabajo en la casa, ahí estaba; si estaba dormida, ahí estaba; si trabajaba, ahí estaba; nunca la abandonó, era muy fiel: no como su esposo”. Ella se río muy divertida y me dijo: “puede ser, este amigo fue tan fiel, que ¡¡¡realmente sí creo que lo voy a extrañar!!!”. Los dos nos reímos y luego le pedí que pusiera en su imaginación, mientras yo le hacia EFT esta escena: Se murió un gran amigo: el dolor de ciática. Debemos enterrarlo; lo llevamos a un panteón y lo enterramos. Mientras estábamos echándole paladas de tierra, nos despedíamos de él: “Adiós gran amigo que tanto nos enseñaste, Gracias por toda tu fidelidad, pero ya estás muerto y aquí te dejamos, ya no regreses. Adiós gran amigo, y ella agregó divertida “Adiós amigo enfadoso, ya no volverás nunca”. Después de esto, casi desapareció su dolor, pero me dijo que aún le quedaba un dolor muy leve que le recorría de la rodilla al pie. Afortunadamente acababa de leer al Dr. Dispenza en su último libro, donde indica que, (palabras más, palabras menos): primero, el cerebro produce órdenes y substancias que se somatizan y después estas somatizaciones pueden afectar las ordenes cerebrales originando un circulo vicioso: efecto-cerebro-orden bloqueadora- somatización y daño físico - producción de dolor - efecto-cerebro. (Dr. Joseph Dispenza, Evoluciona tu cerebro, Edit. Kier.)

Entonces, hice algo que fue intuitivo: le pedí que se sentara y que me diera su pie derecho, que es donde le quedaba sólo un poco de dolor, le agarré los dos últimos dedos, el cuarto dedo y el más pequeño y se los estiré. Sintió un dolor muy fuerte y le tronó. Le tomé el pie por el tobillo y se lo gire a la derecha y a la izquierda, le siguió tronando varias veces, luego cesó.

Comentario de Gary: Mientras esta manipulación parece haber sido benéfico, ésta puede ser un área donde una consulta médica sería de ayuda.

Le pedí que se levantara y se calibrara de nuevo. Ahora ya había desapareció todo dolor. Un escalofrío me recorrió el cuerpo, agradecí a Dios por permitirme ser el instrumento que a través de EFT había llevado salud a esta buena mujer. Todo este trabajo se hizo de las cuatro de la tarde a las once de la noche: siete horas en total. Un poco pesado: sí, pero se fue el dolor de 20 años. De esto hace ya 11 meses y no ha habido ninguna recurrencia ni rastro de dolor. Ahora vive libre del martirio.

Javier

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