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Ejemplos de “inoculación para el estrés” mediante EFT… “¿pero es duradera?”

La doctora Patricia Carrington nos da dos ejemplos en donde el trabajo previo con EFT ha tenido efectos perdurables. Esta, por supuesto, es una de las características más relevantes de EFT y es el sello de la sanación apropiada. Efectuado apropiadamente, EFT no es un “relámpago de una sola vez”. Indudablemente, la paz creada mediante el uso hábil de EFT por lo general perdura.

El artículo de Pat está lleno de sus usuales y maravillosas introspecciones, así como de su atención por los detalles. Tal vez ustedes desearán imprimirlo para aquellos quienes preguntan: “¿… pero es duradero?”
Por la Dra. Patricia Carrington

A partir de un dolor y una incomodidad profundos algunas veces se obtiene un bien sorprendente –no de un gran salto, sino mediante pequeños paquetes de aprendizaje positivo que pueden ser encontrados aún en el impacto del tipo que todos tuvimos que padecer a partir de los trágicos eventos de septiembre 11, 2001. Me gustaría informarles acerca de dos cosas que he descubierto—una tiene que ver con los efectos acumulativos del uso repetido de EFT a través del tiempo, y la otra con la manera en que esta crisis puede presentar una oportunidad para que algunas personas usen EFT para atravesar barreras emocionales que pueden no haber respondido a ningún otro tipo de tratamiento con anterioridad, incluyendo EFT.

“Lorraine” es la reportera estrella de un gran periódico metropolitano en el área de Nueva York. A ella usualmente le asignan la cobertura de grandes desastres. Durante esta semana pasada todos sus momentos despierta los dedicó a entrevistar a las familias de aquellos quienes perdieron sus vidas en las torres gemelas, incluyendo una entrevista en persona que ella condujo con un hombre cuya esposa se despidió de él mediante su teléfono celular justo antes del colapso (ustedes han escuchado acerca de él).

Lorraine había estado trabajando conmigo en terapia durante un año y medio, tiempo durante el cual utilizamos EFT de forma extensa para ayudarla con una claustrofobia que había padecido durante largo tiempo, hasta el punto en el que ahora ella es capaz de subirse a los elevadores sin entrar en pánico (aún cuando no puede entrar en túneles en calma, especialmente si ella está a bordo del tren), y ella ya no padece de sus anteriores ataques de pánico. También ha hecho grandes progresos en otros aspectos de su vida en el transcurso del tratamiento.

Mientras esperaba a que ella llegara a mi oficina ayer, pensaba que ella estaría realmente alterada porque yo recordaba la forma en la que ella se preocupaba obsesivamente durante días si veía un solo perro callejero en la calle que estaba sin hogar, experimentando una culpa intensa porque no podía salvar a todos los animales heridos que veía. Muchas veces hicimos tapping para este problema, gradualmente reemplazando su culpa con un interés amoroso hacia los animales que ella sí puede ayudar, incluyendo su propio y amado perro y gato. Esto ha significado un triunfo y un gran alivio para ella.

Cuando llegó a mi oficina, aún cuando estaba cansada, ella estaba sorprendentemente ecuánime. Conforme hablaba de los eventos con los que había tenido que lidiar cuando contactó a las personas que habían sufrido más debido a este evento, yo podía observar que los estaba “manejando”. Ella sentía una profunda compasión hacia todos aquellos que habían sido afectados, sin embargo no se estaba metiendo dentro de lo que yo llamo el “síndrome del salvavidas” (el peligro que corre un salvavidas de ser jalado bajo las olas por una persona que se está ahogando, y de no ser de utilidad por tal razón). Mientras la escuchaba hablar, no podía sino recordar a la Lorraine asustada y llena de culpa de un año antes. ¿Cómo se podía explicar esta reacción de su parte?

Ella espontáneamente me dio la respuesta. “Es sorprendente”, ella dijo, “pero lo estoy manejando. Soy capaz de trabajar con personas que han sido afectadas y recibir el bombardeo constante de información en esa sala de noticias sin que me avasalle esa anterior culpa tan horrible. Puedo ayudar al escribir sus historias lo mejor que puedo para que el mundo entero pueda entender, pero eso es todo”.

Entonces añadió que pensaba que la razón por la que podía hacer esto era debida a todo el tapping que hemos hecho con sus asuntos de miedo y culpa en el transcurso de su terapia. “Yo realmente pienso que es el tapping lo que lo ha hecho posible”, ella dijo. Entonces me dijo que ni siquiera había tenido que hacer tapping para este evento específico, ella simplemente fue capaz de enfocarse y continuar trabajando.

Esto nos dice algo importante acerca de EFT y de sus efectos en el transcurso del tiempo. Al trabajar con Lorraine, uno tras otro los árboles de su “bosque” emocional habían sido talados conforme trabajamos con ellos, y muchos de los árboles circundantes habían caído como resultado de esto—y entonces más adelante, al enfrentar un desastre mayor, ella se encuentra a sí misma insospechadamente capaz de manejarlo en una forma que era totalmente fuera de carácter para la Lorraine del pasado.

Esto me recuerda de otro incidente que me fue informado tan sólo el mes pasado por parte de un hombre que ha estado usando EFT regularmente durante alrededor de seis meses para “casi todo”. Uno de sus conocidos recientemente fue buscado por la policía estatal para ser interrogado, y él inesperadamente tuvo que permitir que su propia casa fuera revisada por ellos, aún cuando era completamente inocente de toda implicación en el posible crimen. Terminó siendo interrogado en el precinto local, y me describió la calma y atención que tuvo para los oficiales que lo revisaron y lo interrogaron, y entonces dijo: “He estado tratando de averiguar por qué estuve tan calmado y ecuánime durante toda esta situación, y decidí que sólo podía deberse a una cosa –debía deberse a la gran cantidad de veces que usé la frase `me acepto a mí mismo profunda y completamente´ cuando estoy haciendo EFT. Creo que ha creado algún tipo de efecto permanente en mí, así que cuando sospechaban de mí, yo automáticamente me acepté a mí mismo”.

Observando estas dos historias puedo ver una completamente nueva dimensión de nuestro trabajo con EFT –aquella del cambio, en el transcurso del tiempo, en las actitudes y creencias profundamente arraigadas, a través de la mera repetición del proceso de EFT. En un sentido, estas dos personas recibieron una “inoculación para el estrés” a partir del EFT repetido, de tal suerte que cuando se les presentaron retos fuertes inesperadamente, ellos estuvieron sorprendentemente listos para enfrentarlos. Esto obviamente es un resultado altamente deseable.

En otro nivel, también muy ilustrativo, Lorraine demostró la forma en la que una catástrofe puede proveer una oportunidad de manejar algo mediante el uso de EFT, que tal vez pudo haber resistido todos los tratamientos previos. Ella me dijo que aún cuando ella fue capaz de enfrentar los devastadores eventos en calma, y de una forma constructiva, aún había un efecto secundario personal con respecto a este incidente, que la estaba molestando. Su claustrofobia (que esencialmente ha sido un miedo de ser “atrapada”) regresó de manera exagerada al ella imaginarse a las personas que quedaron atrapadas en el edificio, y particularmente conforme ella pensaba en la posibilidad de que las personas podrían haber quedado atrapadas en el tren del túnel bajo el Hudson, mientras el agua los cubría. Ella experimentaba miedo al pensar en sí misma en una situación similar, aún cuando esto no había interferido con su trabajo.

Cuando nos preparamos para usar EFT con esto, la primera parte de su frase de preparación parecía obvia: “Aún cuando me siento aterrorizada y avasallada por dicha escena…”, pero después de esto ella no podía pensar en ningún antídoto contra ese miedo. Aún cuando ella estaba familiarizada con el uso de Elecciones en la frase de preparación (un método que yo uso con frecuencia) ella no podía pensar en ninguna actitud que posiblemente pudiera contrarrestar esta reacción.

Conforme hablamos acerca del devastador sentimiento de estar atrapados padecido por aquellos quienes no pudieron escapar del desastre, le ayudé a hacer un re-encuadre del incidente completo antes de empezar a hacer tapping. Mi esperanza era permitirle verlo desde otra perspectiva que le permitiera sanar. Así que me dirigí directamente hacia el ojo del huracán, por decirlo así, y tratamos su miedo a la aniquilación.

Hice esto percatándome de que no existe forma alguna de hacer que sea aceptable quedar atrapado en un desastre sin escapatoria posible. Sin duda alguna, estábamos viendo sus viejos miedos de quedar atrapada reactivados, pero también había miedos de un peligro en el que realistamente podíamos vernos todos algún día. Estas son situaciones de punto-de-no-escapatoria, y mientras que para algunas personas en ciertas circunstancias el conocimiento de que “estoy a salvo AHORA” puede ser suficiente (como con frecuencia lo es para un recuerdo traumático de la infancia que ya no es aplicable, o puede serlo también para un niño que siente seguridad a pesar de todo, siempre y cuando sus padres estén presentes) no es seguro que ninguno de nosotros estemos ASI de seguros ahora. No existe ninguna garantía que podamos ofrecerle a nuestros clientes (o a nosotros mismos) de que este tipo de terrible evento no vuelva a repetirse.

Así que compartí con ella mi punto de vista –de que siendo la vida lo que es, nunca estamos realmente tan seguros como quisiéramos estarlo en cualquier momento dado. La vida es un frágil balance en el mejor de los casos (aun cuando no pensemos mucho acerca de esto) y tan sólo unos cuantos grados de calentamiento interno pueden destruirnos –y un meteorito atravesando nuestra atmósfera (y esto también podría ocurrir) nos borraría en un instante. En un sentido, continuamos viviendo de momento a momento tan sólo por la gracia de Dios.

Dado que no existen garantías de seguridad que honestamente podamos dar a adultos inteligentes en esta situación presente, ni magia alguna que haga que esto desaparezca y que no vuelva jamás, tan sólo podemos apuntar hacia niveles relativos de seguridad. Creo que esta es una de las razones por las que este incidente causa una confusión tan profunda. Nos hace dolorosamente conscientes de nuestra vulnerabilidad y del peligro que de hecho puede estar en nuestras puertas. Fingir que no es así es evitar el asunto y de hecho puede hacernos menos eficaces en nuestros esfuerzos por ayudar. Aquellos quienes están listos y que de hecho necesitan confrontar esta verdad y sobrepasarla necesitarán ser ayudados en ello mediante el uso de EFT.

Yo elegí ayudar a Lorraine a enfrentar lo absolutamente peor posible y aceptarlo completamente y con paz en su corazón. Desde este punto más bajo posible sentí que podríamos ser capaces de construir. Hice esto para tratar su presente exageración de los síntomas, pero no esperé el resultado, que fue un parte-aguas para su miedo a quedar atrapada de toda una vida.

Lorraine aceptó la palabra “aniquilación” con alivio, claramente expresaba lo que ella estaba sintiendo; aún cuando ella estaba muy familiarizada con EFT y había recibido un gran beneficio de éste durante un largo periodo de tiempo –yo no recomendaría normalmente un acercamiento tan directo para personas que nunca han trabajado con el método o a quienes no conocemos—a pesar de que en algunas ocasiones puede ser lo mejor para ellos también, esto deberá ser un asunto a evaluarse clínicamente con mucho cuidado.

Yo re-encuadré la situación que temía Lorraine al contarle acerca de Etty Hillesum, una joven mujer judía que había vivido en Holanda en el tiempo del holocausto. Etty dejó tras ella (eventualmente murió en Auschwitz) uno de los más extraordinarios recuentos del triunfo del espíritu humano en innombrables circunstancias jamás contados. Yo describí a Etty, inicialmente como una talentosa joven mujer sin ningún antecedente religioso o espiritual, quien al inicio de sus diarios estaba llevando un estilo de vida muy despreocupado, pero quien durante los días del incremento del terror nazi gradualmente empezó a sentir una extraordinaria Presencia dentro de sí quien frecuentemente le permitía sentirse “arrullada en los brazos de Dios”. Conforme la oscuridad descendió sobre el mundo, de manera contrastante ella se encontró experimentando un ascenso en su sentido de belleza con respecto a la vida, la gente, y al ayudar a otros. El creciente sentido interno de protección, y el florecimiento del amor dentro de sí en forma directamente proporcional al apabullante horror de los eventos externos, es de muchas maneras el ejemplo último de nuestra habilidad de elegir la manera en que experimentaremos CUALQUIER COSA. (Nota: El libro que contiene los conmovedores diarios de Etty se titula “Una vida interrumpida”).

Lorraine no profesa ninguna religión pero está abierta a los valores espirituales, y ella visiblemente cambió cuando yo describí a Etty. Cuando le pregunté: “¿Hay una elección que puedas tomar que te permitiría tener este sentido de protección ante un desastre?”, ella ahora pudo pensar acerca de una. Era: “Elijo libertad y paz interior”. Para ella esta simple frase representaba perfectamente la luz interior de la cual hemos estado hablando.

Así que Lorraine hizo una ronda de EFT usando el Trío de Elección –un método que yo describo en otra parte, y su frase de preparación fue así: “Aún cuando me siento aterrorizada y avasallada por esa escena, elijo libertad y paz interior”. Ella finalizó la ronda completa de EFT con un increíble alivio y dijo animadamente: “¡Casi puedo visualizarme atrapada y sintiendo eso –esa “Cosa” a mi alrededor, rodeándome, y hace toda la diferencia!”. Lorraine, normalmente una persona elocuente, sólo podía mover sus manos y llamar a la quieta protección que ella sentía “esa Cosa”, pero ambas sabíamos a lo que se refería.

Ella todavía necesitó hacer otra ronda más debido a que todavía no había bajado a cero en su medición de incomodidad, y ya que la frase “aterrorizada y avasallada” no resultaba apropiada porque ya no se sentía así, entonces ella usó las palabras: “Aún cuando yo no quiero sentirme atrapada, elijo sentir libertad y paz interior”.

Esto completó el trabajo. Ella se fue al finalizar la hora con una mirada de asombro en el rostro. “Esto es un súbito y gran logro con respecto a mi claustrofobia”, dijo “es el logro que nunca habíamos podido conseguir”. Y añadió: “Ahora veo que, en toda y cualquier situación posible –NADA tiene importancia”. Ella se refería, por supuesto, a las circunstancias externas.

Desde dicha sesión su claustrofobia ha sido significativamente menor. Aún cuando no ha desaparecido por completo, ella me dice que sus síntomas están mejor ahora de lo que han estado en todo el tiempo que hemos trabajado juntas.

Este puede ser un tiempo de transformación para aquellos quienes puedan aprovechar el crecimiento inherente al sufrimiento –y EFT puede ser una excelente ayuda para efectuar dicho cambio.

Con mis mejores deseos,
Pat Carrington

Traducido por Ana Paula Aguirre Hall - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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