Forma parte de la AHEFT y accede a más beneficios

Login

Usando EFT con una clienta que se siente fuera de control

Aquí se presenta un caso muy creativo de Angela Treat Lyon, en el que logra un mínimo avance hasta que ella intuitivamente introduce lo siguiente en el proceso de EFT: “Aún cuando quiero proseguir con mi vida, no sé lo que haría cuando y si prosiguiera con ella”. Esto abrió la puerta y generó un inicio de primera clase para un asunto global. Lean esto con atención. Hay muchos buenos pensamientos dentro.
Por Angela Treat Lyon

Hola Gary:

Pensé que te gustaría saber acerca de una sesión que tuve con una señora que me llamó porque se sentía fuera de control de forma persistente. La llamaré “Micki”. Según resultó, ella tomaba muchos medicamentos y ésta podría ser la razón por la que tenía dificultad a la hora de controlar sus sentimientos.

Micki es una persona que se ve muy en control, de 65 años de edad, y aparenta como si apenas hubiera cumplido los 50 –como mucho. Cuando me llamó, pude escuchar de inmediato a una mujer que estaba acostumbrada a ser fuerte e independiente, y que no se acobardaría ante ninguna dificultad.

Me dijo que estaba desesperada, y quería ayuda para lo loca que se sentía. De inmediato, le dije que yo no era médico, y que no podría hacer diagnósticos ni recetar medicamentos, pero que sí podía ayudarle con la forma en que se sentía.

Micki es una de esas personas que ha probado virtualmente todo, así que estaba muy abierta hacia EFT. Ella ha probado desde médicos alópatas hasta hipnosis, acupuntura en la universidad local, feng shui, e incluso cosas como prendas albanas de sanación distribuidas por la casa. Resulta importante que ha tenido la intención única en su mente por sanar desde el inicio del problema, que se inició hace alrededor de 12 ó 13 años. Pero había un ingrediente importante que faltaba en su búsqueda, en la cual me introduciré; y había un distractor posible para las sesiones que casi lo logra: pastillas.

Aquí se presentan algunas de las cosas con las que estaba teniendo problemas: episodios de frío y calor –se ponía roja brillante y se sentía como si permaneciera en el horno en un momento, y al siguiente temblaba y se congelaba. Sentía lugares calientes y fríos específicos en sus extremidades. Sentía cosquilleos en los brazos, manos y pies, y a veces desarrollaba salpullidos. No se podía calmar después del trabajo a menos que caminara durante una milla escuchando música a través de sus audífonos. Tremendo zumbido de oídos –incluso se sometió a cirugía para cortar los nervios hacia uno de los oídos. Se sentía loca, exhausta, y no podía continuar como antes. No dormía bien. Quería renunciar a dos trabajos muy intensos pero se preocupaba por las finanzas. Se sentía estancada e insatisfecha. Ataques de ansiedad acompañados por mareos, desorientación y el corazón acelerado.

Nunca hago diagnósticos o sugiero que se tomen medicamentos. Incluso algo tan simple como sugerir la ingestión de más agua puede ser desastroso para alguien que tenga un problema renal oculto. Debido a que ella tenía síntomas físicos tan pronunciados, algunos de los cuales sonaban extremos, lo primero que hice fue sugerirle que visitara a una amiga mía que usa acupuntura y hierbas de la medicina tradicional china. He visto a Shereen*, mi amiga, usar su acupuntura y sus hierbas y obtener resultados increíbles, y sabía que ella podría tratar las condiciones de Micki en niveles a los cuales yo no podía acceder.

Entonces introduje EFT a Micki. Su intensidad general estaba tan alta que hice que iniciara el tapping de inmediato en el punto karate conforme hablaba. Pensé que le serviría soltar algo del jugo que había acumulado, para que pudiéramos comenzar. Después de unos 30 segundos, dio su primer gran suspiro.

Su energía estaba distribuida de aquí hasta el polo norte y de regreso. Le era imposible mantenerse enfocada en cualquier cosa por más de un minuto. Al principio, pensé que ella estaba atravesando por muchas cosas y quería hablar acerca de todo y sacarlo a la luz. Hicimos tapping en la cara y en el torso, en lugares en los que ella sentía mucha intensidad. Fue imposible aterrizar en un asunto en particular.

Aún después de 30 minutos de tapping, no logramos bajar a más de 7 en ningún asunto. Ella ni siquiera podía sentir ninguna escala de evaluación en particular. Por mucho que hicimos tapping, mostró muy poco alivio, más que algunos pocos suspiros. Conforme hacíamos tapping, viejos asuntos emocionales iban y venían. Ella no paraba en ninguno de ellos, y no tenía suficiente energía disponible para entender la importancia de limpiar viejos enredos energéticos. Así que empecé a buscar bajo la superficie, y a hacerle preguntas precisas.

La clave surgió cuando ella empezó a hablar sobre cuántas pastillas había tomado, cómo le afectaban, cuán sensible era hacia ellas y cómo quería “terminar con todo esto”, y “proseguir con su vida”.

Me percaté que aquí había dos grandes ingredientes: no había una meta establecida más que “terminar con todo esto” y “proseguir con su vida”; y el efecto de las pastillas en su mente.

Durante todos los años en los que he trabajado con gente, he notado cómo ellos no parecen notar lo poderosos que pueden ser los efectos de los medicamentos en sus mentes. Lo he experimentado por mí misma –el medicamento que tomé después de una cirugía mayor me deprimió tanto que tuve que buscar ayuda, y afortunadamente llegué a la fuente del problema muy rápidamente. Cuando dejé de tomar las medicinas, todo pasó.

El medicamento puede ser grandioso para ayudar con los síntomas o la recuperación de algo, pero su efecto en la mente DEBE ser tomado en cuenta. Las pastillas que Micki estaba tomando impedían que sus pensamientos se mantuvieran conectados a cualquier cosa por más de un minuto, y literalmente la estaban haciendo sentir que perdía la razón.

¡Yo no podía decirle que dejara de tomar las pastillas! Decidí que simplemente estando en el campo de EFT, aún cuando no llegara a batear, era lo más importante. Las entradas llegarían después. Así que hicimos algunas rondas simples y con variaciones de:

Aún cuando me siento tan dispersa
Aún cuando me siento loca
Aún cuando no puedo calmarme

Afortunadamente, pudimos hacer que se relajara lo suficiente como para que ahora, en lugar de sentarse a la orilla del sofá, estaba en su “posición favorita” –las piernas enroscadas al final, y la espalda abrazada por grandes almohadas.

Nos tomamos un descanso muy merecido, y luego continuamos. Ella habló de lo frustrada que estaba porque tenía una linda casa, pero aquí se encontraba a los sesenta y aún trabajando en dos lugares para pagarla, y se sentía tan encerrada con ello que no podía disfrutarla. Por varias razones, ella no quería venderla –lo cual tenía sentido, pero sonaba y se sentía como si ella hubiera creado un torbellino de energía del cual no podía salir lo suficiente para encontrar otras opciones más creativas.

Hicimos tapping con Aún cuando me siento tan atorada y muchos aspectos relacionados.

Entonces yo introduje esto: Aún cuando quiero proseguir con mi vida, no sé lo que haría si y cuando lograra proseguir con ella.

Eso la paró en seco. Sus ojos se abrieron ampliamente y ella exclamó: “¡Oh Dios mío! ¡Tienes razón! ¡No sé a donde iría, o qué haría!” La importancia de que haya una luz al final del túnel se introdujo ahí mismo y le pegó de lleno en la cara. Puedes querer “proseguir con las cosas” todo lo que quieras, pero si no tienes una idea, una imagen, o el sentir de cómo será eso, le resultará difícil a tu mente crearlo para ti. Es imposible incluso dar pasitos de bebé, ¡porque no sabes lo que son! Así que simplemente continúas yendo en círculos, estancado y queriendo salir, estancado y queriendo salir. Salir, ¿a DÓNDE? Salir, ¿a QUÉ?

Así que entonces hablamos (haciendo tapping en el punto de karate todo el tiempo) acerca de cómo sería una vida plena para ella. Qué tipo de clima preferiría, qué tipo de amigos tendría y qué harían juntos, qué tipo de cosas le encantaría hacer, y qué le gustaría hacer para generar ingresos. Qué tipo de casa querría tener, auto, jardín, etc. Yo quería que ella empezara a crear, en su mente, los resultados que deseaba para que pudiera iniciar una nueva dirección de pensamiento, en lugar del círculo sin fin de preocupación constante acerca de estar enferma.

Conforme ella hablaba, un pequeño pueblecito en California apareció en mi mente, y le hablé de ello. Yo podía verla allí, feliz como una ostra. Ella se sentó erguida nuevamente, con el rostro encendido, y su energía muy alta –pero esta vez se sentía sólida, sin volar hacia los cuatro vientos.

Hablamos de un par de pasos muy fáciles y simples que ella podría dar para empezar a crear su nuevo lugar: buscando en la red este pueblecito, viendo si le atraía, llamando a su agente de bienes raíces para una lluvia de ideas; hablando de su situación con su familia, etc. Y asegurándose de tomar sólo pasos pequeñitos hasta que ella sintiera claridad y suficiente fuerza para dar zancadas.

Resulta muy obvio que esto era sólo el comienzo. Con una persona tan dinámica y determinada para lograr estar sana como ella lo está, no creo que le tomará mucho lograr resultados reales y gratificantes.

En el futuro, me aseguraré de recordar el efecto de las pastillas. El no recordarlo casi destruyó la sesión. Me sentí agradecida de que Micki tuviera una intención tan grande por sanar, y de que abrazó la idea de crear su Sueño como una vía para salir de sus problemas.

Gracias Gary, una vez más, y muchas bendiciones para ti

Angela

Más artículos sobre Alivio del Pánico y Alivio de la Ansiedad

Traducido por Ana Paula Aguirre Hall - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

InEnglish.gif


Compartir