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Es Crucial un Trabajo Indagatorio para el alivio de Ataques de Pánico

Rehana Webster de Nueva Zelanda, ayuda en forma experta a su cliente a disminuir sus ataques de pánico de uno cada 2 semanas a cero en las últimas 32 semanas. Pero esto sólo sucedió después de que ella encontró el asunto de raíz. Los clientes como el de este artículo, comúnmente dicen no recordar cuál fue el evento disparador de este asunto. Los principiantes se pueden dar por vencidos en este punto, pero los más experimentados terapeutas de EFT utilizan esto como una pista para comenzar a hacer un trabajo de investigación. Esto es porque saben que frecuentemente hay un evento disparador. Este fue ciertamente lo que sucedió en este caso y fíjense en la forma tan hábil en la que Rehana lo encuentra. En este caso hay mucho que se puede usar en forma universal para otros clientes y temas.
Por Rehana Webster

Un hombre joven de 22 años, al cual me referiré como X, me visitó recientemente preguntándome si EFT podría ayudarlo. Inicialmente comenzó a experimentar ataques de pánico una vez al mes, pero ahora la frecuencia había incrementado a uno cada 2 semanas. Buscó ayuda médica en el pasado, pero los medicamentos prescritos no le ayudaron. Debido al aumento de la frecuencia con la que estaba experimentando los ataques, estaba desesperado por conseguir ayuda.

Le pedí que me describiera cuándo comenzaron los ataques y en qué parte los sentía y cuáles eran sus síntomas.

X me relató, que conforme a lo que recordaba, los síntomas del primer ataque de pánico que experimentó, fueron alrededor de los 15 ó 16 años. Al principio, X experimentó los ataques una vez por mes. Su doctor diagnosticó esto como “ataques de pánico” y sólo le pudo ofrecer fuertes medicamentos para controlarlos. X explicó que no podía pensar en nada que estuviera disparando los ataques.

Dijo que los ataques eran precedidos por una sensación de ansiedad alrededor del área de su estómago, su pulso aumentaba, su respiración se acortaba y se sentía extremadamente caliente y sudaba abundantemente.

Para tener una mejor idea, le pedí a X que me describiera lo más detalladamente posible, cómo experimentaba los ataques de pánico.

“Los ataques de pánico siempre me ocurren cuando estoy en la cama, y alguien conocido está conmigo. Lo que siento siempre comienza en mi ombligo y se va hacia mi cabeza. Comienzo a sentirme muy caliente y sudoroso en la parte alta de mi torso y no estoy consciente de la parte baja de mi cuerpo”.

Le pedí a X que pensara en la última vez que tuvo un ataque (mientras le hacía tapping en sus puntos de EFT) y se enfocara en las sensaciones corporales que experimentó. Después de varias rondas de haberlo hecho repetir la frase, ‘aunque mi cuerpo ha aprendido a sobre-reaccionar en algunas situaciones, soy una buena persona’, ‘aunque no sé porqué estoy teniendo estos síntomas de pánico, me acepto a mí mismo’, parecía que no llegábamos a ningún lado.

En ese momento decidí cambiar el curso y tratar algo diferente. Así que le hice la pregunta ‘mágica’, “¿qué situación o persona en tu vida te saltarías si volvieras a vivir de nuevo?”

Se inclinó y movió y dijo “bueno, tal vez la experiencia de haber sido abusado sexualmente a la edad de 9, aunque ya lo he trabajado y no me molesta más”. Aquí estaba mi indicador, lo sentí, y brinqué en ello.

Como dijo haberlo resuelto, le pregunté si estaba de acuerdo en visitar el evento brevemente, por si esto tuviera que ver con los ataques de pánico. Aceptó contar su historia.

Sus padres eran dueños de un motel y contrataron personal de limpieza para las habitaciones. Un día, no sabe por qué, entró a uno de los cuartos que estaban limpiando. El hombre que estaba ahí (amigo de la familia) lo invitó a recostarse en la cama. Cerró la puerta y cubrió a X con una manta de la cintura a su cabeza. Le bajó los pantalones a X y le hizo sexo oral. Todo esto fue hecho sin pronunciar palabra mientras X permanecía acostado en la cama con la sábana cubriendo desde su cintura para arriba. Cuando el hombre terminó, le puso de nuevo los pantalones a X, le quitó la sábana y lo levantó y siguió haciendo su trabajo.

La similitud entre los ataques de pánico y este evento eran asombrosos.

Hicimos tapping en todos los aspectos relacionados a este abuso y lo que X llegó a entender mayormente fue la asociación entre los ataques de pánico y el pánico que sintió física, emocional y mentalmente debajo de esa manta que lo cubría.

Hicimos tapping en el perdonarse a sí mismo, a sus padres y al abusador.

Hicimos tapping en el hecho de que X sólo tenía 9 años, era curioso y se sentía culpable de que él de alguna forma propició el abuso.

Hicimos tapping en el hecho de que a la edad de 9. X no sabía como expresar sus pensamientos y sentimientos o a quien contarle.

Hicimos tapping en las sensaciones físicas del ataque de pánico, el peso en su pecho, los bochornos de calor de su cintura para arriba y el bombardeo de pensamientos.

Durante esa sesión, X dijo cómo ahora podía ver en forma clara la relación que existía entre el evento y sus ataques de pánico recientes. Cuando se sentía vulnerable y estresado, su cuerpo recreaba las reacciones de su trauma temprano.

Sólo han pasado 32 semanas desde que trabajé con X, sin embargo no ha habido señales de ataques de pánico subsecuentes. Recuerden que estos ya estaban ocurriendo cada 2 semanas. Estaré en contacto con X mensualmente, para seguir la pista de cualquier cambio.

Rehana Webster

Traducido por Laty Naime

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